El concejal mandato cumplido fue el único candidato para suceder a la actual defensora, María Celeste Vouilloud. Roberto es muy reconocido por su tarea legislativa local; y tiene una amplia trayectoria como dirigente nacional del Partido Socialista. El oficialismo de Juntos por el Cambio (Pro, UCR y otros) con su mayoría automática rechazó la elección de Roberto. No hubo ninguna argumentación. El tratamiento del expediente duró no más de ´5 minutos. La minoría del Frente de Todos votó por la afirmativa pero no alcanzó. Las entidades, y la vecindad, que lo propusieron, criticaron la curiosa decisión del oficialismo.  

La actual Defensora del Pueblo de Vicente López completó en el cargo el lapso de ley en 2019 y su mandato fue prorrogado en dos oportunidades. Este año se esperaba que el Deliberativo decida quíén sucederá a María Celeste Vouilloud en su cargo. Había un candidato con todas las de la ley para sucederla; pero el oficialismo dijo no.

Carlos Roberto había presentado en tiempo y forma la documentación y los requisitos para ser candidato a la Defensoría. Ahora deberá volver a completar todos los pasos para volver a presentarse. No hubo en el distrito otra postulación. Y su presentación fue avalada por entidades y vecinos reconocidos; así como múltiples adhesiones.

Lo avalaban oficial y formalmente la Biblioteca Popular Bernardo Delom; el Centro de Estudios Históricos de Vicente López; la Agrupación de Vecinos de Vicente López, la Asociación Civil Pro Vicente López; y la Sociedad Protectora de Animales. Además tenía la adhesión de más de un centenar de vecinos y entidades locales.

Sin argumentos

El edificio de la Defensoría en Olivos

Roberto es concejal mandato cumplido. Ejerció en las administraciones del radical Enrique García –donde también fue funcionario municipal-; y del actual intendente Jorge Macri (Pro). Siempre en la oposición, supo construir un prestigio que reconocen amigos y opositores. Su perfil no presentaba objeciones para el cargo.

No obstante, tal vez porque se trata de un año electoral. Y porque el arco de adhesiones de Roberto, en diferentes campos de la vida ciudadana local –organizaciones sociales, ambientales, de participación ciudadana- supera con creces el espectro donde el oficialismo puede influir, este prefirió vetarlo.

Sobre las razones concretas del rechazo, el oficialismo nada pudo decir en el recinto. Solamente levantaron la mano por la negativa. Y se sabe que en política eso también es toda una declaración. La oposición del Frente de Todos, y el monobloque vecinal de  Marcelo Chocarro votaron por la afirmativa pero no alcanzaron los números.

La defensoría del Pueblo de Vicente López es pionera en su género. El primer defensor del pueblo, Carlos Constenla, es un experto en la materia, con reconocimiento internacional, que en la actualidad tiene cargos directivos en organizaciones internacionales de Ombudsman.

En este contexto no exagerán quienes vieron como un acto bochornoso que solamente la mano en alto, y cinco minutos de trámite, hayan alcanzado para dirimir un tema de tanta importancia local, como la elección de alguien que continúe gestionando la institución que debe dejar la actual Defensora.

Roberto es muy conocido por numerosos vecinos y vecinas por el hecho de haber ejercido en tres períodos el cargo de concejal; por haber defendido siempre causas que reclaman mejor calidad de vida en lo urbano; y requieren comprensión de lo ambiental y ecuanimidad para decidir sobre cuestiones que atañen a la sociedad.

A foja cero

Carlos Roberto

Los concejales macristas que votaron por la negativa fueron: Diego Enrich, Soledad Martínez, Paola Caputo, Rosario Cassaro, Mariana Colela, Alejandro González, Germán Maldonado, Jorge Martínez, Graciela Menéndez, Susana Orué, Diego Pesa, Nahuel Ponce,  Jazmín Sáenz, Rocío Suárez y Verónica Vidal. 

Los ediles del Frente de Todos Fabián Ruiz, Laura Braiza, Julio Ceresa, Malena Cholakian, Marcela Cortiellas, Joaquín Noya y Sofia Vannelli, por el contrario, igual que Chocarro, avalaron la designación de Roberto. Los primeros eran más. Muchos vecinos esperaban argumentos, más que la aritmética, para zanjar la cuestión.

En una carta pública, vecinos y entidades que esperaban una tramitación acorde con la importancia de la Defensoría local reconocieron “fue muy duro tener que ver que la elección del Defensor del Pueblo, cargo tan importante para defender los derechos de los ciudadanos, haya sido convertida por el oficialismo (…) en un trámite de escasos 4 minutos”.

Tras la votación, el proceso de elección vuelve a foja cero. Los nuevos candidatos, incluido Roberto, si decide volver a presentarse, deberán completar el proceso de postulación y una comisión de concejales, que suele llamarse “de enlace”, deberá volver a analizar las documentaciones y presentar a los postulantes para una nueva elección. Mientras tanto seguirá en su cargo la doctora Vouilloud.

Gustavo Camps