Giselle Santana es secretaria general de la CTA A Regional Norte CABA y representa a los trabajadores y trabajadoras del INTI, cuyo campus tecnológico está en San Martín. Como la mayoría de las mujeres actuales también dice presente en las batallas de género. Estos días su actividad la llevó a Chile -esta crónica es de ayer viernes- como parte de una delegación del colectivo #NiUnaMenos que fue a expresar su solidaridad con la lucha del pueblo chileno. Está es su valiosa visión de primera mano, con los pies en Chile. No esperen objetividad en esta columna, hay compromiso y hay pasión, que es lo que más apropiado teniendo en cuenta los últimos sucesos, no solo en Chile sino en Latinoamérica toda, para que la verdad sea implacable.

Por Giselle Santana*

Giselle Santana

El día empezó a las 4 de la mañana, no solo porque el vuelo era temprano, sino porque la ansiedad no me dejó dormir un minuto mas. Viajaba a Santiago a participar de la Movilización Plurinacional, feminista y disidente que convocaba la Coordinadora Feminista 8M (#CF8M), junto con dos compañeras del Colectivo #NiUnaMenos y una, muy joven que por primera vez salía del país y viajaba en avión, de #Orilleres de la Villa 21 24.

Todas íbamos con la preocupación de poder entrar al país. Piñera había anunciado el recrudecimiento de la represión y el espionaje, varios periodistas de medios alternativos y populares habían denunciado que los habían retenido en el aeropuerto o les habían impedido ingresar, así que nuestra mayor preocupación era parecer turistas "despistadas".

Quizá seamos todas mejores actrices de lo que pensamos porque ingresamos sin problemas ni preguntas, y ahí sí, comenzó nuestra tarea. Teníamos que llegar al Centro, dónde nos iba a recibir en su casa una compañera de la #CF8M. Pedimos un Uber y ahí nomás el chofer nos mostró a qué país estábamos llegando.

Nos contó que participaba de las protestas, que en Chile se vivía fatal, que los sueldos eran bajísimos, la salud muy cara, la gente se moría en las salas de espera de los pocos hospitales públicos, la educación igual, y que, en su opinión, lo único que "arreglaría" la cosa es que se convoque a una Constituyente y se aumenten los sueldos y las pensiones de todas y todos los trabajadores, por lo menos el 40% (bastante concreto el programa).

El paisaje no era el de un país "normal", había grupos de estudiantes en algunas esquinas, pintadas en todas las paredes, comercios cerrados, pero aún faltaban algunas horas para las 17, cuando se había convocado la movilización y no se veían las multitudes que esperábamos.

Conocer a las compañeras fue -además de una reafirmación de la increíble solidaridad y afecto que existe en el feminismo, por cómo nos recibieron y cuidaron- la posibilidad de entender de primera mano, cómo se está desarrollando este proceso en Chile, con más de 20 días de insurrección que no cesa.

La CF8M es una de las cientos de organizaciones que conforman la Unidad Social (US), que es el espacio que viene coordinando las medidas que se convocan en el país, las marchas, la huelga general (aunque hasta aquí son más bien paros de dos o tres días) y que impulsa la exigencia de Asamblea Constituyente.

Hay en la Unidad Social un bloque sindical, que hasta aquí se ha movido de forma muy burocrática y timorata, para contener el proceso, ya que todas coincidíamos en que una Huelga General (por tiempo indeterminado, con la preparación necesaria, con la confirmación de Comités de Huelga, etc.) haría caer a Piñera, sin dudas.

También hay dentro de la US un debate acerca de si deben convocarse asambleas o cabildos. Las compañeras de la CF8M son las que impulsan el desarrollo de las asambleas, que además ya están dándose espontáneamente en muchos barrios, con debates que cuestionan todo el "modelo chileno" y exigencias cada vez más concretas y de fondo, para "cambiarlo todo".

De hecho, en los primeros días de toque de queda y cierre de comercios, las asambleas organizaron el abastecimiento, la autodefensa, etc. Entre risas nos contaban que, en los barrios obreros y populares, ellas les llaman soviets a estás asambleas...Los Cabildos son espacios más "institucionales" que se limitan a una encuesta de tres preguntas para que las personas respondan allí cuáles serían sus demandas, si la Constituyente les parece la salida, etc.

Nos informaron también que estaban contentas porque el llamado de Piñera al Consejo de Seguridad Nacional había fracasado rotundamente, ya que todos los demás poderes del Estado, Parlamento, Justicia, el Contralor de la Nación, habían rechazado esa propuesta. Puro oportunismo, frente a un gobierno ultra debilitado (zombie lo llaman aquí), pero eso significaba un gran aliento para continuar la pelea y ponía más en jaque la intentona pinochetista de Piñera. No pudimos seguir profundizando porque se acercaban las 17 y había que marchar.

* secretaria general de la CTA A Regional Norte CABA, representante de los trabajadores y trabajadoras del INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial). 
**En los años ´70, en Chile se llamaba "momios" a los partidarios de la derecha conservadora. En la actualidad al gobierno de Piñera lo llaman zombi, por lo debilitado que está y por el caso de la compra de empresas "zombies" (sin operaciones), para eludir impuestos, que involucró al actual presidente chileno, según informaron diarios de ese país y extranjeros. 
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