En un documento público, el grupo de curas de villas de la CABA y el Gran Buenos Aires reivindicó su tarea en favor de los más pobres, y el aliento de esa tarea por parte del Papa Francisco. En estos días, algunos periodistas oficialistas y de corporaciones mediáticas afines al gobierno actual, trataron de desvalorizar las acciones de estos curas, que ponen en evidencia las falencias del actual gobierno nacional en materia social. El Equipo de Sacerdotes de Villas tiene curas de las Diócesis de San Martín y San Isidro, entre otras.

“Con cierta perplejidad en este último tiempo leemos o escuchamos que la Iglesia en general, y en especial el Papa, no quieren que los pobres dejen de ser pobres, porque de esta manera se perdería lugar de influencia.” denunció el Equipo de Sacerdotes de Villas de Capital y Provincia, en un documento bajo el título “Los Pobres, la Iglesia, el Papa”.

Los llamados “curas villeros” trabajan en la promoción de las personas carenciadas por el sistema en el seno de sus barriadas, y esta tarea junto a los más pobres fue ponderada por el Papa Francisco, líder de la Iglesia católica, que en estos días llegará a Chile en visita oficial, sin hacer escala en la Argentina, como se sabe, su país de origen.

La tarea de estos curas -que actualmente pone en evidencia la falta de políticas en la materia del actual gobierno- y la llegada de Francisco, hicieron reaccionar a algunos periodistas oficialistas, y de corporaciones mediáticas, con opiniones extemporáneas sobre las acciones y la finalidad de estos curas y la posición del Papa.

anibal
En el centro Anibal Filippini con la estola que recuerda a los mártires de la Iglesia de los pobres, Mons. Angelelli, el cura Romero y las monjas Alice Domont y Leoníe Duquet

En nuestra región forman parte del Equipo los curas Pepe Di Paola, de La Cárcova; P. Domingo Rehin, de Villa Lanzone y Villa Costa Esperanza; P. Nibaldo Leal, de V. Ballester. los tres de la Diócesis de San Martín; P. Jorge Garcia Cueva, de La Cava;  P. Roberto Ferrari, del Bajo Boulogne, ambos en San Isidro; y P. Aníbal Filippini, de Ntra. Señora del Carmen, en San Fernando; los tres de la Diócesis de San Isidro.

Anibal, actualmente párroco emérito, ex Vicario de la Pastoral Social de la Diócesis de San Isidro y promotor de la Pastoral de los Trabajadores,  dedicó su vida religiosa y vive y vivió junto a los pobres, en barrios humildes de San Fernando y San Isidro, desde mucho antes, inclusive, de que se acuñara el término “cura villero”.

En el documento los curas explican: “Somos curas que vivimos y/o trabajamos en villas y/o barrios populares (…) Nuestro modo de estar es la cercanía, la amistad, la oración y el trabajo pastoral (…) nuestra opción comienza en el trabajo y las obras” (…) “La vida con los pobres es una opción a la que fuertemente nos invita el Evangelio de Jesús”.

Luego exhortan: “(…) creemos que las reflexiones que se hacen sobre los pobres y las organizaciones que intentan organizar comunidades y superar la pobreza deben hacerse desde el conocimiento, la cercanía, el amor a los pobres, pero sobre todo, desde una profunda conciencia de igualdad”.

Y advierten: “Porque sino esas reflexiones contribuyen a levantar muros y cavar grieta (…)  que son el signo de nuestro tiempo, comienzan en la mirada de creerse distinto, de no reconocerse iguales, hermanos” (…) Hoy se habla de integración social y urbana y esto hay que entenderlo a nuestro parecer bajo la categoría de encuentro”.

García Cuerva en La CAVA
El padre García Cuerva en La Cava (centro)

Los curas explican que esa manera de profesar la fe del Equipo de Sacerdotes de Villas de la CABA y el Gran Buenos Aires “No es populismo” sino “reconocer al pueblo, que vive en nuestros barrios, como sujeto colectivo con su cultura, su lenguaje, su modo de razonar, su ritmo, sus símbolos (…) es sencillamente respetar al otro como otro”.

Y aclaran: “Históricamente hemos pedido la presencia inteligente del Estado en los barrios populares y hemos facilitado en lo que hemos podido su estar ahí (…) hay dependencias del Estado que están junto a nuestras capillas. Es el Estado el que tiene en sus manos las mejores herramientas para esta integración (…) que nuestros vecinos anhelan.”

Para volver a advertir: “Donde el Estado no está inteligentemente presente, aparecen las organizaciones criminales que principalmente afectan la vida concreta de los vecinos de nuestros barrios” (…) El Papa Francisco siempre nos ha alentado a trabajar a favor de los más pobres. Sabemos que en nuestro mundo de hoy su palabra es interpeladora y para algunos molesta (…)”.

GC 

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