Es por una toma de tierras en los talleres de Victoria, en el distrito de San Fernando. La Fraternidad –el sindicato que decretó el paro es uno de los cuatro del sector- señaló que los trabajadores no pueden hacer maniobras pues las personas, sobre todo niños, deambulan por las vías y corren peligro. El paro afecta los ramales Tigre-Retiro y Victoria-Capilla del Señor.

Los ferroviarios temen accidentes si las personas transitan por las vías (Foto Facebook)

Los talleres ferroviarios de victoria ocupan un gran predio que va desde Brandsen entre Simón de Iriondo y Martín Rodríguez hasta la avenida Sobremonte, entre esas calles. Es amplísimo y tiene lugar para maniobras de coches del ferrocarril, hay viviendas de ferroviarios y un club sindical.

Sobre Martín Rodríguez, en 700 y 800 metros, la empresa ferroviaria, hace muchos años, les dio tierras a empleados que armaron allí sus hogares. En la actualidad viven hijos y nietos. Pero al interior del predio hay descampado, están los talleres y hay vías que se usan para maniobras de coches y máquinas.

En parte de esas tierras, en la pandemia se asentaron algunas familias sin tierra. Fue alrededor del 20 de este mes, denunciaron vecinos. Además informaron que es muy común que cada tanto haya usurpadores pues el predio es muy amplio y no está plenamente cerrado. Con la pandemia era esperable una situación como esta.

El predio es nacional. La intendencia no tiene jurisdicción pero a pedido de vcinos hizo presentaciones judiciales por usurpación veces anteriores (Foto Facebook)

Desde la municipalidad de San Fernando hace tiempo se realizan presentaciones judiciales, por pedido de vecinos, para que la Justicia desaloje. La policía labró actas –algunos vecinos las publicitaron en redes sociales con datos de filiación de los considerados “usurpadores”- pero hasta ahora no hubo resultado concreto.

Predio nacional

El predio es nacional por ende la comuna no tiene jurisdicción alguna. Seguramente por la ocasión que da el menor tránsito de gente por la pandemia llegaron familias al lugar y levantaron ambientes de chapa, cartón, y cualquier material disponible y ahora permanecen allí, junto a otras que estaban desde antes.

El problema más grave surgió pues los trabajadores del ferrocarril, en los talleres, denunciaron que las familias afectan "de manera directa" la vía que se utiliza para el abastecimiento de materiales. El sindicato de La fraternidad lo informó en un comunicado de prensa que difundió la agencia de noticias Télam.

El paro será hasta el lunes si no hay seguridad para trabajar (Foto Facebook)

Justamente La Fraternidad decretó un paro de actividades, desde hoy, en los en los ramales Retiro-Tigre y Victoria a Capilla del Señor. El secretario general de La Fraternidad, Omar Maturano, advirtió que continuará hasta el lunes próximo en reclamo de medidas de seguridad, según informó Télam. .

"El personal ferroviario está en riesgo ante los permanentes hechos de inseguridad en las playas de maniobras de la estación Victoria. El lugar está ocupado de forma ilegal por personas ajenas a la empresa",  señaló ayer La fraternidad en un comunicado, difundió Télam también.

Peligro de arrollar

El dirigente, en declaraciones radiales que publicó la agencia oficial de noticias, fue claro al advertir: "estas personas tomaron una de las playas de maniobra y no podemos armar los trenes. Tenemos miedo de arrollar a alguien", dijo. Y agregó: "En nuestra actividad se arrollan tres personas por día. No queremos arrollar más".

"El lunes vamos a ampliar la medida de fuerza a otras líneas", afirmó Maturano, y destacó que "si no se resuelve, vamos a ir extendiendo la medida a todo el país". En la actualidad, por la pandemia, el ramal Tigre-Retiro, en horario pico, solo puede ser usado con reserva previa y por personas autorizadas por trabajo.

El ramal Victoria Capilla del Señor históricamente funcionó y funciona  con servicios muy espaciados. En oportunidades ni siquiera todos los días de la semana prestaba servicios. Los últimos horarios dan cuenta de  servicios, según el momento del día,  entre una hora y media, y dos horas y media, entre tren y tren.   

Gustavo Camps