En una carta pública delegados del Sindicato de Municipales de Vicente López STMVL le endilgan al intendente Jorge Macri romper una tradición de bono navideño o de fin de año que inició la comuna hace 20 años. Los delegados también le cuestionan el argumento de que los vecinos no ven bien el pago de una suma extra al sueldo. El tema se suma a la interna del espacio del intendente, Juntos por el Cambio.

Una manifestación a las puertas del hospital Houssay

Pasaron las fiestas pero Vicente López aun no saldó el conflicto alrededor del bono de fin de año de $3.000 que dispuso el municipio; unilateralmente y sin tomar en cuenta la suma que solicitó en noviembre de 2020 el Sindicato de Trabajadores Municipales de Vicente López STMVL. En rigor Jorge Macri no salteó el bono, pero bueno, anunció menos de la mitad de lo que otorgó la comuna en 2019 ($ 7.000).

Ahora los delegados del STMVL en una carta pública le enrostran que es un bono que la "Municipalidad de Vte. López y no un administrador circunstancial llamado Jorge Macri viene otorgando para sus trabajadores (,,,) hace más de 20 años cuando otro administrador circunstancial llamado Enrique García lo firma y otorga por acuerdo con el gremio”.

Confusión

Jorge Macri (imagen Twitter)

En la misiva que se hizo pública ayer domingo también evalúan que la intendencia “confunde el bono pandémico  ya otorgado de manera excepcional y por única vez de $ 9.000 con el bono navideño o de fin de año”. Según evalúan en la carta pública “$ 3.000  en reconocimiento al esfuerzo resulta ridículo” y lo comparan con los $7.000 del bono 2019 “un año no pandémico”.

Según los delegados, además, “el intendente acusa cierta molestia de los contribuyentes”; los cuales “no verían bien" el pago del bono;  aunque “el contribuyente no se fastidia en absoluto, ni se aburre  hasta el hartazgo cuando ve la publicidad obscena tediosa y cansadora  que inunda todas las redes sociales con los millones y millones que sale esa publicidad”.

Sobre esto último algunos delegados consultados enumeraron publicidades en redes digitales con target de todas las edades como Facebook, Instagram y Youtube, por citar. Y sobre el final los delegados razonan en la carta pública: “Es decir, en síntesis,  cuando el beneficio es para el trabajador, el pueblo según Macri se molesta. Ahora, cuando es para su imagen y beneficio político el pueblo está muy contento ¿Es para pensar, no?” exhorta la misiva fechada ayer domingo.

El contexto político

El conflicto en ciernes de Jorge Macri con los trabajadores y trabajadoras de Vicente López, por el bono de fin de año, le surge en un momento no muy propicio políticamente. Juntos por el Cambio –el Pro, la Coalición Cívica y el radicalismo UCR- tiene una interna sobre los nuevos liderazgos, tras la derrota electoral de 2019; y el apellido Macri es uno de los más cuestionados, por su primo, Mauricio, el expresidente.

Buenos Aires, donde milita Jorge Macri, está en el blanco de la UCR, tras la derrota electoral. El intendente, Gustavo Posse, de San Isidro,  lidera esa franja que busca el protagonismo radical; y tiene cada vez más adeptos en detrimento de la línea Pro, de Daniel Salvador. Y, por si esto fuera poco, apareció por Buenos Aires, Elisa Carrió, con nada de afinidad por Jorge Macri.

Por otra parte, el STMVL es un sindicato que ha sabido cohesionar el peronista Victorio Pirillo, con delegados de diferentes áreas municipales; y también espacios políticos desde la izquierda trotskista, maoísta, socialista al radicalismo, e incluso vecinalistas. Además, sobre el conflicto en ciernes, recibe apoyo explícito de las CGT y CTA nacionales, de las regionales; y del sector moyanista donde Pirillo se mueve como pez en el agua.

En otras épocas que se recuerdan, la cuestión del bono de fin de año en Vicente López, otorgado en consenso con los sindicatos, era tema olvidado la noche del brindis. Esta vez el año viejo ya es historia y el bono de fin de año sigue en la palestra, sumado a la interna partidaria del intendente y a la pandemia que sufrimos todos ¿Cómo se sale de este embrollo? Todavía está por verse.

Gustavo Camps