Fue por el Día de los Derechos Humanos. Recordaron que en lugar hay cuatro ex centros clandestinos de detención pero solo, El Campito, fue señalizado oficialmente. Reclamaron que avancen los juicios contra quienes están acusados de violaciones a los derechos humanos. Evaluaron que luego de 37 años de democracia “la Justicia no investigó convenientemente”. Estuvo Iris Pereyra de Avellaneda, que hoy recibió el Premio  Anual "Azucena Villaflor de De Vincenti" a los derechos humanos por su trayectoria de lucha.

Los representantes de organimos se preparán para la lectura

Iris Pereyra de Avellaneda conoce bien El campito, un centro clandestino de detención de la última dictadura en Campo de Mayo (San Miguel). Pues ella estuvo secuestrada allí. Y también estuvo allí su hijo, Floreal Avellaneda, El Negrito Avellaneda, de 15 años; que apareció muerto en Uruguay (víctima de los vuelos de la muerte).

Hoy Iris, que preside la Asociación Sobrevivientes de Familiares y Compañeros de Campo de Mayo estuvo cerca de mediodía, con compañeros de otros organismos de derechos humanos, en la esquina de Roca e Ideoate, en la ruta que recorre el campo del Ejercito, donde un cartel señaliza el lugar, a un kilómetro y medio de distancia.

Allí alrededor de una docena de militantes leyeron un documento, en rememoración del Día de los Derechos Humanos, que se recuerda hoy 10 de diciembre. Por la pandemia y porque muchos sobrevivientes son gente mayor a esta altura, fue una pequeña delegación y se mantuvo el distanciamiento social por prevención.

El documento

Iris Avellaneda, con barbijo, bajo una sombrilla

“La causa de Campo de Mayo se ha convertido en la más impune” denunció iris Avellaneda que inició la lectura. Después cada militante aportó un párrafo, que  a ratos era referencial, informativo sobre el ex centro de detención también pero no eludía la denuncia de que muy poco se ha avanzado en 37 años de democracia.

Por caso a la extensión, dado que es una de las guarniciones militares más grandes del país, hay que agregar que la dictadura enviaba allí a secuestrados de la llamada Zona 4, que incluía las comunas de Vicente López, San Martín, San Isidro, San Fernando, Tigre, Tres de Febrero, San Miguel, José C. Paz y Malvinas Argentinas.

El documento también repudió “los intentos de aplacar los juzgamientos” a lo largo de todos estos años, por una Justicia tanto ineficaz como cómplice de los secuestros, torturas y asesinatos que acontecieron allí, en El Campito, y en cualquiera de los cuatro centros de detención ilegal y clandestina, que se levantaban allí.

Antes del acto la llamaron de radios locales

El pronunciamiento también especificó que las dictaduras tenían una finalidad de sometimiento económico. Y en un párrafo informaba que 73 multinacionales que operaban por esos años en el país, al menos, se beneficiaron con la deuda externa que los dictadores generaron sin tener que dar explicaciones hasta la actualidad.

Reconocimiento a Iris

En otro párrafo el pronunciamiento hace un pedido de seis puntos; entre los cuales se destaca la solicitud de que se anule el Decreto N° 1056/18 (gestión Macri) que convierte a Campo de Mayo en “Reserva Natural de la Defensa”; y la señalización oficial de los otros tres ex centros clandestinos de detención.

El Campito está señalizado; pero hay tres lugares más del horror que aun no se marcaron

Por caso se nombran para señalizar Las Casitas; el Hospital Militar (donde funcionó una maternidad clandestina que despojaba a los/as recién nacidos de su familia de origen); la Cárcel de Encausados; la pista aérea y el Polígono de Tiro; y los Institutos Militares y Centros de Inteligencia de Campo de Mayo.

Y se pide que se dispongan los fondos para que el Equipo Argentino de Antropología Forense termine el relevamiento sobre la existencia de enterramientos en el gran predio del cuartel. Sobre esto último, existen sobre vivientes que pueden dar testimonios, explicaron los organismos de derechos humanos.

El presidente Fernández y la vice Cristina Kirchner le entregaron el premio a Iris

Además de la Asociación de Sobrevivientes de Familiares y Compañeros de Campo de Mayo, acompañaron la Liga Argentina por los Derechos del Hombre; la Comisión de Derechos Humanos Padre Pancho Soares, de Tigre; y estuvo el padre, Jorge Marenco, del Grupo de Curas en Opción por los Pobres.   

Hoy, Iris Pereyra de Avellaneda, la mamá de El Negrito Floreal, fue reconocida junto a otras referentes de derechos humanos, con el Premio Anual "Azucena Villaflor de De Vincenti", del Poder Ejecutivo Nacional, destinado a reconocer a los ciudadanos y entidades que se destacan por su trayectoria cívica en defensa de los derechos humanos.

Gustavo Camps