El doctor, Juan José Prado, una vida dedicada al derecho, Gran Maestro de la Universidad de Buenos Aires, da pistas para entender la decisión del Ejecutivo nacional de redistribuir la coparticipación entre la CABA y Buenos Aires, para que esta provincia disponga de más recursos para invertir en seguridad. El jefe de Gobierno porteño puso el grito en el cielo por un Decreto de Necesidad y Urgencia del Ejecutivo Nacional para bajarle un punto, similar al que en 2016 el Ejecutivo Nacional utilizó para casi triplicarle el mismo porcentaje (ejercían distintos presidentes, claro).

Por Juan José Prado*

Conforme la Ley de Coparticipación Federal del año l988, sancionada ese año, las provincias existentes en ese momento reciben su porcentaje participativo.  Las existentes en ese momento.  Este dato no es menor, porque he aquí que Capital Federal no era ciudad autónoma y Tierra del Fuego no era provincia. Por ende están excluidas de ese régimen.

Por ello, y con un simple decreto el PE puede regular de sus recursos otorgar o cercenar porcentajes participativos a las dos gobernaciones. El presidente (Mauricio) Macri, ahora ex, por decreto  194/16, dispuso legalmente aumento participativo (para algunos en exceso) para la CABA, cuyo jefe de Gobierno pertenece a su mismo espacio político.

El actual presidente, Alberto Fernández, con el mismo procedimiento, y herramienta legal, puede regular lo que en más dio Macri, a favor de Rodríguez Larreta. Este es el motivo principal por el cual nada tiene que discutir el jefe de Gobierno porteño y es constitucional el DNU que firmó el presidente Fernández, con sus atribuciones.

Ergo es constitucional. Y con un simple decreto, acto administrativo, el presidente de la Nación puede disponer de fondos del erario nacional en el marco del presupuesto. En todo caso, Rodríguez Larreta tendría que cuestionar la inconstitucionalidad, si la hubiera, contra los dos decretos el de Macri y el del presidente Alberto Fernández.

Rodríguez Larreta se encuentra atrapado sin salida, si se me permite una metáfora cinematográfica. Si es inconstitucional el decreto de Fernández resulta que también es inconstitucional el de Macri. “Flojito de papeles” podría decirse sin exagerar. No se puede ir a la Corte Suprema de Justicia, ni a ningún Tribunal, solo por las ganas de ir.

Se “olvidó” Rodríguez Larreta de que la CABA nació después del ´88. Y se “olvidó” de la Constitución del ´94, que dispone que se necesita, para sus deseos, el acuerdo de todas las provincias. Su dificultad, entonces, es también que admitan las otras provincias que la parte de la torta para CABA merece ser mayor.

Podría preguntarle a San Luis; es pública la posición del gobernador Alberto Rodríguez Saa, sobre la participación. O a Santa Fe. El tema, si, puede servir como disparador para que las provincias y Nación se pongan de acuerdo en evitar los favoritismos –como el que uso Macri- a la hora de distribuir los recursos de los argentinos.

*Abogado. Gran Maestro de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Ex presidente de la Asociación de Abogados de Buenos Aires. Miembro de la Mesa Directiva de la APDH (Asamblea Permanente por los Derechos Humanos)