Es porque si cierran el Jardín N° 920 y la Escuela N° 19, en el arroyo Las Cañas, los hijos de los cosecheros de mimbre –trabajadores del interior del país- no tendrán donde escolarizar a sus hijos, mientras trabajan en la cosecha, desde mayo. La gobernación anunció que iba a rever la medida pero todavía no hay comunicaciones oficiales que lo garanticen. La intendencia recibió a los productores y estos le manifestaron su preocupación, informó la comuna.

El mimbrero, Sergio Barán, conoce como pocos los meandros de ríos y arroyos de la segunda sección delteña. Sabe también, como presidente de la Cooperativa Forestal del Delta, en la zona del arroyo Las Cañas, que en mayo los productores van a necesitar mano de obra  para la cosecha y tienen que recurrir a trabajadores del interior.

barán (Foto Boletín Isleño)
Sergio Barán (el que habla), con productores isleñops (Foto Boletín Isleño)

Sin embargo, si no hay escuelas disponibles, los cosecheros no podrán mandar a sus hijos al colegio, mientras dura la cosecha.  Allí funcionaban el Jardín N° 920 y la EP N° 19; Provincia anunció el cierre, luego que revería la medida, pero mañana miércoles empiezan las clases, luego del paro, y no hubo comunicación oficial sobre el inicio.

Barán le trasmitió la incertidumbre a la intendencia de San Fernando. El cooperativista explicó que en la zona de Las Cañas “convergen cuatro arroyos, y la Escuela 19 tiene una historia muy rica, que queremos defender. La explicación que dan es el ahorro, pero acá no va a haber ningún ahorro y van a dejar a muchos alumnos analfabetos”.

 Barán explicó que en esa parte de la segunda sección es “el Delta frontal, donde se produce el 100% del mimbre usado en la zona. En mayo, cuando empieza la cosecha anual, vamos a buscar gente al interior del país,  pero vienen a vivir acá, y no podemos decirles que sus hijos van a tener que navegar seis horas para ir al colegio”.

 El mimbrero no escondió su molestia con la decisión de la gobernación y le reclamo que “se ocupe en limpiar los arroyos, ya que los padres deben traer a sus hijos con un pontón (barcaza) y luego ir a buscar el combustible a 56 kilómetros. Deberían habilitar una estación de servicio. Es un problema doble para nosotros” evaluó.

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Barán (Foto INTA Buenos Aires Norte)

“Es muy fácil agarrar un lápiz y cerrar una escuela ¿La Gobernadora no conoce del tema? –disparó el productor isleño y agregó- El vicegobernador (Daniel) Salvador, que lamentamos, conoce algo del Delta pero tampoco tiene información sobre nosotros los productores. Parece que Provincia no estuviera enterada”.

 La comuna confirmó que el área de Educación bonaerense (DGCyE) había comunicado que 6 de las 8 escuelas cuyo cierre se anunció, continuarían. Eran los Jardines de Infantes N°919 de Paycarabí, N°920 de Las Cañas y N°904 del Felicarias; y las EP N°13 de Paycarabí, N°19 de Las Cañas y N°18 de Felicarias.

Pero hasta el momento la comuna también confirmó que no hubo más que esa comunicación. Asimismo, destacaron desde la intendencia sanfernandina, continúan los planes para clausurar el Jardín de infantes de Matricula Reducida, JIRIMM N°1 de Arroyo Caracoles, “debido a que el transporte fluvial no está en condiciones”.

Arroyo Caracoles

“La situación de Caracoles –describió también Barán- es mucho peor por las malas condiciones de navegabilidad. Limpiar es responsabilidad de Provincia. No tiene otro problema mayor. Y la escuela es un ámbito para que la comunidad se junte.  La matrícula actual puede estar en 5 alumnos, pero con los hijos de los cosecheros suman 40 o 50”.

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Barán (Foto INTA Buenos aires Norte)

 Gabriel Tato, director de Investigación y Cuidado de los Recursos Naturales, de San Fernando, sostuvo: “Tomaron la decisión equivocada de cerrar una escuela. El cierre de la escuela de Caracoles es una medida que quiere revertir toda la comunidad isleña, como así también el Intendente (Luis)  Andreotti y todos los sanfernandinos.”.

 Y reveló: “Es por no realizar una obra hidráulica que, además, es muy sencilla. Es un arroyo que tiene 6km y tranquilamente se podría realizar un dragado de 8 mts de ancho por 1,5 mts de profundidad, que permitiría sanear el río por al menos 30 o 35 años. Y es una obra que no excede los 10 millones de pesos”.

El funcionario advirtió que el cierre “traerá consecuencias graves para tantas familias que viven en la zona, cuya economía está directamente relacionada con la producción y manufactura del junco”; y en esta línea exhortó a la gobernación a que de marcha atrás también con el cierre de las dos escuelas del arroyo Caracoles.

“Esta decisión –evaluó Tato- causa un desmán en la estructura social del Delta sanfernandino, por eso le pedimos a la Gobernadora que dé marcha atrás en esto; porque no solo es el derecho de los chicos a educarse, sino también del resto de la población isleña para desarrollarse social y productivamente”.

GC

 

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