Ricardo Aragona (67), concejal mandato cumplido, y productor frutihorticola, falleció ayer a los 68 años. “Hace más de 40 años Ricardo Aragona comenzó a trabajar como pequeño repartidor de frutillas”, escribí en una nota para el Semanario Prensa Libre en enero de 2014. A fines de 2013 Aragona había sido nombrado presidente de la Confederación Mundial de Productores y Mercados Frutihortícolas.

 En su cuenta de Facebook el concejal sanisidrense, Carlos Castellano, anunció el fallecimiento de su colega. Aragona fue concejal de San Isidro por el ARI local, partido del cual fue uno de sus fundadores. Además tenía su lugar de trabajo en el Mercado de Beccar, en Rolón y Uruguay. En aquella nota de 2014 el vecino sanisidrense habló de lo que lo apasionaba, el mundo de la producción. Aquí unos párrafos:

 -¿Cómo accedió a la presidencia mundial de la federación frutihorticola?                 A: El tema de la producción hay que tomarlo con mucha seriedad porque son recursos naturales muy importantes que tiene la Argentina. Justamente el proyecto que hizo ganar esta presidencia fue un proyecto de producción, que se puede adaptar a otros países, donde empezaron concursando 169 países y terminaron tres: Brasil, España y la Argentina, y la presidencia quedó para la Argentina como mejor proyecto.

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-¿Puede resumir el proyecto?                                                                                                             A: Trata de cómo ordenar la producción de un país para que no existan estos problemas que están existiendo ahora con los precios. Muy resumido diremos que hay tres consumos dentro de un país: primero el consumo interno, que para nosotros es primordial; el mercado interno debe estar abastecido con la cantidad necesaria y suficiente de producción para que consuma la gente. Después hay que poder cumplir con el mercado de la producción industrial y después con el mercado de la exportación como último paso. Estos tres mercados tienen que hacer a la producción. No puede sobrar o faltar. Además, el crédito debe estar orientado a la producción que hace falta, y hay que poner a embajadores y cónsules a trabajar en la exportación. En la Argentina nunca se hizo un estudio serio sobre esto.

-Durante la crisis de 2001 Mons. Casaretto, que estaba en la Mesa de Diálogo, reveló que cada sector que se acercaba reclamaba por lo suyo, no por un país mejor en conjunto…                                                                                                                                           A: Falta solidaridad, pero también falta una continuidad de producción. Si se hace un proyecto de crecimiento paulatino, de 2% o 3% anual, los empresarios, industriales, las Pymes, no se van a hacer millonarios de un año para otro, pero durante diez o veinte años van a poder sostener un proyecto de crecimiento de país, y podrán dar trabajo e invertir con continuidad de crecimiento, que es lo que un país necesita.

Gustavo Camps

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