El unipersonal de Octavio Tomás La Iacona, con dramaturgia y dirección de Tito Dall'Occhio, estará en la inauguración del Centro Cultural La Barbarie, en Gral. Pintos 1190, San Fernando, mañana a las 21. “Militonti, una competencia épica” le escapa a los géneros, pero bien se puede incluir dentro del teatro político por el contenido –la disputa entre un manifestante y un policía en un acto callejero-; o dentro del teatro épico por el punto de vista testimonial de la obra.

El flyer del CC La Barbarie

El grupo de teatro Ramona llevó a escena, Militonti, una competencia épica, en 2017. La obra es un unipersonal, por Octavio Tomás La Iacona, su autor; con dramaturgia y dirección de Tito Dall'Occhio; vestuario de Clara Hecker; escenografía de Facundo Guerreschi; música en escena de Franco López; y títeres, por Lucas Maeder.

La obra se presentará mañana sábado 16, a las 21, presencial, en la inauguración del Centro Cultural La Barbarie, en Gral. Pinto 1190, a la altura de la calle Constitución. Para después de la función, que va con debate al final, los organizadores prometen buffet; e invitan a recorrer las nuevas instalaciones.

La Barbarie

La Barbarie, vista interior. El centro cultural se puede visitar mñana en Gral. Pinto 1190, esquina Constitución

Sin duda,  el inicio con una propuesta como la del grupo Ramona adelanta que La Barbarie no solo buscará la actividad local y regional,  sino también originalidad y creatividad en las propuestas. “Empezamos de a poco, y de manera colectiva a darle forma a este espacio”,  señalaban los organizadores en la invitación que circularon.

El estilo del grupo Ramona es escaparle a las estructuras rígidas en sus teatralidades –Boletería, por caso, con huellas locales en su escenografía y los personajes, cuadra en el género de teatro del absurdo-. Militonti  puede calzar en el teatro político o el épico, pero de cualquier forma sorprenderá, de esto tampoco cabe duda.  

Así pasó en 2017 en el Teatro Martín Fierro, cuando se estrenó. Se recuerda de aquel entonces, antes de la pandemia, que el trabajo de La Iacona en el escenario –y no solo por ser un unipersonal- fue de lo más dinámico para el público, que se sintió interpelado en muchos tramos de la puesta, y sin aliento para el actor.

Gustavo Camps