Es el pueblo de Mandatoriccio, un municipio de la provincia de Cozenza, en Calabría. El vecino de Vicente López falleció hace dos meses, el 5 de abril, a los 96 años, en Vicente López. Era sastre de alta costura. Vistió durante años a empresarios, artistas y  deportistas del país y del exterior. Sus parientes, amigos y conocidos del lejano pueblo italiano oficiaron una misa en su recuerdo. Desde Vicente López su hijo, el sindicalista municipal Victorio Pirillo, en nombre de su mamá Rosa y de su hermana Alejandra, envió una sentida carta de agradecimiento.

Una foto para el recuerdo, Rolando con Rosa y Victorio (mucho antes de la pandemia)

A dos meses del fallecimiento de Rolando Pirillo, el 5 de abril último,  en Vicente López, sus parientes italianos, amigos y conocidos lo recordaron con una misa en su pueblo natal ayer sábado. Rolando Pirillo era oriundo de Mandatoriccio, un municipio de la provincia de Cozenza, en la región italiana de Calabría. Falleció a los 96 años.

Rolando fue sastre de alta costura y durante su vida laboral sus cortes vistieron a reconocidas figuras de diversos campos de la sociedad; deportistas, empresarios, artistas. Sin embargo en su pueblo por adopción, Vicente López, en la Argentina, lo recuerdan por su  generosidad, su desapego material y por su amor incondicional a la familia.

La famiglia

La invitación pública en a recordar a Rolando en Mandatoriccio

Por eso no es raro que quienes nacieron cerca de él, y sobre todo sus descendientes, pues el hombre vivió casi un siglo, lo recordaran con afecto; y decidieran homenajearlo. Pese al paso del tiempo, las distancias, y el contexto internacional que nos toca vivir, signado por la pandemia de coronavirus.

Años atrás, junto a su hijo Victorio, sindicalista del municipio de Vicente López, viajaron a aquel pueblito. Fueron junto a 200 coterráneos –tras una gestión de Victorio- que vinieron como Rolando a la Argentina; pero jamás habían podido volver, aunque sea una vez, al pueblo de sus orígenes. Rolando si había podido regresar varias veces en su vida.  

En aquel pueblo calabrés, italiano, entonces, su hermano Egidio; sus hermanas Eleonora, Edda e Imperia; su cuñada Domenica Mangone y su cuñado Francesco Spataro; con todos sus nietos; invitaron a recordar a Rolando ayer sábado 5 en una misa en la iglesia de Mandatoriccio. Concurrieron más de trescientos parroquianos.

Lejos del olvido

La carta de la familia Pirillo

Desde Vicente López Victorio Pirillo, en nombre de su mamá Rosa y de su hermana Alejandra, les envió una sentida carta de agradecimiento a sus parientes y conocidos. La envió en italiano; y fue publicada en la página oficial de Facebook del municipio de la Comune di Mandatoriccio (en idioma original).  

“El enigma eterno de saber si una persona que se va de entre nosotros como el caso de mi papa –escribió Victorio Pirillo- sigue siendo el mismo ser en otro lugar al que haya eventualmente partido, constituye todo un desafío filosófico, científico y religioso; agobiante por cierto pero a la vez esperanzador”.

Papá Rolando con Victorio y Alejandra

“Hoy las paredes de una pintoresca iglesia cristiana situada frente a una histórica plaza por la que tantos pensamientos transitaron –agregó el hijo de Rolando en la carta afectuosa- supieron dejar ver cariñosamente y con respeto que Rolando ha sido un hombre de bien merecedor de tan hermoso y noble gesto”.

“Lo que ustedes, mis queridos tíos primos y conocidos han hecho hoy (por ayer sábado) por Rolando Pirillo, en tanto mi padre –agradeció Victorio- trasciende la frontera de lo humano. Nos ayuda a encontrar un lugar en el arte del eterno recuerdo, sitio dónde las personas no perecen porque la memoria las mantiene vivas muy lejos del indiferente y oprobioso olvido”.

Gustavo Camps