El presidente Alberto Fernández encabezó la firma de un memorando de entendimiento con el director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Qu Dongyu, de manera virtual. Fue para avanzar en la cooperación para instrumentar el Plan Nacional Argentino contra el Hambre. La iniciativa promueve estrategias de seguridad alimentaria y nutrición sostenible. Tendrá vigencia por cuatro años.

La Argentina tiene capacidad productiva para alimentar a 400 millones de habitantes

El presidente Fernández y el director General de la FAO se habían reunido en febrero último en Roma. Allí, según informaron fuentes oficiales, dialogaron sobre la importancia de fortalecer los vínculos de cooperación entre el país y el organismo; para luchar contra el hambre, la inseguridad alimentaria y la malnutrición.

Ayer la charla se concretó con la firma de un Memorando de Entendimiento. Tendrá vigencia por cuatro años. Según detalló una comunicación oficial, apunta a la erradicación del hambre y a lograr la seguridad alimentaria a largo plazo. Lo firmaron Qu Dongyu, por la FAO; y el presidente Alberto Fernández.

La problemática del hambre, hasta 2015, venía encaminada. Juan Carr, de la Red Solidaria, referente fuera de toda disputa por grietas o cuestiones por el estilo, se mostraba optimista entonces. Pero llegaron luego cuatro años que echaron todo aquello por la borda. Y volvió el hambre como un problema acuciante.  

El Sr. Qu, informaron desde la FAO, hizo hincapié en el gran potencial de la Argentina. No solo para alimentar a la población, sino también para hacer una contribución fundamental a la seguridad alimentaria mundial; pues calcularon que la producción argentina podría suministrar alimentos para hasta 400 millones de personas.

Estrategia integral

En la Argentina las acciones las coordinarán varios ministerios

El presidente Fernández agradeció al Director General el apoyo prestado por la FAO en los últimos meses y los avances que ya se habían logrado en la lucha contra el hambre, la pobreza y la desigualdad en la Argentina, a pesar de los efectos de la pandemia de la enfermedad por coronavirus (COVID-19).

Según se informó, el memorando forma parte de “una estrategia de sostenibilidad y resiliencia ambiental; para combatir el cambio climático”. La iniciativa incluye “una mirada inclusiva respecto a las personas LGBTI, migrantes y otros grupos marginalizados; o en situación de vulnerabilidad”.

Las acciones conjuntas estarán coordinadas por los ministerios de Economía, Desarrollo Productivo; Desarrollo Social; Agricultura, Ganadería y Pesca; Salud; Relaciones Exteriores; Internacional y Culto; y Ambiente y Desarrollo Sostenible; y por el Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales.

En el marco del Plan Nacional Argentino contra el Hambre, la FAO lleva adelante las reuniones de seguridad alimentaria del sistema de la ONU con el país, y promueve la presencia del organismo para la generación de estrategias de recuperación socioeconómica a partir de la pandemia de COVID-19, se informó.