Desde Ushuaia, Carolina Sofía Ibarra, ex vecina de la zona norte, relata cómo esa ciudad debió retroceder a fase 1 del aislamiento por la pandemia. Observa que fue por decisiones políticas apresuradas, que anteponen otros intereses al de la salud ¿O acaso, en una pandemia, proteger la salud y tomar decisiones bajo esta premisa, no es lo más importante, más allá de las falencias que tenga cualquier sistema para comprenderlo y para funcionar sobre esa y no otra base?

Por Carolina Sofía Ibarra*

Vivo en Ushuaia. En fase 1, otra vez. Algo que se podría haber evitado fácilmente. Que el virus podía volver era sabido. Hay un rebrote en Europa que se está llevando puesto todo. Era cuestión de observar. Y aprender.

Acá, el poder político está pintado. Gobiernan los dueños de las tierras. Así es que en plena situación extraordinaria decidieron abrir el cerro Castor, habilitaron vuelos privados y el turismo interno. Cuando reventó Río Grande, funcionarios de allí vinieron a esquiar aquí.

Los controles en el aeropuerto fueron escasos. Y hubo días con 5 vuelos. Vivo frente al aeropuerto; soy hija de piloto de avión, se detallar algunas cuestiones.

Acá los jardines maternales no están regulados por educación, sino por Comercio y Desarrollo Social; y ante la necesidad económica, han abierto sus puertas. Obvio. La gente quiere laburar. No es esto lo que está en discusión acá hoy.

Considerando que estamos en una isla, y que esta ciudad tiene solo un hospital público, lo que hicieron fue nocivo. Y más nocivo es que salgan igual, sabiendo todo esto. Ayer, confirmaron más de 60 casos solo en esta ciudad y algunos menos en Río Grande.

¿Quién ganó en todo esto? Quizás los dueños de todo. Que son unos pocos. Perdemos todos los demás. Los que tienen comercios, que en ese momento decidieron hacer silencio y ahora ven perjudicado su bolsillo; perdemos los que volvemos al encierro total y absoluto.

Y pierde el personal de salud, que está cagado a palos y en una sociedad poco empática que no comprende del todo la acción y la reacción de lo que hacen y deciden. Era pan para hoy y hambre para mañana.

" (...) lo importante de cuidarnos cuidando a las y los otros"

Lo digo porque me importa una mierda decirlo. No le debo nada a nadie. Pero sí hay que decir las cosas como son. La verdad. No una ficción para la tribuna.

Ushuaia es una ciudad turística, bastaba complementar con el IFE o con el ATP a quienes tienen pequeños comercios, a las profes de zumba, a las de yoga, a las panaderías, empleados de hoteles y al que vende una empanadita en la calle.

Ushuaia (Foto Télam)

Era esa la solución. Que la pongan era la solución. Acá se recauda mucha plata. Por parte del gobierno provincial y municipal, deberían en conjunto haber llegado a una respuesta concreta, sabiendo que acá realmente 10 lucas es poco.

Pero no, ahí están... en la rosca, matándose 24 horas del día en Facebook. Mientras la gente por h o por b la está pasando mal. Cediendo ante el apriete de familias de 4 apellidos; demostrando que por más que acá gobierne quien gobierne, sigue la lógica de sociedad feudal.

"La gente los necesita juntos frente al enemigo real (...)"

El municipio abrió un polo sanitario que dicen que el gobernador no quiere usar. El personal de salud dice que ese polo es muy pintoresco pero no sirve para esto que está pasando.

Están en la chiquita de las chiquitas. Hay una pandemia, muchachos. Arremánguense como hacen en otros lugares, para no cagarle la vida al ciudadano de a pie. Yo no salgo, nuestra situación económica está en picada hace rato. Pero no salimos. Ni en pedo.

Porque acá no hay donde ir. Hay un solo hospital, como decía más arriba, y porque entendemos lo importante de cuidarnos cuidando a las y los otros. Esto era súper evitable y responsables son todos. No unos más que otros.

Dejen las peleas para el año que viene. Dejen las aspiraciones personales para lo electoral y ahora laburen juntos en beneficio de la ciudadanía.

Lo digo desde una casa que toda la pandemia fue a dar un plato de comida caliente a quien la pasa mal, juguetes comprados de bolsillos de gente común, llevando un poco de alegría a quien estuvo sola o solo. No lo digo por decir.

Media pila. La gente los necesita juntos frente al enemigo real que es quien presiona en momentos adversos ¿Si ceden ante ellos hoy, qué nos espera mañana? ¿No?

* Militante política y delegada gremial de SECASFPI – Sindicato de ANSES