En esta nota el columnista Prado rinde un homenaje a las y los maestros. Sabe de qué habla pues él forma parte de la legión de hombres y mujeres que le dedicaron parte o toda su vida a la docencia. Hace referencia a las “maestras de Sarmiento”, mujeres que cumplieron con su rol como ninguna. Con pensamiento propio y controvertido. E ideas innovadoras. “El problema del pueblo” como llamaría Patxi Andión (pueden escuchar la canción aquí) a estas y estos sembradores de saber que conocemos como maestras y maestros.

Por Juan José Prado*

El 11 de setiembre el calendario nos marca “Día del maestro”, en rememoración del que nuestra historia considera “Padre del aula”; y gran impulsor de la educación argentina.  Domingo Faustino Sarmiento falleció aquel día de 1888. Le debemos a él, en su lucha por la instrucción primaria, obligatoria, gratuita y gradual, la Ley de Educación común de 1884.

Recientemente se ha difundido el trabajo literario de investigación histórica de la escritora, Laura Ramos, “Las señoritas” (Edit. Lumen 2021). Allí se ocupa en las maestras de Sarmiento. Siempre me despertó curiosidad la presencia de educadoras norteamericanas llegadas a nuestro país por gestión de Sarmiento.

Diarios y revistas señalaban comentarios de Ramos acerca de “que la iniciativa de Sarmiento significó un gasto excesivo a las arcas del erario y un verdadero fracaso de esa iniciativa, que la califica, como brillante…”. Sarmiento pretendió traspolar a nuestro país la educación que había observado en sus viajes por Europa y los EEUU.

Como señala Laura Ramos, -siguiendo en parte lo que, en el tema que nos ocupa, nos dice Manuel Gálvez en su “Vida de Sarmiento” editorial Tor 1937- Sarmiento pretendió importar a la educación argentina, métodos que le enamoraron como educador en los Estados Unidos de Norteamérica.

Así aparecen en el escenario histórico local las “Maestras Sarmientinas” contratadas por el Gobierno Argentino. Algunas, cumplido su contrato, se fueron del país. Otras se afincaron, se integraron y continuaron educando; y hay que decirlo, también contribuyeron al movimiento feminista.

Entre las maestras que se afincaron y cumplieron una brillante gestión como pedagogas menciono a Mary Graham, radicada en San Juan y La Plata; Juanita Stevens, que enseñó a respetar a los pueblos originarios; Emma Nicolay de Caprile primera directora de la Escuela Normal N° 1, en lo que hoy es la CABA.

Educar con el ejemplo

A ellas sumemos la figura de Sara Chamberlain de Eccleston que dirigió el primer jardín de infantes anexo a la Escuela Normal de Paraná (Entre Ríos).  A Sara le cupo la función de formar docentes del nivel inicial, y lo que ello significaba, importancia reflejada con la creación del primer profesorado de maestras jardineras.

No fueron ellas las únicas. Corresponde señalar la tarea de Juana Paula Manso; a la que Sarmiento nombró, en 1860, directora de la Escuela Normal Mixta N° 1, la primera donde niños y niñas compartieron aulas. Eran luchadoras que enfrentaron la hostilidad social y la discriminación, que no consentía mujeres educadas y educadoras.

En este recordatorio y mención, de pioneras y luchadoras por la educación argentina, pretendemos homenajear a los miles de maestras y maestros, que empero no ser reconocidos muchas veces, mal remuneradas/os, son quienes ante la adversidad no escatiman esfuerzo para poder llevar a sus alumnos su palabra educativa.

Crisis de diversa índole,  o una pandemia como la que vivimos, educan con el ejemplo, ante crisis de diversa índole o una pandemia como la que vivimos. Educan a niñas y niños para ser mejores; sumándoles esperanza para lograr su inserción política, económica y social en nuestro país.

A todos los maestros y maestras que diariamente se ocupan por la educación de nuestros hijos, inculcándoles conocimiento y valores que puedan acopiar y difundir sobre nuestra propia cultura. Esos formadores de ciudadanos dignos, con la humildad y la tarea meritoria invisibilizada -lo que la hace más grande- reciban el homenaje.

Es un homenaje merecido. Féliz día del maestro/a. Los que sumamos años nos permitimos un saludo muy particular en nuestro imaginario: “Siempre te recordamos señorita”.

*Abogado. Gran Maestro de la UBA. Ex presidente de la Asociación de Abogados de Buenos Aires. Miembro de la Mesa Directiva de la APDH (Asamblea Permanente por los Derechos Humanos).