Días atrás informamos sobre el fallecimiento del referente social y político de Vicente López, Miguel Quintabani. En esta columna va el agradecimiento, y un reconocimiento público desde la amistad y la admiración; de una compañera de lucha, la presidenta de la Asociación Civil Pro Vicente López (PROVILOP), Flavia Affanni. Que ya no esté Quintabani, sin duda es una pérdida; pero que se conozcan sus valores y sus acciones como los revela Affanni, es un beneficio que deben aprovechar la comunidad en general y quienes aspiren a liderazgos sociales virtuosos.

Por Flavia Affanni*

El jueves 26 de noviembre falleció el Dr. Miguel Ángel Quintabani. Ya muchos han hecho referencia a su destacada trayectoria, tanto en el campo profesional, político como en el vecinal. Por haber compartido con él las actividades de la Asociación Civil Pro Vicente López (PROVILOP), de la cual fue muchos años su presidente (luego de nuestro querido vecino Santiago Jelenic); para nosotros era simplemente Miguel.

Por eso me referiré a Miguel como compañero de lucha en las causas en defensa del bien común en general, y del ambiente de Vicente López en particular. Enormemente humilde, jamás hizo alarde ante nadie de su saber y trayectoria. A cada uno de los recién iniciados en la lucha vecinal, nos hacía sentir “en casa”, que podíamos trabajar entre todos y todas, sin distinciones y a la par.

Miguel era de pocas palabras: siempre justas y necesarias. Jamás lo escuché interrumpir, levantar la voz o tratar mal a un compañero. Aun en el fragor de las discusiones en la toma de decisiones, si hacía alguna consideración, siempre anteponía un “creo que sería mejor”, “tal vez”. Otra característica de Miguel era el no hablar mal de nadie, ni siquiera de quienes estaban en las antípodas de su pensamiento. Podía criticar determinadas acciones políticas pero no hacía descalificaciones personales de ningún tipo.

Con gran generosidad, siempre estaba dispuesto a echarle una mirada a los numerosos documentos de las agrupaciones vecinales (sea notas de prensa; denuncias; reclamos o propuestas). Para que fueran correctos en las formas legales y también en los modos de comunicar. A pesar de sus numerosas ocupaciones, siempre se hizo un tiempo para darnos una mano. Con gran compromiso recibía a los vecinos que sufrían algún tipo de atropello a sus derechos y los aconsejaba legalmente sin cobrar un centavo.

Miguel Quintabani (1947-2020)

Numerosas veces le pedimos que fuera con los vecinos a entrevistas importantes en distintos ámbitos gubernamentales. Su presencia nos daba confianza. Hacía complicados movimientos de agenda para no faltar. Recuerdo la mirada sorprendida de funcionarios de la Gobernación; cuando en una ocasión en que fuimos con agrupaciones vecinales vieron llegar a Miguel, con impecable traje y corbata, junto a un joven de pelo largo, rastas y tatuajes. Ese era Miguel: para él todos eran sus compañeros, sin ningún tipo de distinción.

Hasta el día anterior a su internación, estuvimos trabajando con él en pos de preservar la integridad de la Reserva Ecológica de Vicente López. La última vez que me comuniqué con él estábamos ajustando la redacción de una nota para denunciar distintas problemáticas ambientales que nos aquejan en Vicente López. Como Miguel era de esas personas que siempre contestan los mensajes, su falta de respuesta por dos días me preocupó y luego supe de su grave problema de salud.

Vecinos, vecinas y agrupaciones vecinales, en especial PROVILOP, lo despedimos con enorme tristeza. Nos consuela saber que su vida deja una huella enorme en Vicente López. Su impronta quedó en hechos concretos como su lucha para detener la contaminación con cromo en Munro; para cuidar los espacios verdes públicos; para evitar que el vial costero fuera el desastre que se había proyectado.

Por su compromiso para intentar detener el colapso generado por la desmesura de los emprendimientos inmobiliarios; por denunciar las inundaciones de 2013 por las obras de Tecnópolis; entre otras muchas de sus actividades comprometidas.  Pero su mayor legado es la fuerza para seguir luchando por el derecho a una mejor calidad de vida; más allá de los buenos resultados que muchas veces se hacen esperar. Gracias, Miguel

*Presidenta de la Asociación civil Pro Vicente López PROVILOP)