Como en otras de sus columnas, Juan José Prado recurre a otos momentos de la historia para analizar cómo estamos en la actualidad. Salud, vivienda, observa el columnista, son derechos a los que las política centrada en el mercado no les presta la atención merecida, pero además, los transforma en mercancía  y a las personas las muta de ser sujetos de derechos y obligaciones, ciudadanos, en factores del mercado. 

Por Juan José Prado*

Juan José Prado

"Acomodados holgadamente te en nuestros domicilios, cuando vemos desfilar ante nosotros a los representantes de la escasez y de la miseria, nos parece que cumplimos un deber moral y religioso ayudando a esos infelices con una limosna, y nuestra conciencia queda tranquila después de haber puesto el óbolo de la caridad en la mano temblorosa del anciano, de la madre desvalida o del niño pálido, débil y enfermizo que se nos acercan….Acordémonos entonces de aquel cuadro de horror que hemos contemplado un momento en la casa del pobre. Pensemos en aquella acumulación de centenares de personas de todas las edades y condiciones...”

Pareciera que describiéramos el presente. Nada de eso. Eso lo decía Guillermo Rawson en 1885 en un revelador Estudio sobre las casas de inquilinato en Buenos Aires ¿Cuántos Guillermo Rawson hoy día expondrían sus autenticas preocupaciones por la falta de vivienda y los hacinamientos en las villas de la CABA o del Gran Buenos Aires? ¿Cuánta preocupación sobre el tema de la salud de la población local conmueve a los argentinos cuando transitan por las calles y contemplan ciudadanos indigentes poblando las entradas de iglesias y bancos?

Pero con orgullo las autoridades exhiben la modernidad de la calle Corrientes, con luces de todos los colores, vanagloriándose de las inversiones realizadas para que los que pasean y los turistas, puedan disfrutarlo. Para que la basura no se extienda por las modernas veredas pusieron container herméticamente cerrados, y así se evita la exhibición de indigentes revolviendo para comer o recopiladores buscando para obtener un ingreso.

Prado opinión modelos de salud vivienda interna 1 (Foto Pinterest)
(Foto ilustrativa Pinterest)

Curioso método de aplicar una política urbana. Marginación. Olvido de los que menos tienen. Hospitales abandonados, escuelas sin maestros y sin mantenimiento. En 1885 Rawson reclamaba por políticas para la salud junto a Eduardo Wilde. El modelo político de esa época mostraba total insensibilidad ¿La misma actitud de los que hoy gobiernan el país? Es verosímil acertar una respuesta afirmativa.

Los propietarios del campo, los dueños de las propiedades de la que hablábamos cuando descorríamos el velo de la realidad económica que encierra el drama de alquilar en un articulo del 10 de mayo 2019 (para leer click: aquí). Comenzamos este artículo refiriéndonos a los conglomerados de marginados, envueltos por la miseria, indigentes, rodeados de basura que resulta ser foco de infección.

Prado opinión modelos de salud vivienda interna 2 (Foto Pinterest)
(Foto ilustrativa Pinterest)

Desde diciembre de 2015 se suprimió el Ministerio de Salud Pública, se desfinanció y se expulsó a investigadores del CONICET. La Sociedad Argentina de Cronología y Epidemiología (SAVE) alertó que no se cumple con la provisión de vacunas incluidas en el calendario obligatorio en tiempo y forma, se desfinanciaron los servicios de salud. Reaparecen casos de tuberculosis; los grandes medios no lo informan mientras se escandalizan porque la enfermedad reapareció en Venezuela (buscar programa de Canal 24).

Nuestro país merece recuperar las políticas de salud que nos enorgullecían a nivel nacional e internacional, con reconocimiento por parte de los organismos internacionales, y me remito a los informes de la UNESCO, respecto a la educación, y de la ONU, sobre reducción de la indigencia por merito de los programas de salud.

No cabe duda de que Wilde, Rawson, Carrillo, Illia participaban de esas políticas preocupados por la natalidad, la alimentación básica de los niños, los programas de vacunación, la cobertura social para cubrir los medicamentos y atención de la tercera edad, la protección de los trabajadores por el riesgo de trabajo, eso que era preocupación del Estado, hoy ausente, que de la mano del liberalismo, y de la política de mercado, convirtieron la salud en mercancía, y al ciudadano, con su dignidad menospreciada, en un factor económico.

*ABOGADO, GRAN MAESTRO DLA UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES (UBA), EX PRESIDENTE DLA ASOCIACIÓN DE ABOGADOS DE BUENOS AIRES.