Comienza hoy en la provincia la Semana de la Miel. Desde el ministerio de Turismo bonaerense difundieron tres destinos con actividad apícola; donde se puede combinar el virtuosismo del paisaje con degustaciones y compras de miel y sus productos derivados que incluyen cosméticos, cerámicos y objetos de alfarería. El objetivo de la propuesta, difundió una información ministerial, es promocionar y alentar el consumo de este alimento natural.

Amuye, una miel de pura sepa de Escobar

Con variedades y sabores diversos acordes con particularidades de los paisajes donde se mantienen los panales, la provincia de Buenos Aires es la mayor productora de miel de la Argentina, destacó una información del ministerio de Turismo bonaerense, que anunció la Semana de la Miel, desde hoy viernes 14 hasta el jueves 20 del actual.

La actividad apícola, señala la información,  ofrece una amplia gama de productos derivados que incluyen cosméticos, cerámicos y objetos de alfarería. Además, el territorio genera propuestas diversas como la posibilidad de “ser apicultor” por un día. La mira está puesta en alentar y promocionar el uso y consumo del alimento natural.

Desde esta perspectiva el ministerio difundió información de interés, sobre tres apicultores –uno del Delta; otro de Azul, y uno Chascomús-, que acerca datos no solo de la producción de la miel, sino también de sus productoras naturales, las abejas.

Las mieles bonaerenses, destacó la información, presentan las propiedades únicas de los ambientes naturales y también el compromiso de los apicultores con la producción de un alimento saludable y el desarrollo de prácticas sustentables. Por más información se puede consultar en buenosaires.tur.ar.

Con la impronta del Delta

La cooperativa apícola “Amuyen” -@amuyenmiel (FB)-,  del partido de Escobar está abocada a la venta de miel líquida, cremosa y también del polen. “Las colmenas están emplazadas en la zona de los humedales del Río Luján, área libre de productos químicos, característica que da como resultado la miel agroecológica apreciada por nuestros clientes”, afirmó Miguel Ángel Dóvico, integrante de esa entidad.

“Amuyen”, significa “emprendamos el camino todos juntos" en mapuche. Así lo hicieron este grupo de apicultores en 2004. Además de la miel fraccionada, que se comercializa en el mercado interno, la cooperativa realiza charlas, degustaciones y también propone a los turistas la experiencia de extraer el producto de los panales para vivenciar lo que se siente al ser apicultor por un día.

Las praderas azuleñas

Miel, un producto natural y con muchas utilidades, amén de la alimentación

José Muñiz se dedica a la apicultura desde hace 45 años. Pero en las últimas dos décadas el proyecto se convirtió en la empresa familiar con la incorporación de su hijo a la actividad. Y más tarde de su hija también. Desde Azul, en el centro de la provincia de Buenos Aires, “Miel del Parque” se dedica a fraccionar miel multifloral, libre de agroquímicos.

“La ubicación de las colmenas es clave, por eso elegimos campos localizados lejos de las áreas sembradas” explica Muñiz. La excelente calidad de la miel le permitió participar en diferentes ferias gastronómicas y productivas. Toda una experiencia para él. La “Miel del Parque” se comercializa en presentaciones de 1 kilo, de 500 y 400 gramos, y de 450 gramos en su variedad cremosa.

También ofrecen porciones individuales de 25 y 40 gramos. Además, proyectan especializarse en la elaboración y venta de hidromiel. Muñiz, asimismo, coordina visitas guiadas durante verano, mientras se desarrolla la temporada de cosecha. Según este experto, las recorridas son importantes para “descubrir que la miel no nace en un frasco e involucrar a los consumidores en el proceso productivo”.

Cerveza e hidromiel de Chascomús

“El proyecto comenzó en 2013 cuando compré treinta y cinco colmenas como parte del grupo Cambio Rural. Así aprendimos a producir miel como propone el INTA. De manera sana; libre de antibióticos”, relató Hernán Barri, ingeniero agrónomo de Chascomús. Los productos se comercializan en el Paseo de Emprendedores, Costanera y presidente Perón, ciudad de Chascomús.

Un año después, decidió transformar ese producto natural en hidromiel, la primera bebida alcohólica de la humanidad. Y en 2016 creó la cerveza artesanal con miel entre sus ingresidentes: “Ceiba” – IG: @ceiba_cerveza. Por esas cualidades únicas, tanto la cerveza como la hidromiel obtuvieron el primer puesto durante una jornada nacional de bebidas fermentadas a base de miel.

“En Chascomús y en toda la cuenca del Salado la ganadería es la actividad principal, lo que la convierte en un territorio ideal para la apicultura ya que no es tan frecuente el uso de agroquímicos. Los campos -detalló el especialista-  ofrecen pastizales naturales, la base de sustentación para la elaboración de mieles altamente calificadas”.