El referente del Partido Obrero, Marcelo Ramal, pasó por San Isidro para apoyar la lista local del Frente de Izquierda-Unidad, que lleva como precandidata a la intendencia a la docente, Margarita Cuellar, y entre los concejales, al docente, Federico Cano. Ramal, economista, legislador de la CABA mandato cumplido y referente político de este espacio de izquierda, criticó las visiones del gobierno sobre la crisis, y uno de sus signos más flagrantes, el desempleo; y analizó la polarización y la responsabilidad de la izquierda en estas elecciones, y el rol de las fuerzas municipales en la construcción de poder.

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Ramal (der.), al aire, escucha al conductor en el programa, Debates Impostergables, del canal online sanisidrense, Hora 60

Marcelo Ramal es economista y un referente del Partido Obrero con experiencia legislativa en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), lo más parecido en las cercanías, en cuanto a organización, a lo que son las municipalidades del conurbano y la provincia de Buenos Aires.

El dirigente estuvo en San Isidro, ayer por la tarde, para para apoyar la lista local del Frente de Izquierda-Unidad, que lleva como precandidatos a dos docentes; Margarita Cuellar, a la intendencia y Federico Cano, entre los precandidatos al Concejo Deliberante.

Ramal estuvo en el programa, Debates Impostergables, del canal online sanisidrense, Hora 60, y luego accedió a una entrevista del portal de noticias denorteanorte.com, donde abordó la crisis que vive el país, el rol de la representación de la izquierda en los municipios, y otras cuestiones...

marcelo ramal
Ramal: "La intervención en los municipios es un tema complejo para las izquierdas porque pareciera que existen reivindicaciones de características más inmediatas, más locales, que solo están al alcance de los partidos que tienen el poder"

¿Cuál es la importancia de tener representación política en los municipios para los partidos de izquierda?
La intervención en los municipios es un tema complejo para las izquierdas porque pareciera que existen reivindicaciones de características más inmediatas, más locales, que solo están al alcance de los partidos que tienen el poder. Se habla del problema cloacal, sanitario y se dice: 'vamos a los que gobiernan'. Ahora, en este punto, es muy importante que la izquierda haga una caracterización social del problema urbano. Yo conozco el tema porque me tocó en dos períodos ser legislador de un 'municipio' como es la ciudad de Buenos Aires (la CABA), y siempre me importó trazar una caracterización de la cuestión urbana, y cómo no es ajena a la lucha de clases. Esto quiere decir, por ejemplo, que la disputa por la tierra, o por el destino del espacio público, si es para la especulación inmobiliaria o para vivienda o espacio verde, esto también se encuadra en la lucha de clases. Y si la izquierda logra explicarlo entonces logrará que movimientos vecinales, relativamente ajenos a los problemas sociales y laborales que aborda la izquierda, se interesen en nuestro mensaje. Hemos hablado con Margarita Cuellar, precandidata a la intendencia, en torno al problema de los espacios públicos en Villa Adelina, algo que se conquistó hace poco, bueno, todo esto debe ser politizado desde un ángulo socialista.

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Ramal: "Hasta las propias estadísticas oficiales han indicado de qué manera aumentó el desempleo en el último año. Esto es absolutamente claro (...)"

Surgió una polémica en torno al desempleo y desde la gobernación salieron a defender la idea de que no hay desempleo y si hay colas en una búsqueda, no es por falta de trabajo...
Hasta las propias estadísticas oficiales han indicado de qué manera aumentó el desempleo en el último año. Esto es absolutamente claro. Solo disimulado relativamente, por algo que la gobernadora no dijo, que son las personas que desisten de buscar trabajo, porque ya hicieron todo lo posible y no encontraron, por lo tanto lo que hacen es tratar de sobrevivir con changas, autoemprendimientos precarios, solo este hecho es lo que disimula la existencia de una desocupación mayor. Y a la desocupación hay que sumarle la subocupación, el empleo precario de miles de personas que sobreviven como pueden, venden en una feria, con changas, esta es la realidad. También se presentó mucha gente a este 'servicio militar voluntario'. Lo único que demuestra esto es hasta qué punto llegó la crisis social, que hasta el trabajo en el ejercito o de guardiacárcel es considerado por mucha gente que no tiene de qué vivir.

