En la primera línea de fuego contra la COVID-19 están los profesionales de la salud. Nadie más los acompaña allí. En esta extensa entrevista exclusiva, la médica psiquiatra (UBA), Mariana Moreno, directora de área de Salud Mental de San Martín describe el escenario de máximo estrés en el que los trabajadores lidian contra el coronavirus SARS-CoV-2. Enumera algunas de las reacciones de los y las profesionales. E informa cómo los equipos de salud mental del municipio los ayudan a sobrellevar la carga, para que después de esta, estén preparados para seguir y puedan contar otras tantas batallas.    

Moreno: "los trabajadores de la salud estamos afectados por la pandemia. No solo porque somos trabajadores de la salud, sino porque formamos parte de la humanidad"

Año 2020, pandemia de coronavirus. Un señor llega del almacén a su casa. Se quita el tapabocas, se cambia el calzado, pone a lavar la campera, se cambia el pantalón y se higieniza con jabón antes de pasar lavandina por el picaporte de las puertas de su casa y el baño,  la canilla donde se lavó, y por las bolsas y productos que trajo.

Imaginemos que les pasa por la cabeza a un/a medico/a o enfermero que deben luchar con el virus frente a frente, no un rato, sino varias horas por día. Todos los días. Saben que la mayoría de las veces el virus está allí, porque son los encargados de descubrirlo y proteger al paciente, amén de protegerse ellos mismos.

En esta entrevista exclusiva la psiquiatra, Mariana  Moreno, relata y analiza sobre esto desde una perspectiva profesional, si, pero a la vez profundamente humana. Cuenta cómo trabajan los equipos de salud mental; la necesidad de la escucha y la observación; y la conciencia de que no se puede hacer de cualquier manera.

Moreno enumeró reacciones esperables de los profesionales de la salud frente a la pandemia: "irritabilidad, cambios en el humor, ansiedad, hiperactividad, dificultades para conciliar el sueño y para descansar, enojo, necesidad de seguir trabajando y no poder parar"

Moreno es médica psiquiatra infanto juvenil egresada de la UBA. Dirige desde 2014 el área de Salud Mental del municipio de San Martín, donde ingresó en 2005 como profesional del Centro de Salud Mental municipal Pichon Rivire, que luego llegó a dirigir. Moreno también es miembro de la Asociación de Psiquiatras Argentinos APSA.

¿Impacta especialmente en los profesionales de la salud, el trabajar en la pandemia por COVID-19?
Primero que nada, los trabajadores de la salud estamos afectados por la pandemia. No solo porque somos trabajadores de la salud, sino porque formamos parte de la humanidad. En ese punto estamos doblemente afectados. Tenemos que trabajar con eso, en un contexto de incertidumbre. Es algo inédito y desconocido, que vamos a ir aprendiendo sobre la marcha. Con un nivel (alto) de dinamismo también; solo ver cómo va cambiando la definición de caso, algunas normativas; indicaciones precisas que cambian todo el tiempo. Esto también nos pone en una circunstancia especial. Y, por supuesto, de mucho estrés; que se puede manifestar, digamos, en reacciones esperables, primero. Pueden ser irritabilidad, cambios en el humor, ansiedad, hiperactividad, dificultades para conciliar el sueño y para descansar, enojo, necesidad de seguir trabajando y no poder parar. Todo eso aumenta el estrés. Lo mantiene activado. Entonces, si esas reacciones van a aparecer, tenemos que pensar cómo hacer para que afecten lo menos posible. Es decir, en una reducción de daños. Después, si esas manifestaciones no se cuidan y persisten, se pueden transformar en síntomas.

"La depresión es un trastorno. Nosotros primero hablamos de reacciones esperables (...)"

Una investigación que publicó la revista médica JAMA Network Open sobre 1257  profesionales de la salud de 34 hospitales de China pone al tope la depresión  ¿Se ve acá eso?
La depresión es un trastorno. Nosotros primero hablamos de reacciones esperables ¿Qué puede pasar? Si algún profesional tiene antecedentes, podría ser que frente a todo lo que se desata, el resultado sea una depresión que tal vez estaba latente. Y el tener que trabajar en esta circunstancia, lo puede despertar. Pero tiene que haber un terreno predispuesto. Y por supuesto lo hay. Porque en el campo de la salud hay esa prevalencia sobre el resto de la población, de problemas de salud mental. Otro trastorno que seguramente aparecerá, es el trastorno de ansiedad. A nivel mundial, los trastornos de ansiedad y depresión son los más frecuentes y están bien a la par. Las proyecciones, fuera del tema de la pandemia, dicen que la depresión, dentro de algunos años, va a ser una de las primeras causas de enfermedad. Pero lo que nosotros vemos, no tengo números precisos porque la verdad es que por la pandemia no hemos tenido tiempo, es que aparecen síntomas relacionados a los trastornos de ansiedad. No quiero decir que ya podemos hacer diagnóstico, porque estamos en una situación que genera mucho estrés, pero es esperable que aparezcan síntomas relacionados con la ansiedad. Esto no quiere decir que el profesional va a quedar con trastorno de ansiedad. Ahora bien, esas personas, si nosotros no las cuidamos, si pueden desarrollar ese trastorno.

