La Comisión Provincial por la Memoria (CPM) repudió en un comunicado de prensa, el ataque a tres militantes trans por parte de agentes de la policía de La Plata, el sábado por la madrugada. Al mismo tiempo se solidarizó con la organización OTRANS y solicitó a las autoridades que investiguen lo sucedido y sancionen debidamente a los responsables. La CPM advirtió sobre la militarización del espacio público

 En un comunicado oficial la Comisión Provincial por la Memoría informó que “el sábado a la madrugada, alrededor de las 5, Juana de la Cruz Mory, Romina Tananta y Kimberli Peso, militantes de la organización OTRANS, sufrieron un violento ataque por parte de agentes de la policía local en La Plata en la esquina de diagonal 73 y 3″.

Según los relatos de las propias víctimas, informó la CPM, agentes policiales de La Plata se presentaron en el lugar de los hechos repentinamente y comenzaron a maltratar a las militantes físicamente y con insultos misóginos y racistas. Los efectivos policiales, según se informó, eran todos hombres.

ESQUIVEL
Adolfo Pérez Esquivel, vecino de San Isidro, presidente de la CPM y Premio Nobel de la Paz

“Este nuevo ataque se inscribe en una práctica sistemática de persecución y hostigamiento al colectivo trans por partes de agentes policiales de distintas fuerzas de seguridad, que en la ciudad de La Plata particularmente viene siendo largamente denunciado por la organización OTRANS” denunció la CPM.

La CPM se solidarizó con las víctimas del violento hecho y acompañará los reclamos de OTRANS, se informó. Al mismo tiempo, advirtió sobre “la gravedad de una situación que se profundiza sin que las autoridades políticas ni los funcionarios judiciales adopten las medidas necesarias para frenarla y revertirla”.

La CPM explicó que “Es fundamental investigar lo sucedido para poder establecer responsabilidades y sancionar a los responsables materiales y también políticos”. Además, exige “el cese del hostigamiento policial sobre todo el colectivo trans ya que este episodio no constituye un hecho aislado sino una práctica sistemática”.  

Asimismo, puso de relieve que “resulta inadmisible que aún contando con leyes nacionales de avanzada, como la que reconoce el derecho a la identidad de género, el poder político y judicial de nuestro país no actúe de manera efectiva para frenar estas prácticas que vulneran los derechos humanos”.

La violencia policial de todo tipo en contra del colectivo trans ha sido y sigue siendo de las más brutales y persistentes desde el retorno de la democracia, ya que a la conocida arbitrariedad con que suceden estas prácticas, se le suman las invisibilización mediática y una profunda estigmatización social.

La CPM reveló que se han realizado varias denuncias y presentaciones judiciales por la violencia policial ejercida contra el colectivo trans; y denunció que “La brutalidad y arbitrariedad” con que actúan las fuerzas de seguridad, “son el emergente de una política criminal”  que en los últimos años profundizó su orientación represiva.

La CPM advirtió, finalmente, que tal como señaló en su reciente informe anual, esta política de despliegue territorial de las fuerzas de seguridad, federales y provinciales, permite “el control social” y  “legitima la profundización de la militarización del espacio público”.

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