El titular de una firma que ejecuta emprendimientos inmobiliarios en la zona de Dique Luján pidió, ante la justicia, el desalojo del Museo Autónomo de Gestión Indígena Punta Querandí. La causa se tramita en el Juzgado en lo Civil y Comercial Nº16 de San Isidro, a cargo de la jueza María Teresa Petrone. Desde hace tiempo amenaza a los lugareños, a través de empleados o, directamente, matones, para que dejen el lugar.

En un comunicado de prensa, el Movimiento en Defensa de la Pacha, informó sobre una nueva amenaza, contra el sitio sagrado indígena Punta Querandí, piloteada por el empresario inmobiliario Jorge O’Reilly, de San Atanasio SRL, con negocios en la zona.

De acuerdo al colectivo conformado por personas de pueblos originarios, ambientalistas y vecinos de la zona, Punta Querandí es un espacio sagrado, de 1Ha. que conserva restos arqueológicos indígenas, situado en una zona de enterratorios ancestrales.

Está en la calle Brasil entre el Arroyo Garín y el Canal Villanueva, rodeado de barrios privados, en el Paraje Punta Canal, entre las localidades de Dique Luján (Tigre) y Maschwitz (Escobar), en una zona de humedales continentales del río Luján.

O’Reilly solicitó el desalojo del Museo Autónomo de Gestión Indígena, y de otras construcciones de la comunidad, ante la Justicia. Sin embargo en otras oportunidades mandó a matones, o empleados, para amedrentar a los lugareños, sin éxito.

Los lugareños no descartan que O´Reilly quiera aprovechar del ambiente favorable a la estigmatización de mapuches, que el gobierno nacional y algunos medios de difusión masiva propician, en torno a la desaparición forzada de Santiago Maldonado.

La causa, según se informó, se tramita en el Juzgado Civil y Comercial Nº 16 (San Isidro), a cargo de la jueza María Teresa Petrone. Entre los lugareños damnificados, se encuentra el periodista, Pablo Badano, especializado en la temática de pueblos originarios.

Según se informó, O´Reilly pretende “el restablecimiento inmediato del orden alterado por actos de violencia o clandestinidad” supuestamente “realizados” por la vecindad, los ambientalistas y los miembros de pueblos originarios, que concurren al sitio sagrado.

La empresa arguye que “La presencia de ese movimiento fue y sigue siendo fuente de conflictos”, y dice que hubo “reiterados episodios de violencia, amenazas y robo de alambrados perimetrales” que dieron lugar a denuncias y causas penales.

Lo cierto, explicaron desde la comunidad que cuida y mantiene el sitio sagrado, es que durante 2016 último intentaron “destruir en dos oportunidades una de nuestras construcciones más importantes: el Opy, el espacio espiritual de la cultura guaraní”.

Además, informaron, “En abril de 2017, un albañil de un predio cercano denunció que personas vinculadas al barrio privado San Benito y la empresa EIDICO (ligada a o´Reilly) le habían ofrecido dinero para “incendiar los ranchos” de Punta Querandí”.

 Desde el Movimiento en Defensa de la Pacha advirtieron que “El Convenio 169 de la OIT, al que la Argentina adhirió, obliga a los Estados a reconocer y proteger “los valores y prácticas sociales, culturales, religiosas y espirituales” de los pueblos indígenas”

Asimismo, explicaron que la normativa internacional también obliga al estado argentino a tomar “medidas encaminadas a allanar las dificultades que experimenten dichos pueblos al afrontar nuevas condiciones de vida y de trabajo”.

Gustavo Camps

 

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