En su columna el abogado de derechos humanos, Juan José Prado, de raigambre radical, ex presidente de  la Asociación de Abogados de Buenos Aires (AABA) y ex secretario de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), critica la alianza de la UCR con el Pro, y a propósito de la Convención del partido radical trae a colación la obra, La Piel de Zapa, de Honoré de Balzac (1799-1850), donde el personaje principal consigue poder y riqueza efímeros, a cuenta de la energía de su propia existencia.

Por Juan José Prado*

Estamos en los umbrales de la Convención Radical, que deberá analizar su alianza claudicante con el PRO de Mauricio Macri. A esa alianza, como se sabe, recurrieron para poder hacer lo mismo que en los gobiernos militares, esto es, conservar sus intendencias y sus puestos en ministerios nacionales y provinciales o concejalías.  

También  para poder recaudar en ANSES, el PAMI o en organismos por el estilo. Esto sin contar con su historial de nepotismo ilustrado en el ámbito de la administración de la Justica, tema que abordé en mi libro La causa de Lalo  (Editorial Cathedra Jurídica, 2018). Esta convocatoria del  centenario Partido UCR inspiró el  recuerdo de un viejo libro.

Me refiero a, La Piel de Zapa, de Honoré de Balzac (1799-1850), cuyo tema motivó una interesante película nacional en blanco y negro, de los años ´40, con título homónimo, dirigida por Luis Bayón Herrera, y guión de Leopoldo Torres Ríos (1899-1960), padre de otro no menos gran cineasta, Leopoldo Torre Nilsson (1924-1978). 

Repasando los libros de mi biblioteca descubro al escritor francés, caracterizado por la observación de las cuestiones sociales. Así es Balzac. Su novela de 1831, aunque se centra en la ambición de un personaje, también se puede relacionar con la política. Por cómo se desarrolla la política, sus vaivenes, la mutación de principios e ideologías.

En muchos de nuestros representantes del pueblo se puede ver eso. Y particularmente en ciertos referentes de partidos políticos arraigados, que ya tienen historia en nuestro país. Tenemos muchos y conocidos casos. Yo por afinidad me voy a referir a lo que observó  en la Unión Cívica Radical (UCR).

Los colores de la UCR (Foto ilustrativa Comité Capital)

A estos últimos los vinculo con el personaje de la obra citada. El joven Rafael Valentín.  Ambicioso. Obsesionado por alcanzar fama a toda costa. El poder. Y gracias al descubrimiento de una piel exótica cree que lo conseguirá. Valentín ve una inscripción en el cuero mágico que compra, pero como está en otro idioma la pasa por alto.

Los radicales, con una conducta calcada del personaje de Balzac, no se detienen en procura de traducciones ni argumentos. Si la piel es mágica servirá a sus ambiciones. Aunque el propio dependiente del negocio de antigüedades donde Valentín la encuentra, un hombre anciano y con experiencia, le advierte que no la compre. 

Si la dictadura o el PRO les proporcionan lo deseado, ninguna otra cuestión importa. Porque ellos, como el personaje de la obra que destila juventud y fuerza, poseen talento y personalidad política. Pero también, como Valentín, a medida que se sumergen se hacen maleables, débiles a la tentación, la seducción, ceden al engaño, a la corrupción.

Y así pasaron los golpes del ´55, el ´66, el ´76. Así tranzan con el PRO. Así obtienen el poder. Lo mismo que Valentín no pueden modificar sus hábitos. Frente a la ambición de Valentín no puede siquiera la prédica de Pauline, el personaje lleno de virtud y honestidad que pretende sin éxito hacerlo recapacitar en nombre del amor.

Tal vez la suerte del partido centenario, de esa manera, está echada. Pero como decía más arriba, no solo la UCR. Hay muchos que por una cuota de fama y poder no reparan en lo que vendrá. Y cambian un pequeño logro, por la propia vida, por el alma. E involucran a toda la comunidad. Porque no olvidemos que son políticos. 

*Gran Maestro de la UBA. Autor de narrativa y libros técnicos de derecho. Vecino de Vicente López