Manifestaron ayer jueves, poco antes de mediodía, en el frente del Hospital Central de San Isidro, con las medidas de distanciamiento social, tras una asamblea. Denuncian que el área de Salud municipal no renovó contratos de 25 agentes, entre ellos enfermeras/os, en el hospital municipal de Boulogne, y en el Materno infantil, también municipal. Desde el sindicato ATE lo atribuyen a que los/as profesionales reclamaban elementos de bioseguridad para trabajar.

Trabajadoras y trabajadores de ATE San Isidro manifestaron ayer jueves en el frente del Hospital Central municipal y cortaron la avenida Santa Fe al 400, mano a Martinez, para reclamar por la interrupción de contratos -una forma de despido- de 25 agentes municipales, varios de ellos enfermeras/os y mucamas, en el Hospital de Boulogne, y en el Materno infantil, municipales.

Los primeros días de julio la Junta Interna de Salud de ATE San Isidro, se movilizó primero por suspensiones de personal que se había negado a entrar a una sala con enfermos de COVID-19, según el sindicato, sin elementos de bioseguridad. Luego a dos enfermeras de Internación en el Materno Infantil, y a otra en el Hospital de Boulogne, no les renovaron sus contratos laborales.

Deysi Villarroel, secretaria de la junta Interna de ATE San Isidro en el área de salud, que ayer estuvo en la manifestación, señaló que los directivos del Hospital Central también escatiman los elementos de bioseguridad, por caso, entregan para la jornada diaria de trabajo dos pares de guantes cuando la práctica indica que en la labor cotidiana se usan y se necesitan más juegos.

Reivindicaciones laborales

La enfermera Villaroel también informó que desde el inicio de mes, con el correr de los días, sumaron 25 los y las agentes, que en plena pandemia, se quedaron sin su trabajo. La representante sindical también criticó el hecho de que, los contratos, son una manera regular de emplear a trabajadores sin los derechos que asisten a los profesionales de planta permanente.

Otra práctica que la dirigente sindical criticó y denunció es que a los profesionales con síntomas de COVID-19 se les ordena que tramiten la atención por la obra social, sin dar aviso a la ART. Villarroel, finalmente, también se quejó de que la jefatura de salud municipal no acompaña a los trabajadores de la salud que aun no cobraron en tiempo y forma el bono de la Res. 315/20.

Esa Res. del Gobierno Nacional dispuso el cobro de $ 20.000 al personal de salud destacado a la pandemia. Estipuló 4 cuotas de $5.000, que en efecto, no se pagan con un cronograma muy férreo. Las intendencias no son responsables por este pago, sin embargo se da el caso de que varias gestionan los pagos, o se hacen cargo, y arreglan con Nación el resarcimiento.

En este contexto ATE San Isidro le reclama al municipio una política de pases a planta permanente para profesionales de la salud; que reincorpore a quienes se les vencieron los contratos en la pandemia; que asegure los elementos de bioseguridad necesarios; y que apoye, de manera efectiva, a los profesionales con problemas de cobro de la Res.. 315/20 nacional.

GC