Tras la vuelta de los talibanes, que en los ´90 habían instaurado un estado teocrático y represivo en Afganistán, la Alianza Global de Medios y Género (GAMAG) manifestó  su “profunda preocupación por la situación de las mujeres, en particular de las trabajadoras de los medios de comunicación y las periodistas, después de que los talibanes tomaron el control de la capital afgana, Kabul, el 15 de agosto”. La GAMAG es una red mundial surgida de la UNESCO, en 2013, durante el primer Foro Global sobre Género y Medios de Comunicación; en Bangkok, Tailandia.

El comunicado de GAMAG (en español)

Tras la invasión talibán a Kabul, la capital de Afganistán, y la retirada del gobierno elegido en elecciones democráticas en ese país de oriente medio, la Global de Medios y Género (GAMAG) hizo ”un llamado urgente a los gobiernos del mundo, las Naciones Unidas; en particular el Consejo de Seguridad, y la comunidad internacional”.

GAMAG exhorta a que se “faciliten y aceleren la evacuación de mujeres periodistas de Afganistán para salvar tantas vidas como sea posible”. Infinidad de expertos y periodistas especializados, de todo el mundo, recuerdan  la represión y la violencia que sufrió el pueblo afgano con la irrupción de los talibanes en el gobierno en los ´90.

GAMAG es una red mundial surgida de la UNESCO –el capítulo educativo, de la ciencia y la cultura de la ONU- en 2013; durante el primer Foro Global sobre Género y Medios de Comunicación, en Bangkok, Tailandia. La conforman periodistas, académicas y representantes de la sociedad civil en diferentes partes del mundo.

Año 2020 el peor

Imagen referencial (Foto AFP)

Según un informe preliminar de GAMAG para Afganistán, "Incorporando la perspectiva de género en los mecanismos de protección de periodistas",  2020 “ha sido el peor para estas profesionales. Con 112 incidentes de violencia contra periodistas (…) siete asesinatos (…) el año más sangriento para el periodismo afgano”.

GAMAG, asimismo, evaluó que “fue particularmente peligroso para las mujeres periodistas que han sido blanco de grupos insurgentes, como los talibanes; que constantemente han censurado a las mujeres que han ganado voz en el espacio público”. L

Así, las crónicas periodísticas relatan casos de mujeres golpeadas salvajemente; solo por el hecho de caminar solas, por la vía pública, sin una autorización escrita por un hombre de su familia. Y se les prohibía asistir a la escuela, además. GAMAG destaca que las periodistas son perseguidas doblemente, por su oficio, y por su género.

En solo tres meses en 2021, informa GAMAG en su pedido por las periodistas ante la vuelta talibán, “cuatro mujeres periodistas fueron asesinadas por hombres armados que afirmaban ser del ISIS”. Y “Más de 300 mujeres han sido expulsadas” en los últimos 6 meses, de comunidades periodísticas, de por si pequeñas también.

“Las mujeres periodistas en Afganistán –señala GAMAG- están actualmente en mayor riesgo por ser mujeres; y además como consecuencia de su periodismo independiente, que ha expuesto la realidad en Afganistán, incluidas las violaciones de derechos humanos”. El panorama que se describe es preocupante de verdad.

Prioridades

GAMAG denuncia que las periodistas “Corren el riesgo de ser víctimas de femicidio y de violencia sexual, secuestradas y de que les arrebaten a sus hijos”. E informa que, en el marco del Día Internacional de la Mujer, en 2021,  “el Comité de Seguridad de Periodistas de Afganistán (AJSC) informó de una caída del 18% en el número total de mujeres periodistas en Afganistán durante los seis meses anteriores”.

La red exteriorizó un llamado de atención para que actúe y pronto, a las agencias de la ONU, grupos de derechos humanos, periodistas, grupos de medios y otros en la comunidad internacional. Asimismo, publicó una lista de prioridades “para garantizar la seguridad de las periodistas afganas”.

GAMAG no desconoce que son muchas, pero “las más urgentes ahora son las visas de emergencia, la ayuda urgente para abordar vuelos o unirse a convoyes para salir del país, así como la concesión de asilo”. En esta línea la Alianza Global de Medios y Género también reclama:

 -Facilitar visas a las mujeres periodistas y sus familias, en particular para sus dependientes adultos/as mayores, niñas y niños.

-Asegurar asilo libre de discriminación en los países receptores.

-Cubrir su subsistencia hasta que surjan opciones alternativas de sustento.

-Asegurar protección y apoyo a las mujeres periodistas que elijan quedarse en Afganistán.

AA