Un grupo de expertos de la sociedad civil y la Justicia, y un miembro de la organización comunitaria, La Poderosa, que controla por su cuenta el accionar de las fuerzas de seguridad en villas de la CABA, calificaron como “regresivo” las actuales políticas del Estado. Fue durante una charla-debate organizada por la Comisión Memoria Verdad y Justicia Zona Norte, en el IFD N° 52, en el centro sanisidrense.

San Isidro charla debate Derechos humanos y seguridad FIDEL RUIZ
Fidel Ruiz

Fidel Ruiz tiene 23 años, este mes al viernes 13 de julio había sido “parado” por la policía al menos 15 veces. Ese viernes estuvo en la charla-debate que organizó la Comisión Memoria Verdad y Justicia Zona Norte (CMVJ), sobre Derechos Humanos y Seguridad, con un panel de expertos de organizaciones de la sociedad civil y la Justicia.

Ruiz forma parte de La Poderosa, una organización de habitantes de villas que, entre otras actividades (también edita la revista La Garganta Poderosa) controla a las fuerzas de seguridad -Prefectura y Gendarmería. en barrios de emergencia capitalinos como el Zavaleta o Villa 21-24, donde vive Ruiz, que forma parte de La Garganta…

La charla fue en el IFD N° 52 y también participaron -como moderadora ejerció Raquel Witis, de la CMVJ- Enrique Font, integrante del Comité Nacional para la Prevención de la Tortura; el fiscal federal, Fernando Domínguez, y la abogada, Paula Litvacky, del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS).

Regresión

San Isidro charla debate Derechos humanos y seguridad RAQUEL WITIS
La doctora Litvacky, del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), abrió la charla

La abogada del CELS inició las disertaciones y calificó como “regresión” que se vuelva a plantear la intervención de las fuerzas armadas en cuestiones de seguridad interior, y la existencia de un “enemigo interno” que “justifica” esa intervención que se expresa en términos violentos: “guerra” contra el narcotráfico, “guerra” contra el “terrorismo”.

Algo que además está prohibido por la ley y esta fundado en un acuerdo partidario, una tradición, de al menos treinta años desde la recuperación de la democracia, que efectuó una clara demarcación entre la defensa y la seguridad, entre la acción ante el ataque de un Estado extranjero y el control de la criminalidad dentro de la seguridad interior.

Litvacky destacó que la demarcación se ve claramente en la existencia de tres leyes bien diferentes: “Esta diferenciación tajante está definida en tres leyes centrales (…)  la ley de defensa nacional, la ley de seguridad interior y la ley de inteligencia.”, leyes, además, que en estos años ningún partido cuestionó para habilitar el rol de las FFAA.

“El derecho a la vida debe ser prioridad del Estado -definió la abogada- pero aclaró rápidamente que se refería a “denunciar que es necesaria una política de Estado en contra de las ejecuciones policiales”, y criticó que, desde el ministerio de Seguridad, o el propio presidente de la Nación, toleren o avalen las ejecuciones policiales.

También exhortó a “sostener el derecho a la protesta social” y explicó que es necesario un amplio compromiso entre partidos políticos, movimientos sociales, militancia en cuanto a “que las agencias de inteligencia no hagan espionaje político” y advirtió que “hubo impulsos” desde los gobiernos “para ampliar esta capacidad estatal”.

La represión no cambia

San Isidro charla debate Derechos humanos y seguridad FONT
Font, del Comité Nacional para la Prevención de la Tortura

Font coincidió en el diagnóstico desfavorable en materia de derechos humanos, pero sostuvo que, en la última década, los avances fueron lentos en la democratización de las fuerzas de seguridad –“hubo más impacto en la retórica política, y no en las prácticas” explicó- y solo habló de regresión para describir la actualidad.

 “En los barrios populares y las villas la represión no cambia” la situación de violencia, observó el experto y explicó que investigaciones en la cátedra de Criminología, en la Universidad de Rosario, le permitieron el armado de un par conceptual – sobrecriminalización y desprotección- para analizar la temática de la charla.

Font relató que llegaron a la conclusión de que una política en seguridad puede considerarse democrática si tiende a reducir la sobrecriminalización y la desprotección. Todo lo contrario, a lo que pasa en la actualidad, cuando, según su visión las políticas de seguridad, sobrecriminalizan y desprotegen a esos sectores de la población.

San Isidro charla debate Derechos humanos y seguridad RAQUEL WITIS

Hay una “elección” de a quienes se criminaliza. El caso de jóvenes de sectores vulnerables, excluidos, estigmatizados por la policía, no están en conflicto con la ley por cuestiones narco u otros delitos; pibes que viven en contexto de violencia y así mueren muchas veces: “homicidios ecológicos” los llama la policía y deja que ocurran.

Font también habló de la tolerancia judicial y política para algunos delitos y no para otros. No es lo mismo si muere tiroteado un automovilista de clase media o alta, que un pibe de los sectores populares por el gatillo fácil policial: “algunos, no pasa nada si se mueren”, la frase es descriptiva del fenómeno.

Luego la sobrecriminalización coloca al eslabón más débil de la cadena como si fuera el responsable de todos los males. Así, se habla del rol de la mujer en el tráfico de cocaína cuando solo se mueve en el menudeo, como mula, y el fenómeno delictivo, destaca Font, es esencialmente una cuestión de varones.

Sin autonomía ni extrapoder

San Isidro charla debate Derechos humanos y seguridad dOMINGUEZ
El fiscal Dominguez: “los presos viven en forma infrazoológica”

Para el fiscal Domínguez, el ministerio público fiscal, los fiscales que deben investigar los delitos, no es autónomo, ni extrapoder y sus intereses “se corresponden con las pretensiones del poder político de turno (…) siguen su línea”. Domínguez también reconoció el rol de la presión mediática en las decisiones de los fiscales.

Domínguez propuso que los fiscales sean independientes de los poderes de turno y de las presiones (como la mediática); desecho el endurecimiento de las penas para bajar los delitos, reconoció que en las cárceles “los presos viven en forma infrazoológica” y exhortó a repensar al Estado como “un gestionador de la conflictividad social”.

 El cierre de las exposiciones, antes de las preguntas del público, estuvo a cargo de Fidel Ruiz. El joven reveló que la experiencia de La Garganta Poderosa y el control policial nacieron por propia necesidad de los habitantes de las villas, como una iniciativa “en defensa propia” y “empezó el 7-9-2013 cuando el gatillo fácil mató a Kevin Venegas”.

Poder popular

Al niño Kevin, de 9 años, lo mataron en medio de una balacera en la que se dispararon 105 tiros, mientras la familia llamaba al 911 y les explicaban que “los agentes no escuchaban que hubiera disparos”. Fidel reveló un concepto que no por básico es ingenuo: “Pensamos en que la seguridad no es un privilegio sino un derecho”.

San Isidro charla debate Derechos humanos y seguridad FIDEL RUIZ

La Poderosa controla a los gendarmes y prefectos que recorren el barrio, les preguntan qué hacen, por qué piden documentos a uno y a otro, a quién o quienes persiguen, por que están parados aquí y no allá. Y también la idea del control empezó cuan do se percataron de que las fuerzas “estaban allí para pegarnos no para protegernos”.

Ruiz evaluó también que la actual política de seguridad es regresiva, y por eso mismo reivindicó más que nunca el control popular de las fuerzas de seguridad, e informó que desde la organización trabajan desde hace tiempo en un proyecto de ley de seguridad, porque “el control policial nace desde la comunidad y debe ser para la comunidad”.

Gustavo Camps

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