El profesor, Walter Sánchez, vecino de Boulogne, revela una perspectiva a tener en cuenta cuando el gobierno pone en números los aumentos por inflación. Un cálculo matemático realizado de tal o cual manera da tal o cual resultado distinto. El columnista, entonces, en materia de inflación, propone que sepamos cuánto aumentaron los productos que efectivamente consumimos pues el promedio de la “canasta básica” es engañoso.

Por el Prof. Walter Sánchez*

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Los informes de inflación del INDEC son siempre promedios, o sea, se mide una gama enorme de cantidades de productos sumado a la división territorial (noroeste, cuyo etc). Nosotros debemos ver no solo la inflación promedio, sino también la “inflación de los pobres”. Lo pongo entre comillas porque tal concepto no existe. Lo que existe es el aumento de precios al consumidor de productos básicos, el INDEC lo llama “Canasta Básica Alimentaria”, la cual toma en cuenta los requerimientos “normativos kilocalóricos y proteicos imprescindibles para que un varón adulto, de entre 30 y 60 años cubra durante un mes esas necesidades” (informe del INDEC).

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(imagen ilustrativa Pinterest)

Por otro lado, está la Canasta Básica Total, la cual suma a la Canasta Básica, los bienes y servicios no alimentarios (transporte, educación, salud, vestimenta, otros). Yo quiero destacar la primera porque es la que, por obvias razones, más nos afecta. Así, por ejemplo, conocimos la inflación de febrero: 3,8%. La inflación interanual (de febrero a febrero) dio 51,7%. El acumulado 2019 (enero-febrero) 6,8%. Y el acumulado desde noviembre 2015 187%. Pero son promedios. Hay que ver cómo aumentaron los productos que más consumimos para vivir (pan, galletitas, pastas, bebidas, carnes, frutas, etc) cotidianamente.

Así en el Rubro alimentos y bebidas el aumento fue del 5,7% (contra el 3,8 promedio), el acumulado 2019 da 9,3% (contra el 6,8%) y la interanual 58,3% (contra 51,7%). Como podemos ver la “inflación de los pobres” es mayor que el promedio. Las discusiones paritarias, por ejemplo, deberían partir de la inflación real y no del promedio que casi siempre es entre 5 y 7 puntos menor. La idea es que, cada vez que nos dicen cuánto aumentaron los precios, tengamos en cuenta esta otra mirada, para ser conscientes de que la inflación que impacta en la mayoría de la población es peor.

*Delegado y congresal SUTEBA San Isidro
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