El secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales de Vicente López, Victorio Pirillo, salió al cruce de la propuesta de su par, Hugo Yasky, que planteó bajar a 40 horas semanales la jornada laboral de 48. A la inversa Pirillo propone “un programa gradual de empleo que involucre al Estado, a los sindicatos y a los empresarios tanto grandes como pymes; con metas bien claras y acotadas en el tiempo”. Días atrás, en el plenario nacional de secretarios generales del Frente Sindical para el Modelo Nacional, que lidera el camionero Pablo Moyano, Pirillo explicó su propuesta, alternativa a la baja, y fue apoyada por más de uno.

Pirillo y Yasky con posturas encontradas

El tema de la baja de la jornada laboral es uno de los pocos debates, con contenido, que se escuchan de cara a las PASO del domingo 12. Desde el Frente de Todos el precandidato a la Cámara baja nacional, Hugo Yasky, diputado en funciones actualmente, propuso bajar a 40 horas semanales la jornada laboral de 48.

Lo apoyó su compañero, el bancario Sergio Palazzo. La propuesta es mantener los salarios. Como ejemplo, pusieron el caso de la ciudad de Reikiavic, en Islandia, donde una prueba piloto sobre 2.500 empleados públicos fue positiva, y además tomada por el 86% de las empresas de ese pequeño y muy desarrollado país europeo.  

Desde la izquierda clasista, Nicolás del Caño, del FIT-Unidad, planteó bajar la jornada a 30 horas; instituir (léase: que lo haga el gobierno) un salario igual a la canasta básica; y repartir las horas de los nuevos turnos que genera la baja entre desempleados y ocupados (para estos a través del pago de horas extras).

Programa gradual

El plenario del FRESIMONA -que lidera Pablo Moyano- escuchó la propuesta de Pirillo. El apoyo a la jornada laboral de 6 horas dependerá de cómo afecta al salario según cada gremio, la situación económica y la inflación, entre otras cuestiones

El titular del Sindicato de Trabajadores Municipales de Vicente López (STMVL), Victorio Pirillo, por el contrario, tomó distancia de la baja; y sostuvo que antes hay que resolver el desempleo; pues sino la baja de la jornada les traerá más problemas que soluciones a los trabajadores; y lo primero será que “se congelarán los salarios y los plus”.

Pirillo días atrás dio a conocer públicamente su propuesta (https://wp.me/p8iXFb-cnq) para que se esboce “un programa gradual y progresivo de reinserción laboral con todos los actores de la economía nacional; en vez de poner en jaque arbitraria e inconsultamente derechos adquiridos de los trabajadores y sus convenios colectivos”.

El titular del STMVL, el último viernes de agosto, presentó su propuesta en el plenario nacional de secretarios generales del Frente Sindical para el Modelo Nacional, que lidera el camionero Pablo Moyano; donde fue bien recibida, pues según destacaron desde el STMVL no es solo un enunciado sino que va al fondo de la cuestión.

Para Pirillo es inconducente que Yasky haya tomado el ejemplo de Islandia, uno de los países más desarrollados del globo, y con una población similar a la de una comuna  chica del conurbano; con la Argentina “donde la inflación es imparable y el desempleo no baja de dos dígitos, 10,2% en el primer trimestre 2021 según el INDEC”, señaló.

El municipal de Vicente López evaluó que Yasky tomó la propuesta de la baja en la jornada laboral “en soledad; sin haberlo consultado con el resto de los sindicatos”.  En esta línea Pirillo aseveró punzante: “Todos queremos trabajar menos y ganar más como en Reikiavic. Pero acá en la Argentina todavía estamos muy lejos”.  

Patrón dólar

Para Pirillo el sueldo debería quedar atado "a un patrón dolar"

Pirillo también cuestionó que Yasky, de un sindicato de estatales (docentes de CTERA) como él, no haya aclarado cómo será la baja en el Estado. “¿Alguien cree que un intendente o un gobernador van a aceptar alegremente bajar la jornada, pagar los mismos sueldos, emplear más trabajadores; y seguir cobrando los mismos  impuestos?”, se preguntó.

Para el sindicalista el sueldo debería quedar atado, ya no a la canasta como propone la izquierda -“menos a la oficial que es escasa” disparó- , sino directamente “a un patrón dólar”: Según Pirillo esto “concretamente” lo resguardará de la inflación. “Bajar la jornada laboral va a estancar el salario, que es lo que buscan desde el gobierno para bajar la inflación”, también señaló el municipal.

Pirillo, asimismo, desconfía de los patrones privados. Para el sindicalista si se baja la jornada laboral y se mantienen los sueldos estáticos en un contexto inflacionario, en las paritarias los empresarios van a asimilar la situación a un aumento de sueldo de hecho “y los salarios van a quedar congelados en el tiempo”.

Dignificar el trabajo

Pirillo: “La pobreza y la miseria no se dignifican. Se combaten (...)"

Para los privados, el municipal había propuesto que el Estado subsidie una parte importante del salario y las cargas laborales “como lo hizo en pandemia”; también un seguro mixto (patronal-Estado) por posibles indemnizaciones. Además, que a los trabajadores reinsertados les garantice el transporte; con una SUBE especial subsidiada, para los viáticos.

Además había criticado la posición de Funes de Rioja (presidente de la Unión Industrial Argentina) que consideró “sin sentido” pensar en bajar la jornada sin afectar los sueldos. “La UIA no tiene una sola propuesta. Qué se puede esperar de empresarios así, que no registran las necesidades de quienes les proveen su riqueza, y hasta se resisten a capacitarlos”.

Y otra vez sobre la propuesta de Yasky, criticó que no haya aclarado cómo quedarán los regímenes de insalubridades, que prevén jornadas menores de por sí (radiología, periodistas, subte, SAME y otros); o cómo se resguardará a los trabajadores de los fraudes laborales (flexibilidades “de hecho” de la legislación laboral).  

“La pobreza y la miseria no se dignifican. Se combaten.-advirtió el municipal- Es el trabajo el que debe ser dignificado. Esto no se puede confundir. No se pueden hacer propuestas meramente electoralistas, ni ser funcionales a maniobras para bajar el salario, que beneficiarán  solo a los empresarios”.

Gustavo Camps