El Consejo de la Magistratura de la Nación logró reunir este mediodía (23-3) a los jueces del Tribunal de la Cámara Federal que juzgó a los responsables militares de la última dictadura, informó un comunicado del Consejo de la Magistratura que reproduce esta nota. Los homenajeados y Miguel Piedecasas, presidente del Consejo, destacaron “la importancia de la sentencia ejemplar para interrumpir la serie de golpes militares y como símbolo del prestigio que la Justicia hoy debe recuperar”.

El acto se llevó a cabo hoy (23-3) en la sede del Consejo nacional, cuyo presidente, Miguel Piedecasas, tuvo a cargo la apertura del homenaje. De los homenajeados asistieron León Carlos Arslanián, Ricardo Gil Lavedra, Jorge Valerga Aráoz  y Guillermo Ledesma, y “estuvieron presentes en la memoria, los otros dos exjueces de Cámara Federal de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal, Jorge Torlasco y Andrés D´Alessio, y el exfiscal Julio César Strassera, de quienes asistieron los hijos”.

 Piedecasas destacó: “el juicio a las Juntas debe ser un símbolo del prestigio que la Justicia argentina tiene que recuperar” e hizo hincapié en la relevancia del homenaje “cuando la sociedad interpela a la Justicia para su transformación. Es una oportunidad el reivindicar  un hecho histórico, que fue aquella sentencia que brindó verdad a la sociedad argentina”.

Homenaje a jueces del Nunca más
Piedecasas

Agradeció  a “estos héroes jurídicos, que tenían entre 36 y 52 años, cuando se había compuesto esa Cámara Federal que emprendió un desafío histórico en un contexto sociopolítico, que no era el más favorable”. El presidente del Consejo también destacó la presencia de Raúl Alfonsín, nieto del expresidente que decidió juzgar a la Junta Militar.

Y recordó que en la dictadura “hubo un simulacro de justicia con desapariciones, habeas corpus, detenciones ilegales, allanamientos en las sedes de los derechos humanos, personas privadas de la vida sin poder tener un juicio, atentados contra la propiedad, la libertad e identidad sexual, violaciones de todo tipo. Y advirtió: “Hoy no queremos más ese tipo de Justicia y tenemos que tener bien presentes los horrores que pueden tener lugar cuando la democracia y el Estado de derecho son pasados por alto”.

El juicio en primera persona

Arslanián, primero, recordó cómo fue su fatídica mañana del 24 de marzo de 1976. Sonó su teléfono bien temprano y escuchó: “Se llevaron a Carmencita”. Era una amiga y anticipó el horror que ocurriría de allí en más con miles de víctimas. “Ese fue el primer contacto brutal con esa terrible noche que fue la dictadura militar”, dijo.

Homenaje a jueces del Nunca más
Arslanián

El exmagistrado recordó que años más tarde será convocado por Gil Lavedra y D´Alessio porque “Alfonsín les había pedido que vieran la forma de juzgar a la cúpula militar. Allí asumimos una empresa azarosa, en aquel momento: ser gestores de recomponer las bases de la justicia y la democracia”. Y agregó que fue “un juicio ejemplar por el respeto a la Constitución, el Código y toda la ingeniería jurídica que se diseñó con esos fines”.

Finalmente, hizo extensivo el homenaje a todas distinguidas personalidades que colaboraron, se esforzaron y tuvieron la valentía “para ayudarnos con cientos de informes y testimonios. No sabemos si hubiese sido igual sin ellos, al igual que pasa con Strassera y con nuestros compañeros que ya no están”.

Homenaje a jueces del Nunca más
Ledesma

Ledesma, luego, dijo que “el juicio fue un punto de partida para una refundación de la Justicia”. Y destacó al doctor Alfonsín, “sin cuya decisión política, su valentía, no hubiera sido posible Y así también reconocer a Ernesto Sábato, que presidía la Conadep y que puso base fundamental para el conocimiento de los hechos”.

“Entonces, en la constitución real de los argentinos los golpes estaban reconocidos. Cada tanto los árbitros del país eran militares que resolvían interrumpir la continuidad institucional. El juicio puso punto final a esta posibilidad, se juzgaron a varios presidentes y cúpulas militares, se recuperó la democracia y no hubo más golpes de estado”, señaló.

Gil Lavedra, conmovido por el homenaje, dijo: “es significativo porque entiendo que tiene que ver con destacar la labor del poder judicial. El destino nos puso en ese momento y en ese lugar, de acuerdo a las posibilidades que nos daba el contexto. Es difícil trasladarse con la mirada a lo que pasaba en ese momento, con delitos salvajes y clandestinos…”

Homenaje a jueces del Nunca más
Gil Lavedra

Y continuó: “…no fue sencillo. Había elementos jurídicos, materiales y políticos que lo hacían difícil, como la ley de Amnistía que el Congreso derogó. Era una barrera que parecía insalvable. Hoy parece más fácil pues se introdujeron categorías que no existían. Y la sentencia terminó con la creencia de que lo hecho por  los militares era un invento”.

El exjuez destacó la integración y la convicción de entonces. “La tarea, y un poco también la inconsciencia -bromeó- fue extraordinaria. Pasamos horas de debate buscando siempre consenso. No sé cómo tantas circunstancias se pudieron reunir para llegar a buen fruto”. “Si la democracia nació con la Justicia -dijo finalmente- tenemos que pensar de qué manera ahora podemos tener una Justicia cercana, independiente y al servicio del pueblo”.

Homenaje a jueces del Nunca más
Valerga Araoz

Valerga Aráoz, al final, recordó que antes de las audiencias “hubo un procedimiento anterior, en que se trabajó muchísimo en las pruebas, una ingeniería jurídica que se llevó a cabo para poder concretar el juicio, mientras el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas realizaba su propia investigación y juicio interno, que era lo que correspondía”.

Y señaló: “aquel Consejo mandó un informe donde prácticamente renunciaba a su tarea porque decía que las órdenes dadas eran incuestionables en contenido y forma, lo que era lo mismo que decir que no debían juzgarse. Como no se podían determinar los responsables primeros de cada hecho cometido, no se podía juzgar a los comandantes por eso”.

Homenaje a jueces del Nunca más

 “Gran parte del éxito del juicio -evaluó- se debe a testigos y víctimas, que con valentía se presentaron a la Conadep y luego a la fiscalía, y permitieron reconstruir lo ocurrido (…) Desde diciembre de 1985, cuando se dio sentencia, ya nadie pudo decir, por ej.,  que los desaparecidos gozaban una vida en el exterior. Ya no se discutió más qué había pasado”.

Concurrieron al homenaje diferentes funcionarios con altos cargos en el Poder Judicial nacional, defensores, camaristas de variados fueros nacionales. También, Marcela Basterra, presidenta del Consejo de la Magistratura de la Ciudad de Buenos Aires; y Julio Piumato, Secretario General de la Unión de Empleados Judiciales de la Nación.

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