Los jóvenes asesinados por un policía fueron recordados en un acto que se realizó en la localidad de San Isidro. La familia Witis –Mamá Raquel y papá Jorge son militantes de la Comisión Memoria Verdad y Justicia Zona Norte- convirtió en tradicional el encuentro que recuerda a Mariano cada 21 de setiembre, con música, y a Darío también. Este año las áreas de Derechos Humanos de Provincia y Nación incluyeron el recuerdo en la campaña “Argentina Unida contra la Violencia Institucional”.

“Les recordamos que hoy se colocará la señalización en memoria de Mariano y Darío y en contra de la violencia institucional (…)” escribió en su Facebook, Raquel Witis el martes. Nunca está de más una ayuda memoria, pero la cita para recordar con música a Mariano, tanto Raquel como Jorge, sus papás, la convirtieron en tradicional.

A 21 de años del asesinato de Mariano y Darío Riquelme, por un policía de gatillo fácil, esta vez junto con la música –Jorge y Raquel instituyeron el lema Música por Justicia-  se descubrió una señalización por Memoria, Verdad y Justicia, realizada por la secretaría de Derechos Humanos de Nación y la subsecretaria homónima bonaerense.

Raquel y Jorge, desde la Comisión Memoria Verdad y Justicia Zona Norte, nunca dejaron de comprometerse en casos de violencia institucional. En el recuerdo de Mariano y Darío los acompañan amigos propios y de los jóvenes, familiares, artistas, militantes de DDHH, funcionarios. La fecha nunca es una más, ni con pandemia.

Los hechos

Mariano Witis y Dario Riquelme, dos víctimas

El 21 de septiembre de 2000, al intentar asaltar una sucursal del Bancó Itaú, Darío Riquelme, de 16 años, y otro joven, tomaron como rehenes a Mariano Witis y a Julieta Shapiro.  Los subieron a un auto para escapar; y comenzó una persecución por parte del Comando de Patrullas de San Fernando de la Policía Bonaerense.

Los efectivos policiales acorralaron el vehículo. Uno de los jóvenes escapó. Darío tiró su arma, que estaba oxidada y no servía para disparar. Sin embargo, el cabo Rubén Champonois se acercó al auto y disparó contra los tres que quedaban allí. Darío y Mariano, que estaban de espalda, incluso, murieron; Julieta se salvó de milagro.

La causa por los homicidios de Mariano y Darío llegó a juicio oral en 2003. El Tribunal Oral en lo Criminal N° 3 de San Isidro condenó a Champonois solamente por el homicidio de Mariano, y lo absolvió por Darío. Los Witis, esto hay que destacarlo hasta el cansancio, buscaban justicia por ambas víctimas: por su hijo Mariano y por Darío.

Tanto la querella, entonces, como la fiscalía apelaron. En 2005 el Tribunal de Casación desestimó el fallo en primera instancia atribuyéndole a Champonois la culpabilidad por ambos asesinatos. Dos años después, el Tribunal Oral 4 de San Isidro dictó la pena de 12 años y nueve meses de prisión. Luego, el Tribunal de Casación en 2011 elevó la condena a 15 años. Fue recién en 2014 cuando la pena quedó firme.

Maracas urbanas

Raquel Witis: "Estas marcas urbanas son esenciales porque visibilizan. Concientizan. Llaman a reflexión (...)"
Raquel Witis: "Estas marcas urbanas son esenciales porque visibilizan. Concientizan. Llaman a reflexión (...)"

“Estas marcas urbanas –explicó Raquel Witis sobre la señalización, en el homenaje- son esenciales porque visibilizan. Concientizan. Llaman a reflexión. Nos interpelan; y son un claro recordatorio para el Estado”. La escuchaban el secretario Horacio Pietragalla Corti; el viceministro de Justicia, Juan Mena; el subsecretario de DDHH bonaerense, Matías Moreno; y el intendente de San Isidro, Gustavo Posse.

También fueron parte del homenaje la directora ejecutiva del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Paula Litvachky. Y SUTEBA San Isidro, con quien la familia Witis y la Comisión Memoria Verdad y Justicia regional conforman un colectivo para recordar a los jóvenes y aportar al compromiso contra la violencia institucional.

Pietragalla Corti explicó que “trabajar contra la violencia institucional no tiene que ser sello de un partido político; sino una política trasversal que aporte a la consolidación de nuestra democracia”. Y exhortó: “No podemos permitir discursos de odio ni naturalizar masacres como argumento de la lucha contra la inseguridad. Sabemos que una cosa no tiene nada que ver con la otra”.

Deuda de la democracia

Moreno, por su parte, agradeció a los familiares “su incansable lucha”; y reafirmó el compromiso del Estado con las políticas de prevención de la violencia institucional. Está claro que no todos los gobiernos tienen la misma visión. “Hoy –indicó Moreno- hay una decisión política de encarar esta deuda de la democracia (…)”.

Luego aseguró que “hay una firmeza en el Poder Ejecutivo y en el Poder Legislativo para encarar esta problemática. Pero reconoció que “sin embargo, tenemos un Poder Judicial que no crea fiscalías especializas ni aplica el Protocolo de Minnesota. Y sabemos que esta problemática necesita del compromiso de todo el Estado” enfatizó.

 “Así como construimos el ‘Nunca Más’ a la dictadura militar, tenemos que construir el ‘nunca más’ a la violencia institucional”, exhortó el funcionario y volvió a reconocer: “No va ser fácil pero este es el camino”.  La señalización, un cartel de gran porte, en Av. Márquez e Int. Aphalo, quedará allí, como símbolo de memoria y repudio.

Gustavo Camps