Los restos óseos son de ocho integrantes de los pueblos originarios de la región. Serán devueltos por el Gobierno bonaerense para ser reenterrados en los territorios de donde fueron excavados por arqueólogos, en la década del ‘90. Es la restitución de mayor escala que se realiza en la provincia hasta la actualidad; y el primer caso en el área metropolitana, anunciaron desde la comunidad de Punta Querandí.

“Me siento feliz porque nuestros antepasados van a ser devueltos a sus lugares de pertenencia”, declaró Santiago Chara del Consejo de Ancianos de Punta Querandí. Esta comunidad, desde hace más de 10 años, reclamaba la recuperación de las estructuras óseas al área de Patrimonio Cultural de la provincia de Buenos Aires.

Desde hace muchos años arqueólogos de organismos oficiales, con potestad para excavar, retiraron los restos óseos de la comunidad indígena Punta Querandí sin entender razones o escuchar a las comunidades originarias. En particular estos restos datan de la década del ´90 explicaron fuentes consultadas de los pueblos originarios.

“Nos trataban como cosas y no como seres humanos”, recordó Santiago Chara del Consejo de Ancianos de Punta Querandí. El poblador originario reconoció que  “ahora estamos logrando el respeto hacia los pueblos originarios” y evaluó que esto es fruto de años de lucha. “Hoy existe otra voluntad política” señaló el referente comunitario.

En este contexto la comunidad anunció que en una reunión virtual, con organismos bonaerenses, nacionales y municipales, el último 9 de febrero, acordaron la restitución para el 6 de marzo, en la sede del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (INAPL), en la CABA, donde están los restos actualmente.

Los restos ancestrales

“Para concretar este objetivo hubo mucho acompañamiento desde los tres Estados: Nacional, Provincial y Municipal”, reafirmó el referente de Punta Querandí. El encargado de dar precisiones sobre los restos arqueológicos fue el  antropólogo del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), Fernando Pepe,

El experto explicó que los restos a devolver son de un hombre de entre 30 y 50 años, encontrado en Punta Querandí en la década de 1990; una mujer de aproximadamente 20 años exhumada en la misma década pero del sitio arqueológico La Bellaca 1; y además los restos de cinco adultos y un menor, exhumados en el sitio La Bellaca 2.

Los sitios La Bellaca 1 y 2 también están en Tigre, en Villa La Ñata, en zonas de humedales. Junto con La Bellaca 3, explica un informe preliminar de los arqueólogos Alejandro Acosta y Javier Musali que los describe como “bajíos ribereños”, los tres sitios estaban sobre un albardón (loma) de 1 kilómetro aproximadamente.

El proceso de reentierro en los espacios ancestrales, informó la comunicación de la comunidad Punta Querandí, se efectivizará en dos etapas. En la primera se entregarán los restos óseos. Por la pandemia, del acto de podrán participar hasta 20 personas, entre representantes de pueblos originarios y funcionarios

Sobre estos últimos, consignó la comunicación de la comunidad de Punta Querandí, se esperan las presencias de la titular del INAPL Leonor Acuña; la presidenta del INAI, Magdalena Odarda; el subsecretario de Derechos Humanos provincial, Matías Moreno y del intendente de Tigre, Julio Zamora.

Larga lucha

En la segunda etapa, con fecha a confirmar, se realizarán los reentierros en La Bellaca (Villa La Ñata) y en Punta Querandí (Dique Luján). “Esperamos poder reunirnos con muchos hermanos y hermanas que nos acompañaron en esta larga lucha para compartir esta histórica conquista”, expresó el referente comunitario Chara.

Desde la comunidad Punta Querandí informaron que la restitución se aprobó en el INAI en 2019. Pero se destrabó a partir de diversos apoyos institucionales que fueron potenciando la legitimidad del reclamo. Desde la Provincia fue clave la nueva gestión del consejo de Asuntos Indígenas (CPAI), a cargo de Nehuen Sosa, se informó.  

La comunicación también destacó que, en febrero 2020, el intendente de Tigre, Julio Zamora, respaldó públicamente la restitución y la consideró “un acto reparador”. En noviembre de ese año, además, firmó el convenio de propiedad comunitaria de Punta Querandí, “que garantiza el espacio físico donde se reenterrará uno de los cuerpos”. 

En esta línea, asimismo, en el Deliberativo de Tigre se declaró de interés legislativo el pedido de restitución, a través de un proyecto del concejal Javier Parbst. Además, en la cámara baja bonaerense, se obtuvo el mismo reconocimiento, por iniciativa de la legisladora tigrense, Roxana López, que impulsó la intervención activa del CPAI.

Valor espiritual

Jasuka Roa, del Consejo de Mujeres de Punta Querandí, explicó la importancia espiritual de la restitución. “Son lugares que fueron profanados. En Buenos Aires siempre se intentó tapar la historia indígena debajo del cemento. Y en esta zona fueron los barrios privados, que se construyeron arriba de los territorios sagrados”.

La mujer, asimismo, denunció que “se destruyeron muchos cementerios y sitios arqueológicos”. Y consideró: “Devolver los cuerpos a sus lugares, con el acompañamiento de la parte estatal, Municipio, Provincia y Nación, es un paso grande porque se termina reconociendo que Tigre y Buenos Aires son territorio indígena”.

En una frase que se entendió como para adentro de su comunidad Roa advirtió: “Hay mucho más por pelear”. Y la comunicación informó que “resta la recuperación de otros 42 cuerpos retirados en excavaciones de 1925 en el sitio arqueológico Arroyo Sarandí, espacio finalmente destruido a fines de los ’90 por la mega urbanización Nordelta”. 

Como corolario de lo acontecido la comunicación destaca que Reinaldo Roa, del Consejo de Ancianos, sostuvo: “Los Gobiernos tienen que respetar los enterratorios de nuestros antepasados”. Y evaluó: “Recuperar sus cuerpos va a fortalecer nuestra espiritualidad. Y eso va a hacer que más personas se reencuentren con sus raíces”.

GC