"Uno debe pensarlo así: El profesional de la salud hace el trabajo que le gusta y esto compensa el estrés propio de la tarea (...) Ahora bien, el estrés que se suma en estas circunstancias es más difícil de manejar"

El trabajo sanitario de por si es delicado y expone al estrés ¿La pandemia agudiza eso? ¿Se trata de una tonalidad más intensa de lo mismo,  o genera malestares distintos, inéditos tal vez?
Uno debe pensarlo así: El profesional de la salud hace el trabajo que le gusta y esto compensa el estrés propio de la tarea. Si una tiene la vocación, el deseo de estar haciendo algo, el estrés propio de la tarea es más o menos compensado con ese deseo y esas ganas. Ahora bien, el estrés que se suma en estas circunstancias es más difícil de manejar, porque los profesionales que están en la primera línea, están en muchos casos sin poder tomarse un ratito de descanso.

¿Las reacciones y trastornos afectan más a un género que a otro entre los profesionales de la salud?
La verdad que no. Cómo enfrentamos la pandemia, y cómo nos manejamos, no solamente tiene que ver con la pandemia o los géneros, sino con la historia de cada persona. Más allá del género tiene que ver con los recursos que cada uno tiene para poder enfrentar las situaciones. Se podría ir a las estadísticas, esto afuera de la pandemia, y ver que los trastornos de ansiedad son más frecuentes en las mujeres. Pero no tiene que ver con la pandemia. También pasa que los trastornos depresivos son más frecuentes en los varones. Cuando todo esto termine se podrán ver los resultados.

"Sin duda los enfermeros y las enfermeras serán las que salgan más afectadas porque están muchas horas con los pacientes, y haciendo un montón de tareas (...)"

¿A qué actividades sanitarias afecta más el escenario, a la enfermería, o a  las médicas/os?
Sin duda los enfermeros y las enfermeras serán las que salgan más afectadas porque están muchas horas con los pacientes, y haciendo un montón de tareas. Probablemente dentro de las diferentes disciplinas de la salud habrá unos profesionales más afectados que otros. Por ejemplo, lo que es el área de salud mental, en este momento tiene el rol de cuidar al resto del equipo de salud. Su tarea  no está en la misma línea de trabajo que el generalista, el clínico, el médico de guardia. Tiene más una tarea de acompañamiento. Esto no quiere decir que no salga afectado. Nosotros, por ejemplo, también tenemos muchos psicólogos que trabajan a la par del médico generalista cuando hace un hisopado. Uno tiene que saber muy bien cuál es el rol que le toca en este momento tan particular que transitamos a nivel mundial.

¿Trabajan en particular con enfermería?
Un trabajo específico lo hacemos con los enfermeros y enfermeras que están en los centros de aislamientos extrahospitalarios del municipio, para las personas que no pueden hacer el aislamiento en su casa, mientras esperan el resultado del hisopado. En San Martín están en el  Club San Andrés y en el Colegio La Salle. Allí hacemos el seguimiento y el acompañamiento de los enfermeros y enfermeras. Hacemos reuniones semanales virtuales, en dos turnos para que puedan ir todos, Se trabajan dos cuestiones. Por un lado capacitación para que tengan herramientas de contención para las personas internadas. Y por otro lado un espacio de reflexión y circulación de la palabra, para hablar del malestar que genera estar en esa situación de tanta tensión que genera estrés. Allí se encuentra con situaciones muy angustiantes. Conseguir enfermeros y enfermeras es muy difícil. Entonces, una vez que se los consigue hay que cuidarlos.

"La preocupación de los profesionales de la salud de contagiar a su familia es real"

¿Hay alguna preocupación constante entre los profesionales?
La preocupación de los profesionales de la salud de contagiar a su familia es real, y tiene mucho peso en sus emociones. Hay algo que es muy importante, y es cómo se sigue la normativa de las medidas de cuidado. Me refiero a los equipos de protección personal, cómo se usan, cómo se los ponen, cómo se los sacan. Todo eso se debe seguir paso a paso. No se puede olvidar ni uno solo. Genera un alto nivel de tensión, por el miedo a contraer la enfermedad o a llevarla a otros. Es estar en una situación de alerta permanente. Esas personas requieren de cuidado especial.

Hay informes que determinaron que en India, Brasil, Bolivia, México y la Argentina es común la estigmatización de los profesionales, por miedo a que contagien ¿Pasó con profesionales que trabajan en San Martín?
Hemos tenido conocimiento de que les ha pasado. Pero también nos enteramos de los reconocimientos. Las dos cosas. En este punto San Martín no queda afuera de lo que pasa prácticamente en toda la Argentina.

