Al filo de la prescripción de una causa por amenazas contra la víctima, y casi a siete años del asesinato de Gabriel Eiriz, ayer miércoles el Juzgado Correccional Nº 5, a cargo de la jueza Andrea Pagliani, juzgó a la oficial de la Policía Federal, Mariela Fernanda Pérez Argüello. Veinticinco días después de haber sido amenazado por Pérez Argüello, al denunciar ruidos molestos que ponían al descubierto fiestas clandestinas en una finca de La Lonja, en Pilar, Eiriz fue asesinado de un tiro en la cabeza en su casa. El miércoles 26 del actual, desde las 10, se conocerá el veredicto.

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Los familiares denuncian connivencia entre una fiscal y la policía para beneficiar a la policía Pérez Argüello acusada que amenazó a Gabriel Eiriz y 25 días después fue asesinado

Gabriel Eiriz fue asesinado el 8 de octubre de 2013. Pero el hecho no apareció de la nada. El propio Eiriz 20 días antes había denunciado amenazas que había recibido de la agente de la Policía Federal, Mariela Fernanda Pérez Argüello, que lo increpó por haber denunciado ruidos molestos en una finca de La Lonja, en Pilar, lindera a su propio domicilio, que ponían al descubierto fiestas clandestinas en un zona tranquila y residencial.

Las amenazas las recibió Eiriz de un celular desconocido pero pudo averiguar fehacientemente que provenían de un aparato de la agente policial, e hizo las denuncias formales correspondientes. También reveló, por entonces, los nombres de la dueña de la casa donde se hacían las fiestas que inquietaban a la vecindad, Amelie Alicia Storani Domínguez, que le adelantó que sería llamado por Pérez Argüello; y el del organizador, Ezequiel Salsamendi.

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La familia fue acompañada por vecinos de Pilar, amigos, organizaciones de victimas de violencia institucional. En la foto, adelante la mamá de Gabriel, los hermanos, la tía y otros familiares

La familia de Eiriz en todos estos años puso en tela de juicio el accionar de la Justicia pues la causa no avanzaba. De hecho, la fiscal designada, Cecilia Chaieb -actualmente de licencia- desdobló lo sucedido y, a pesar del asesinato de Eiriz, tramitó una causa por amenazas previas al crimen, que es la que se juzgó ayer, y corría riesgo de prescribir en marzo, si la familia Eiriz no presionaba -con marchas y haciendo visible el caso- para que llegue a juicio.

El miércoles 11 el juicio se había pospuesto porque el abogado defensor de Pérez Arguello adujo "enfermedad" justo ese día, se informó. De hecho, para la familia Eiriz -los tres hermanos de Gabriel y su mamá- la fiscal Chaied desdobló la causa para beneficiar a Pérez Argüello, que está separada de sus funciones en la PFA, aunque en libertad. Tampoco, curiosamente, para las audiencias habían sido citados formalmente los testigos de Eiriz.

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La mamá de Eiriz sale del Tribunal con una testigo, su hija Gisel, la asiste y su hijo las espera en la reja

Si en casi siete años la causa durmió en los tribunales, ayer en una jornada larguísima, desde la mañana temprano hasta última hora de la tarde, Pérez Argüello, según fuentes tribunalicias, fue juzgada por "Amenaza Coactiva", y en el largo día la jueza, Andrea Pagliani, del Juzgado Correccional Nº 5 de San Isidro, completó todos los pasos del juicio -escucho testigos de parte, a policías y alegatos- menos el veredicto, que lo dejó para la semana que viene.

Con Chaieb de licencia, los fiscales fueron Federico Mercader; Germán Camafreitas y Raúl Casal, de la UFI 3 de Pilar. Asimismo, se tomaron recaudos judiciales por si el defensor de Pérez Arguello se volvía a enfermar justo ayer. Curiosamente, la jueza no permitió el ingreso a la sala de una asistente del Programa Nacional de Lucha Contra la Impunidad (PRONALCI), que atiende a la familia Eiriz, tampoco aceptó el ingreso del periodismo que sigue el caso.

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Amistades de Gabriel y militantes de organizaciones de víctimas y maestros del sindicato SUTEBA Tigre, hicieron el aguante durante toda la jornada

Otra curiosidad. ayer miércoles, fue que a media mañana apareció por el tribunal sanisidrense la dueña de la quinta donde se hacen hasta la actualidad las fiestas clandestinas, Storani Domínguez. Según fuentes que pudieron presenciar el juicio oral y público, la mujer -investigada por el homicidio de Eiriz, pero libre también- declaró como testigo de la acusada. Los fiscales solicitaron para Pérez Argüello, la pena máxima de 4 años y cárcel efectiva.

Ayer acompañaron a los Eiriz, vecinos de Pilar, amigos de Gabriel, docentes del sindicato SUTEBA Tigre, en calidad de amigos, la Coordinadora contra la Represión Policial Correpi; y agrupaciones de víctimas de violencia institucional Durante toda la jornada entonaron consignas contra la connivencia entre la Policía y la Justicia y el gatillo fácil policial a las puertas del tribunal de la calle Moreno al 600, que mantuvo cerrada la calle entre 3 de Febrero y Don Bosco.

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Los Eiriz se mostraron conformes con el pedido de pena de los fiscales para Pérez Aergüello, pero están atentos a los manejos judiciales para proteger a la policía sospechosa de asesinato

"Estamos conformes con la pena que pidieron los fiscales, pero bueno, la detención ya la descartó el tribunal, y también somos conscientes de que dimos vuelta la cuestión inicial que era que esta causa prescriba, con nuestra movilización y haciendo visibles las complicidades entre la fiscal y la policía" expresó Gisel Eiriz, hermana de Gabriel, terminada la jornada. El miércoles 26, desde las 10, se conocerá el veredicto del caso de amenazas.

Cuando todo había concluido después de la larga jornada en Moreno al 600, habían pasado las 18, algunos vecinos que acompañaron a los Eiriz se quedaron en la vereda y en la calle, aun cortada, para recoger pancartas y levantar volantes y papeles, entonces apareció rauda la jueza Pagliani por una puerta conexa al juzgado y a los gritos pidió que despejen rápido la calle. Después de los siete años que durmió la causa fue auspicioso ver apurada a la jueza.

Gustavo Camps