El Premio Nobel de la Paz 1980 es vecino de Beccar, y elogiado no solo en la vecindad sino en toda la región. El proyecto de resolución, aprobado por unanimidad,  fue del bloque del Frente de Todos LC, que lidera el concejal Marcos Cianni. “Un orgullo que un vecino de nuestro distrito haya recibido tal distinción y que aún después de 40 años siga recibiendo el mismo reconocimiento”, escribió el concejal Cianni en la cuenta de Facebook del bloque.

Pérez Esquvel en el mástil de San Isidro, en una campaña en defensa de pueblos originarios de Punta Querandí, en Dique Lújan, Tigre

Este mes, hace diez días, se cumplieron 40 años de la elección de Adolfo Pérez Esquivel como Premio Nobel de la Paz.  El 13 de octubre de 1980 recibió la noticia en la embajada de Noruega. Pérez Esquivel recibió el premio, no como un reconocimiento individual, sino “en nombre de todos los que luchan”.

Su lucha, enmarcada en la no violencia, sirvió para denunciar las aberraciones de la última dictadura cívico militar en la Argentina. Pero también para defender a los más débiles; sean pueblos originarios de Punta Querandí, en Tigre, u cualquier otro grupo vulnerado en Chile, Bolivia, Honduras, en fin, en todo el mundo.

Humildad y vivencias

Concejal, Marcos Cianni, autor del proyecto

La dictadura lo apresó, y tras recibir el Premio Nobel, hasta intentó asesinarlo. En la actualidad Adolfo –como suele nombrarlo, sin más, la militancia de derechos humanos- lidera el Servicio  de Paz y Justicia (SERPAJ) y el Proyecto Aldea Niños para la Paz a nivel nacional; y copreside la Comisión Provincial por la Memoria, en Buenos Aires.

El Deliberativo de San Isidro aprobó por unanimidad el proyecto del Frente de Todos LC que reconoce la labor del vecino. En sus considerandos, por ejemplo, explica que “la humildad es la característica fundamental de su vivir, plasmada en la lucha cotidiana contra la violación de los derechos humanos fundamentales”

Además, señala que “son tantos los recuerdos y vivencias de su caminar, por nuestro continente y el mundo, que contagia su fortalece para impulsarnos a seguir su camino, de acompañar a quienes cuestionan, interpelan y reclaman por un lugar digno en la vida, y luchan por otro mundo posible, con fuerza y unidad en la diversidad”.

GC