La gobernadora Vidal hizo una suerte de balance al cierre de su gestión en la provincia, donde perdió las elecciones. En esta nota el editor de De Norte a Norte-Noticias las 24 horas opina que la gobernadora no llevó una política de bienestar hacia los bonaerenses y por eso perdió. Además considera que la gobernadora y su espacio deberán analizar esa manera de hacer política antes que el equilibrio de las cuentas y los números que deja, si es que como anunció, seguirá su carrera política en la jurisdicción provincial.

Por Gustavo Camps*

Gustavo Camps 2018

Eduardo, de 61 años, es monotributista social y hace un año fue a renovar su carnet de exención impositiva a la delegación del ministerio de Trabajo provincial, en Tigre. Acostumbrado al delegado anterior fue a su oficina del primer piso y entró para que le confeccionara el carnet. El que estaba lo increpó por entrar y lo mandó a hacer el trámite a planta baja. Eduardo bajó la escalera y volvió a subirla, pues el trámite lo hacia una empleada arriba.

El relato viene a cuento porque ayer la gobernadora saliente María Eugenia Vidal, hizo un balance de gestión con mucho número y comparación de cifras con lo que había recibido y lo que supuestamente deja, pero alguien tiene que decirle que, en rigor, no perdió las elecciones por los resultados contables de su gestión, sino porque no llevó a cabo políticas de bienestar para los vecinos de la provincia de Buenos Aires.

Hombres y mujeres concretos estuvieron ausentes en la gestión de la gobernadora, más allá de que sepa pronunciar el nombre propio de alguna persona ¿Otro ejemplo? Mientras la gobernadora daba su discurso con los funcionarios detrás, desde el Colegio de Farmacéuticos provincial alertaban a las redacciones, que los laboratorios no entregaban medicamentos para tratar las “patologías especiales” que integran el Plan MEPPES.

Vidal rindió cuentas 2019 dic 3 TAPA

Sobre educación habló de "la red de aprendizaje de escuelas y el plan de robótica en todos los jardines.", pero no se refirió a la docente y al auxiliar que murieron en Moreno durante una explosión en una escuela -Sandra Calamano y Rubén Rodríguez- frágil de infraestructura. Evidentemente no siente que deba representar los intereses de esos trabajadores, lo suyo es la glorificación de la tecnología; acá también hombres y mujeres concretos están ausentes.

Vidal destacó el "derribo de bunkers" del narcotráfico que, en rigor, al verlos, se asemejan poco a los lujosos inmuebles que el periodismo suele mostrar de grandes traficantes, pero no le dedicó una línea a las denuncias de violencia policial, o en contexto de encierro, que patrocina la Comisión Provincial por la Memoria, organismo provincial; o al deceso por enfermedad de Gustavo Ponce, ayer mismo, preso en la Unidad N° 48 de San Martín.

En resumidas cuentas, el gobierno provincial saliente puede haber tenido competencia técnica en muchas gestiones, y haber realizado muchas otras con relativa eficiencia, pero el gobernar un Estado no es solamente conseguir cuentas equilibradas y superávit. Sobre todo gobernar es entender la humanidad de los gobernados, reconocerlos como personas dignas, demostrarles solidaridad en los hechos, entender que el bienestar no debe ser privilegio.

Cualquier contador puede explicar los números de un balance, pero pocos gobernantes son capaces de velar efectivamente por el bienestar y la felicidad de su pueblo, pocos asumen que sinónimo de gobernar es ponerse en los zapatos del otro y servir al bien común con esos zapatos puestos, no con los propios que suelen estar menos gastados. Esto deberá analizar si piensa en volver a postularse a futuro como dejó entrever ayer martes.
                                                                                                                                                                Gustavo Camps

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