El 16 de enero de 1972 se conformó la comisión interna de la empresa metalúrgica TENSA, en Munro. Eran épocas de lucha y gran compromiso gremial. Los trabajadores de Munro buscaban alternativas a la burocracia sindical de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Uno de los delegados de Munro era Floreal Avellaneda, marido de, Iris Avellaneda. El hijo de ambos también se llamaba Floreal. Iris y El Negrito Avellaneda, como lo apodaban al niño, fueron secuestrados por la dictadura el 15 de abril de 1976. Asesinaron a El Negrito. Iris se acordó de los hechos, tras casi 50 años.

Floreal Avellaneda (fallecido en 2010) padre, e Iris Pereyra de Avellaneda

Tal vez por la emoción del recuerdo, ayer viernes Iris Avellaneda compartió un mensaje donde rememoraba la génesis de la comisión interna de trabajadores de la metalúrgica TENSA y escribió: “Hoy justamente 16 de enero, 1972-2021, se cumplen 49 años de esa comisión interna tan combativa en la empresa TENSA en Munro”.  

Era 15 en rigor, pero estos días de aislamiento por la pandemia son tan iguales a veces, que tener que descifrar en cuál se vive es cosa usual. Lo que se conoce al detalle es la historia de esta familia de militantes de Munro, Iris, Floreal, El Negrito Floreal.  Y en ese mensaje Iris deseó que los recuerden “así, con tanto cariño”.  

En 1976 Floreal Edgardo Avellaneda, un adolescente de 14 años, vivía en Sargento Cabral 2385, Munro. Iris Pereyra era su mamá y Floreal Avellaneda, su papá. Floreal padre era delegado de la metalúrgica TENSA, en la comisión interna “16 de enero”. Ambos, Iris y Floreal, militaban en el Partido Comunista (PC). El barrio los conocía.

El secuestro

Una foto muy difundida de El Negrito Avellaneda

El 15 de abril de 1976 Iris y  “El Negrito”, tal como lo apodó su hermana Estela, fueron secuestrados por un grupo de tareas, militares y policías. Los llevaron encapuchados, sin orden judicial. En rigor, buscaban a Floreal padre, que pudo escapar. De 27 miembros, de aquella comisión, recordó Iris, 24 están desaparecidos.  

La Justicia probó que El Negrito fue arrojado al Río la Plata, desde un avión. Y su cuerpo fue encontrado el 14 de mayo de 1976 con signos de torturas degradantes. Su madre también sufrió torturas y maltrato. En la cárcel de Olmos Iris tenía 35 años, pero la llamaban “la vieja”, se corroboró en el juicio de lesa humanidad en 2009.

Iris fue retenida en Campo de Mayo. Ella recordó esto también. El lugar fue un sector llamado «Los Tordos» o «El Campito», LRD en la jerga de los represores. La sigla indicaba que era un campo de concentración y centro de torturas. Los torturadores tenían apodos como «escorpio», «gordo» o «padre francisco», entre otros.

Iris también recordó en su mensaje que el cuerpo de El Negrito desapareció en 1979, hace 44 años.  “En 1979 –relató la mujer en una charla en 2009- fueron militares argentinos a Uruguay y se robaron varios cadáveres, entre ellos el del Negrito. Esto nos dijo un empleado del Cementerio Norte, de Uruguay”.

La comisión interna de TENSA y otras fábricas

Un planta tomada en los años 70 (Foto Razón y Revolución)

No obstante, por aquel 16 de enero de 1972, Iris recordó a la comisión interna que se le atrevió a la burocracia sindical de entonces. Recordó que en 1974 Floreal y otros compañeros intentaron presentar una lista alternativa al oficialismo de la UOM Vicente López. Pero fueron impugnados. Aunque el solo hecho político gremial valió.

En 1972 los directivos de TENSA contrataban un servicio de seguridad privada, que entregaba información al Servicio de Inteligencia de la Policía bonaerense (SIPBA). Tras el golpe de Estado de 1976, Munro y otros diez partidos de la zona norte conformaron la llamada Zona 4, de control militar desde Campo de Mayo.

En su libro, La Guerrilla Fabril Izquierda y Clase Obrera en la Coordinadora de Zona Norte 1975-1976 (Ediciones RyR 2006), el historiador Héctor Löbbe documenta, entre mucho más, los hechos que rememoró ayer viernes, Iris Avellaneda; que en la actualidad transita las ocho décadas de vida en plena militancia, sin parar un segundo.

Löbbe sitúa el “intento frustrado de presentar una lista de oposición en las elecciones para renovar la conducción de la seccional Vicente López de la UOM que en rigor extendía su área de cobertura a los otros tres municipios de Zona Norte (San Isidro, San Fernando y Tigre)” como “un antecedente directo de la futura coordinadora interfabril”.   

En la historia

El libro del historiador Löbbe que se refiere a la experiencia de la agrupación "16 de enero"

Las coordinadoras interfabriles de la izquierda eran agrupamientos de trabajadores de distintas ramas de la producción, con distintas ideologías, que se organizaban tanto para oponerse a los avances de las patronales, como a políticas del Estado que consideraban antiobreras; y a las dirigencias gremiales burocráticas en los sindicatos.

Löbbe señala que la seccional Vicente López “era conducida por Gregorio Minguito, aliado con el gobernador (y ex dirigente metalúrgico), Victorio Calabro. Por lo tanto intentar arrebatarle la conducción seccional del sindicato más importante de la zona al lugarteniente del propio gobernador resultaba simbólica y materialmente el mayor desafío que podía presentar el arco político-sindical de izquierda”.   

También que el intento fue con la Lista Gris donde “participaron desatacadas figuras del activismo combativo de fábricas como Del Carlo; Corni-Cormasa; Corni-Pacheco; Otis; TENSA; EMA; Santini y la sección metalúrgica del Astillero Astarsa, entre otros”. Löbbe indica que participaron más de 400 delegados y activistas en aquella lista

Al final de su mensaje Iris señala emotiva: “El Negrito apareció con los vuelos de la muerte en las costas uruguayas; 44 años sin saber qué fue de su cuerpito adolescente; y 49 años de esa hermosa comisión interna tan combativa, me lleva a recordarlos a todos. Y principalmente a Floreal Papá y al Negrito Floreal hijo. Ojalá con los años podamos seguir recordándolos así con tanto cariño cumpitas”.

Gustavo Camps