¿Tiene la comuna un mapa de cierto tipo de trastornos que podrían llegar a presentar los profesionales tras los ciento y pico de días de pandemia?
El Programa de Salud mental de la municipalidad participa de una investigación internacional, asociado con la Universidad de San Martín (UNSAM), avalada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que arranca en Asia, después pasa a Europa y está ahora en América Latina. Allí se evalúa el impacto de la pandemia por COVID-19 en la salud mental y otros aspectos psicosociales de los trabajadores de la salud. Nosotros acabamos de arrancar con las encuestas a nuestros trabajadores de la salud. Queremos evaluar cuál es el impacto. Queremos saber cómo están nuestros equipos, y además cómo van a estar después (de la pandemia). Nos a servir para poder hacer política pública, es decir, para saber cómo vamos a mejorar nuestro recurso humano, qué cosas vamos a hacer. Es un tema que a nosotros nos preocupa y mucho. El programa se llama “HEROES”, es una sigla.  A mí el nombre no me gusta porque nosotros no nos sentimos héroes.

"Dentro de los profesionales es más frecuente que piensen: "a mi no me va a tocar" (...) pero no se niega la existencia del virus"

Se habla en la sociedad de los anticuarentena o los que niegan que hay un virus que mata ¿Se ve en los profesionales de la salud esa actitud?
Dentro de los profesionales es más frecuente que piensen: “a mi no me va a tocar, no me va a pasar nada”.  Lo cual no quiere decir que no tengamos conciencia de lo que pasa. La negación es en relación a lo que le podría pasar a uno. Pero no se niega la existencia del virus. A veces los médicos somos muy omnipotentes, por eso también somos tan malos pacientes (risas).

¿Cómo se prepararon para este escenario los  trabajadores de salud mental?
Primero que nada hicimos un trabajo de concientización sanitaria para entender bien cuál es nuestro rol. Generamos espacios de formación y capacitación, para obtener las herramientas para acompañar a nuestros compañeros. Aprovechamos espacios a nivel provincial y nacional. Hacemos reuniones de reflexión para ver cómo va sucediendo todo. Porque no se acompaña de cualquier manera.

"En San Martín los trabajadores del área de salud mental hemos asumido el rol de cuidar al resto del equipo"

¿Cómo se concreta ese rol?
En San Martín los trabajadores del área de salud mental hemos asumido el rol de cuidar al resto del equipo, e entendimos que también nos tenemos que cuidar.  Nosotros tratamos de que el psicólogo, el trabajador social, el psiquiatra, sean facilitadores para que haya esa pausa recreativa, aunque sea para tomar un café, charlar otra cosa que no sea trabajo, respetar el horario de almuerzo. Aunque sea una pausa de media hora es un montón en la vorágine por la pandemia. También armamos una serie de recomendaciones que nuestros compañeros van hablando con sus equipos. Por ejemplo, invitan a que tengan una pausa para hacer actividad física, que respeten las horas de descanso, sobre todo las de sueño. Una tarea de los equipos de salud mental es estar llamando la atención sobre eso. En este momento los trabajadores de la salud estamos complicados en eso de definir “cuántas horas trabajamos” ¿No? En todos los centros de atención primaria nosotros tenemos un equipo psicosocial que trabaja esas pautas. Es una tarea bastante artesanal pero que va dar resultado. Puede pasar que un compañero no se sienta bien, y sabe que puede recurrir al psicólogo y decirle, puede obtener una entrevista individual. Pero además tenemos el Centro de Salud Mental Pichon Riviere del municipio, que también está dispuesto, con un recurso humano de altísima calidad, para cualquiera de nuestros compañeros que necesite hablar con un psicólogo. Y también para obtener ayuda grupal para los equipos en los centros de salud, donde se acercan o hacemos virtual.

"Algo muy importante en San Martín es que la mayoría de los trabajadores de salud mental están en los centros de salud en contacto con sus compañeros"

La virtualidad también es para ustedes…
Eso es otra cosa que tenemos en cuenta. No es solo el cuidado específico, sino también reforzar las otras medidas de cuidado: el lavado de manos, el uso de elementos de cuidado personal, el distanciamiento. Muchas veces organizamos reuniones virtuales para escuchar qué es lo que está pasando, cómo se sienten los profesionales. Es muy importante que esas circunstancias en las que se sienten muy angustiados y agobiados puedan hablarlo. Trabajamos con los equipos de salud mental en el hecho de que estén atentos a sus compañeros y se pueda generar esa confianza, de que si se siente mal el compañero se puede acercar. Nosotros vamos generando ese lazo para que puedan acercarse.

¿Las normas y dispositivos están centralizados? ¿Cómo llegan a los profesionales?
Algo muy importante en San Martín es que la mayoría de los trabajadores de salud mental están en los centros de salud en contacto con sus compañeros, trabajan presencialmente la gran mayoría. Para el área de salud mental nuestro principal recurso es el recurso humano. Después cada área emplea su creatividad. Los centros de salud tienen cierta autonomía y generan los espacios que necesitan. Después el hospital municipal Thompson tiene su propio equipo. Se que las psicólogas de la guardia del Thompson despliegan mucho trabajo de acompañamiento al resto de los profesionales. Nosotros aportamos ideas. El centro de salud mental municipal está avocado a los centros de atención primaria de la salud y al centro Pichon Riviere.

Gustavo Camps