La Comisión Nacional de Justicia y Paz, de la iglesia católica, expresó su preocupación porque los equipos técnicos estatales, al servicio de las familias de pequeños productores -esenciales para el trabajo de desarrollo y crecimiento con estas familias -, fueron reducidos “en forma drástica”, lo mismo que el financiamiento de varios programas, difundieron en un comunicado de prensa.

En la región sgricultursa familiar 2 (Foto ATE.org)
Una familia trabaja la tierra (foto ATE.org)

Con valores de religiosidad como la superación de situaciones de injusticia, la paz y el diálogo social, la Comisión Nacional de Justicia y Paz (CNJP) de la iglesia católica desarrolla diversos programas entre los cuales se destaca el trabajo junto a organizaciones de agricultura familiar, tanto campesinas como de pueblos originarios.

Sobre estas tareas, en un comunicado de prensa, la CNJP expresó su preocupación por la reducción que realizó el ministerio de Agroindustria de la Nación, de los equipos técnicos al servicio de las familias de pequeños productores, así como el desfinanciamiento de varios programas que beneficiaban a ese sector vulnerado.

En el comunicado, la CNJP evaluó que las tareas de esos equipos “son esenciales para el trabajo de desarrollo y crecimiento con estas familias”. Desde la CNJP también expresaron inquietud pues “los canales de diálogo” entre el ministerio y las familias está “debilitado”, y, además, el Ejecutivo no reglamenta la ley 27118 de agricultura familiar.

En este estado de situación la CNJP advirtió que la consecuencia de las medidas del gobierno nacional es “que las familias tendrán aún menos cooperación técnica y económica o quedarán totalmente desguarnecidas”. Para la CNJP la reglamentación de esa norma “podrías aportar soluciones” a las familias que viven de la agricultura. 

En la región sgricultursa familiar 2 (Foto SENASA)
Menos apoyo técnico y menos programas de apoyo. Pequeños agricultores familiares golpeados por un Estado que debería protegerlos y promocionarlos (Foto SENASA)

Luego puso de relieve que “en aquellas coyunturas que exijan restricciones, los costos económicos y sociales no deben recaer sobre los débiles” pues ante dificultades “son quienes necesitan mayor protección y apoyo”, y pidió “que se arbitren alternativas de soluciones concretas” para el desarrollo integral de la agricultura familiar.

Para la CNJP se debe privilegiar del bien común “y el diálogo conducente a alcanzarlo, acordes con los tiempos, las urgencias y el deterioro que se está dando en las economías locales, con el riesgo de que los problemas se agraven y se pierda lo logrado.  Todos estamos invitados a “no amar de palabras sino con obras” advirtieron.

El comunicado de la CNJP es significativo pues su tarea le permite conocer bien la situación de las familias agricultoras, su aporte a la producción de alimentos y preservación de bienes naturales, pero también el funcionamiento de áreas de gobierno como la secretaría de Agricultura Familiar, Coordinación y Desarrollo Territorial.

Asimismo, no se puede evaluar su opinión sesgada políticamente, como han intentado desde el gobierno caracterizarla, pues, por caso, cuando se dio la discusión acerca de la continuidad de las retenciones a la agroindustria (Res. 125) la CNJP fue una férrea defensora del sector agroindustrial y el fin de las retenciones.
                                                                                                                                     Gustavo Camps

Anuncios