Días atrás el doctor Prado adelantó que lo que se buscaba desde la presidencia del Senado nacional, al requerir la opinión de la Corte Suprema de Justicia, sobre la forma de instrumentar las sesiones, era que esta rechace tal pedido en virtud de la supremacía de la Constitución que establece la división de los poderes del Estado. Así paso. Ahora el reconocido jurista y maestro de derecho explica lo que considera una nueva manera de gestión política, la cual apela a la responsabilidad del ciudadano para que las normas se cumplan. En este escenario que propone Prado, el gobernante dialoga, escucha y concede, pero el ciudadano debe cumplir, no elude.

Por Juan José Prado*

Juan José Prado

Diarios y comentaristas nos dan a conocer lo dispuesto por la gestión del actual Poder Ejecutivo Nacional, que imparte el régimen acordado de ampliar los permisos de la cuarentena, el cual apunta a protegernos de la pandemia que universalmente arrasa la vida humana, diezmándola.

La dramática situación que paraliza a la sociedad toda, que no discrimina y acomete de igual forma y sin descubrir diferencias, contra todos, el anciano y el niño, el pobre y el rico…preocupa y ocupa a quienes nos gobiernan y de común acuerdo disponen una medida de aislamiento social, para evitar que los habitantes del territorio nacional, salgan al encuentro de su especie, el otro humano, para evitar la transmisión del invisible virus…y de esa forma se ordena la cuarentena.

Una suerte de “privación de libertad” que algunos por ignorancia, o por mal intencionados, suponen imaginar una medida de sometimiento a la política, frente a aquellos que, sabedores del riesgo de violar el aislamiento social preventivo obligatorio, la aceptan complacientes para evitar la destrucción de la vida por contagio.

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El aislamiento social preventivo obligatorio

Dificil es gobernar. Difícil es obtener el consenso colectivo. La historia nos ha demostrado que el hombre es lobo del hombre y en sus conductas vanidosas y soberbias, algunos priorizan los intereses mezquinos de la acumulación y la especulación, en pos del poder sustentado en la economía. Otros se limitan, y con visión solidaria, priorizan la vida a la acumulación de bienes.

En esta disyuntiva transitan las normas reguladoras de la cuarentena. Alberto (N. de R: el autor se refiere al presidente de la Nación, Alberto Fernández) es el gran equilibrista, que gestiona con la responsabilidad de gobierno que le cabe por elección de la mayoría. Pero una minoría presiona y Alberto debe gestionar con esa presión y con el deber a las mayorías que lo acompañan.

La nueva política, que se inició el 10 de diciembre de 2019, busca en el dialogo social, desde la presidencia, su destinatario, y que este comprenda la razón de las disposiciones limitativas. Que comprenda que no van en su desmedro, que esas limitaciones garantizan -amén del derecho por antonomasia que es la Vida- lo fundamental para su existencia; y al hacerlo distribuye los recursos de todos, de la RES PUBLICA. Así lo hace saber cada vez que dialoga con la ciudadanía.

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El Presidente al anunciar por primera vez el aislamiento social preventivo obligatorio el 19 de marzo último, con gobernantes opositores y del oficialismo

Estamos frente a una nueva forma de ejercer la política. La política participativa. Entonces, si muchos quieren que se levante la cuarentena, pues bien, Alberto nos dice: levantemos parcialmente, con salidas al exterior de la vivienda para dar una vuelta solo hasta 500 metros a la redonda, "pero es tu responsabilidad que lo cumplas, porque mi responsabilidad -dice Alberto- es escuchar el reclamo, pero la de aceptar, respetar, tomar conciencia de que lo adecuado es quedarse en el hogar, es tuya. Es la responsabilidad del ciudadano".

La responsabilidad de gobernar, en la nueva política, representa ese encuentro. Es un empoderamiento a través del dialogo, que nos hace saber que la responsabilidad de defender la vida no es solo del que conduce, esa responsabilidad es de todos nosotros también. Se desecha la concepcion autoritaria de imponer. Es un diálogo que nos hace saber que en esta emergencia estamos todos comprometidos. Nos pone frente a la responsabilidad compartida solidariamente.

*ABOGADO, GRAN MAESTRO DE LA UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES (UBA), EX PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN DE ABOGADOS DE BUENOS AIRES. MIEMBRO DE LA MESA DIRECTIVA DE LA APDH (ASAMBLEA PERMANENTE POR LOS DERECHOS HUMANOS)