Vi, El informante, de Michel Mann, en familia este fin de semana por Netflix. Me acordé que en 1999, cuando se estrenó en la Argentina, había hecho una nota para un sitio de cine de Canal OK de Barcelona, España, donde compartía la redacción con varios críticos de cine argentinos a los cuales deje de ver con los años. Escribíamos desde la Argentina, para que nos lean los españoles, pues el marcado de cine era muy parecido, las pelis se estrenaban aquí y allá más o menos en la misma época. Tengo agendados algunos de los nombres pero quiero nombrar a, Raúl Valls, alguien que por aquellos años fue un maestro para mi que no era "del palo" de cinéfilos. Acá reproduzco la nota de, El informante, con ficha técnica y todo.

Por Gustavo Camps

Gustavo Camps 2018

The insider 1999, Color, 155´, EE.UU
Dirección: Michael Mann
Guión: Eric Roth y Michael Mann
Montaje: William C. Goldenberg, ACE, Paul Rubell, ACE, y David Rosenblomm, ACE
Música: Pieter Bourke y Lisa Gerrard
Fotografía: Dante Spinotti
Vestuario: Anna Sheppard
Elenco: Russel Crowe, Al Pacino, Christoper Plummer, Diane Venora, Philip Baker Hall, Lindsay Crouse...

El científico Jeffrey Wigand (Russel Crowe) fue uno de los principales testigos en los juicios entablados por Mississippi, y otros 49 estados de los EEUU, contra la industria del tabaco. Sus informaciones les costaron 249 billones de dólares a las tabacaleras (si, con b).

El productor periodístico de uno de los informativos de mayor rating de la CBS, 60 minutos, consiguió una entrevista y declaraciones devastadoras por parte de Wigand, mas cuando el material estaba por salir al aire la CBS adujo razones jurídicas para no publicarlo. La verdad era que la firma estaba en venta y la espada de Damocles de un juicio por parte de las tabacaleras reducía el atractivo -el precio del canal, en suma- para los inversores.

El informante XXEl contundente docudrama de Michael Mann muestra por un lado los tires y aflojes entre los ejecutivos y periodistas de la CBS para negociar el envío del material al aire, y por otro las presiones a las que se ve sometido Jeffrey Wigand, cuando su existencia se hace pública, debido al juicio y a su inminente aparición en el noticiero de mayor audiencia de los EEUU.

Mann se vale de la cámara en mano, los primerísimos primeros planos y los planos detalle de los actores para narrar su historia. Esta manera de filmar construye eficazmente el clima agobiante al que se ven sometidos Wigard, totalmente desacostumbrado a su nueva situación de testigo estrella, y el productor Lowell Bergmann (Al Pacino) pues si el material no se hace público, su fuente -Wigard- quedará inútilmente expuesta y su reputación de periodista terminará destruida, pues ninguna fuente en el futuro volverá a confiar en él.

De Norte a NorteRecordamos dos escenas que demuestran la eficacia de Mann al filmar de esta manera. Bergmann se acaba de enterar de que el material finalmente no saldrá al aire, está sólo sentado en un ambiente pequeño, la cámara de Mann lo capta de espaldas, toma un primer plano de su nuca ligeramente hacia delante, abatido. En otro momento Wigand se entera de lo mismo, un plano medio lo muestra frente a una ventana, mira a la inmensidad, se superponen imágenes de sus hijas jugando.

Hay textos que demuestran que los guionistas se empaparon del hábitat periodístico para escribir los diálogos (la referencia de Plummer a que la fama dura 15 minutos pero la infamia un poco más, por ej.). La impresión es que Mann expone los hechos como en un documental antes que como en un filme de ficción. El filme se sostiene durante los 155 minutos.

Las actuaciones del trío Pacino, Crowe, Plummer, se sacan chispas. Por su papel de científico, Russel Crowe está candidateado al Oscar**; las otras candidaturas son por mejor película, mejor director, mejor fotografía, mejor guión adaptado y mejor edición.

* Gustavo Camps. Editor de De Norte a Norte-Noticas las 24 Horas
** La nota es de 1999