Los partidos opositores han dicho, con matices, que van a "poner plata en el bolsillo de la gente" para salir de la crisis económica ¿Es viable ese camino para la izquierda?
Estan armando un nuevo operativo de engaño. En noviembre cuando se termine de votar vienen los nuevos aumentos de tarifa en el gas y en la luz, dentro de un sendero de aumentos tarifarios que con el actual esquema de dolarización de tarifas, ajuste, como se resolvió en 2016, va a continuar. Esto de que van a poner dinero en el bolsillo de la gente no es más que fuego de artificio. Lo mismo puede decirse sobre los salarios estatales, docentes. Además, todos ellos se han comprometido a mantener el acuerdo con el FMI, que implica destinar una parte fundamental del presupuesto al pago de la deuda pública. La Argentina tiene que pagar U$S130.000.000.000 (ciento treinta mil millones) de acá al 2021. El respeto sacrosanto de esos acuerdos implica sacarle plata a la gente de la mano, no ponerle. Nosotros desde la izquierda tenemos obligación de poner de manifiesto este proceso electoral engañoso.

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Margarita Cuellar y Ramal

Desde elecciones anteriores se vislumbraba una tendencia de aumento del electorado de izquierda, y se reflejó en bancas en las cámaras legislativas de diferentes jurisdicciones. Para estas elecciones las encuestas muestran polarización de los frentes mayoritarios y menos preferencia por la izquierda ¿Que responsabilidad tiene la propia izquierda en esto?
Yo la dividiría en dos partes esa pregunta. por un lado hay una polarización que debe ser caracterizada. A veces la polarización es la expresión de que dos fuerzas muy poderosas, muy pujantes, disputan el rumbo de un país. En este caso tenemos la polarización de dos fuerzas en disgregación. Una es el propio gobierno, que ha tenido que agenciarse a un hombre del PJ (Pichetto), amigo de Trump (el presidente de EEUU), para tratar de remozar una coalición política que estaba en ruinas: Cambiemos. Del otro lado está el kirchnerismo que perdió en 2015, 2017, aliado a fuerzas, como la de (Sergio) Massa que prácticamente cogobernó con el macrismo durante todo este período, y que ahora está recibiendo un envión electoral casi por la negativa, como una expresión deformada del desastre que constituye el gobierno macrista. En resumen, polarizan más por negatividad, que por sus propias capacidades. Este es un punto del problema...

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Ramal y Federico Cano

Hasta allí la polarización...
Si. El otro punto, entonces, es ver la responsabilidad de la izquierda, que no se puede sentar y mostrarse como víctima pasiva de una polarización. Debe preguntarse qué hizo para evitarla. Esto tiene mucho que ver con un debate que tenemos al interior del Partido Obrero porque nosotros pensamos que nuestro partido, y la izquierda en general tendría que haber enfrentado toda esta gran crisis nacional ya desde el año pasado (2018) con un planteo político de poder, es decir, señalando que haríamos nosotros para darle una salida a esta crisis desde el poder político. Y en este sentido hemos planteado la revocatoria del gobierno (nacional) y de los poderes públicos que llevaron a esta crisis, la convocatoria a una asamblea constituyente que debata la crisis nacional y tome medidas, debate la cuestión de la deuda externa, la situación energética y los tarifazos, la situación laboral y jubilatoria, y tome medidas frente a todo esto. Es decir, cuando todo el mundo se pregunta cómo salimos de esta crisis, no limitarnos a una u otra reivindicación, para defender cuestiones inmediatas que siempre defendemos en la lucha, sino definir cual es n nuestro planteo como fuerza que lucha con los trabajadores, para la conquista del poder político. Este planteo fue desoído, de un modo general, dentro del Partido Obrero, y la izquierda en general no se plantó con una campaña política frente a la crisis. Nosotros no somos autoproclamatorios, miramos con un ojo crítico la propia política, nuestra propia realidad y esta es nuestra tendencia al interior del Partido Obrero.
                                                                                                                                                                Gustavo Camps

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