En su mayoría son pymes familiares. Cadigas, la cámara que reúne a gran parte de las empresas, advirtió que “debido a las fuertes pérdidas”, al trabajar “con márgenes muy inferiores a los necesarios para cubrir los costos de operación”, alrededor de 180 pymes “se encuentran en estado terminal, empujadas hacia la quiebra”. Y le piden al gobierno nacional medidas que las apuntalen.

Abastecen a más de 10.000.000 de usuarios en todo el país

En rigor, lo vienen alertando desde enero último. Las distribuidoras de gas en garrafa advierten que están “en estado terminal, empujadas hacia la quiebra”; y avisan que “podría haber desabastecimiento”. Cadigas, la cámara que las reúne, informó que peligran cerca de 180 firmas.

Cadigas también calculó que abastecen a 10.000.000 de usuarios en todo el país. Pero desde hace meses pilotean un estado crítico; que se agravó con la pandemia; “debido a las fuertes pérdidas acumuladas al trabajar con márgenes muy inferiores a los necesarios para cubrir los costos de operación.

Desde la cámara informaron que se trata de pymes familiares de capital local que, además, emplean a alrededor de 3.000 trabajadoras y trabajadores. “La realidad es que por cada garrafa vendida perdemos un tercio de su valor, lo cual resulta absolutamente insostenible”, evaluó  la entidad que reúne a las pyme.

Cadigas reveló que en los últimos 5 años los costos del sector crecieron el 435%

Hacia la extinción

De acuerdo con datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), informó la cámara,  de 12,2 millones de familias del país, casi 5.000.000 (el 41%) utilizan garrafas; en Buenos Aires, Córdoba, Chaco, Corrientes, Misiones, Formosa, Tucumán y Mendoza, entre otras provincias.

En esta línea Cadigas reveló que en los últimos 5 años los costos crecieron el 435% “mientras que sólo pudimos trasladar una actualización del 140 %”. Esta situación, para la cámara, generó que la inflación y las perdidas “no solo carcoman la rentabilidad sino la posibilidad de mantenernos en pie por lo que el sector va hacia la extinción”.

Una de las últimas cartas que juega el sector es la de ser escuchados por las nuevas autoridades de la Secretaría de Energía. Dado que “en el pasado hemos acercado diversas soluciones no pudiendo al presente conseguir algún resultado para aliviar la angustiante situación del sector, donde los distribuidores están al borde del colapso”.

Cadigas: “Tenemos un problema y también queremos llevar herramientas para resolverlo”

“Tenemos un problema y también queremos llevar herramientas para resolverlo”, exhortan a las autoridades desde Cadigas. Pero no dejan de advertir: “será imposible que los hogares humildes del país tengan gas de garrafa si nuestra actividad desaparece”. Sin duda se trata de un insumo esencial para familias vulneradas.

Cadigas (Cámara Argentina de Distribuidores de Gas Licuado) tiene su sede en la CABA. Nació a comienzos de 2002 para “defender, coordinar, estimular y prestigiar la distribución de gas licuado” en todo el país; y “colaborar con los poderes públicos y entidades privadas en todo cuanto contribuya al progreso y desarrollo” de la actividad.

GC