Dice la Constitución Nacional en su artículo 18 “(…) Las cárceles de la Nación serán sanas y limpias, para seguridad y no para castigo de los reos detenidos en ellas (…)”. A partir de este derecho general de las personas, y de la Ley 24.660, de Ejecución de la Pena Privativa de la Libertad (1996), nuestro columnista, Andrés Pavón, enfoca el tema de los presos que cobran por un trabajo que realizan, aun estando entre rejas, y lo que establece la ley al respecto.

Por Andrés Pavón*

Pavón

“Les pagan un sueldo a los presos” o como dijo en su momento en campaña, Sergio Massa, precandidato a presidente en 2015: “Un preso gana más que un jubilado (…) al gobierno le interesan más los delincuentes que los jubilados” (julio 2015). Bien, trataré, y esto lo determinarán mis limitaciones, de clarificar y quitar dudas o malos entendidos sobre esta cuestión.

La ley establece, y lo deja bien claro, que el cumplimiento de una pena ante un delito, es la restricción de la libertad ambulatoria. Por lo tanto es el único derecho que el preso pierde, entonces, le quedan garantizados otros derechos, como educación, salud… y, entre ellos, trabajo. Este último derecho queda establecido y garantizado en la Ley 24.660, de ejecución de la pena privativa de la libertad (1996).

Esa ley nos dice que todo aquél que se encuentre privado de su libertad podrá trabajar dentro del establecimiento penitenciario y por esto, deberá ser remunerado. El artículo 121 establece el monto, que será del 75% de un salario mínimo (si la labor es para el Estado o para un bien público), pero si la actividad es para una empresa privada o mixta, los sueldos serán los establecidos por los convenios colectivos del sindicato correspondiente a la actividad que se desarrolla.

Establece, además, que el 10% será destinado al resarcimiento de la víctima del delito del preso, por los daños accionados (según lo establecido en la sentencia); el 35% para alimentos (que son entregados a sus familiares), el 25 % para gastos que el preso ocasiona durante su reclusión y el 30 % restante le será entregado al momento de recuperar su libertad.

Quiero agregar dos cosas: Todo trabajo debe ser remunerado, de lo contrario sería esclavitud, ya abolida por estas pampas. Segundo, el fin primordial, sino el único, es la resocialización del condenado, entonces sus derechos deben estar garantizados, para lograr la reinserción a la sociedad. Justicia y derechos humanos para todos. Gracias.

* militante peronista de San Martín. Estudiante en la carrera de Ciencias Políticas de la UNSAM.