El intendente de Tigre, Julio Zamora,  y la concejala Gisela Zamora acompañaron a una multitud de personas, que disfrutaron del tradicional festejo del Día de la Virgen, en su 72° aniversario, ayer miércoles 8. La actividad inició con el recorrido de la virgen desde la Parroquia Inmaculada Concepción hasta la calle Lavalle; aquí se realizó la Santa Misa presidida por Monseñor Oscar Ojea. Continuó con la procesión náutica y culminó con el acto central.

La tradicional procesión Náutica

Gran cantidad de personas, entre visitantes y turistas, participaron de la celebración por el 72° aniversario del Día de la Inmaculada Concepción, ayer miércoles 8. Tras la tradicional celebración religiosa en el paseo costero de la calle Lavalle, se anunció que la Virgen fue declarada oficialmente patrona de ciudad por el Concejo Deliberante.

La celebración se inició en la Parroquia Inmaculada Concepción, con la procesión de la Virgen María a pie desde Av. Liniers 1560 hasta la intersección de Lavalle y Madero; donde el obispo diocesano, Mons. Oscar Ojea, ofició la misa puntualmente. Hubo familias; solos y solas; y muchísimos jóvenes.  

Lo acompañaron el Obispo auxiliar, Mons. Raúl Pizarro; el párroco de la Inmaculada Concepción, José Luis "Cote" Quijano; y párrocos de distintas localidades del distrito. Por el municipio participaron el intendente, Julio Zamora; y la concejala, Gisela Zamora, entre otros funcionarios y concejales/as.

La homilía

Ojea: " “es un buen momento para replantearse cosas que le den sentido a la vida”

Durante la homilía, el obispo Ojea –que además preside la Conferencia Episcopal Argentina CEA- reconoció que “todavía no podemos evaluar las consecuencias de la pandemia en el corazón de cada uno, porque está muy cerquita, pero sin duda alguna ha dejado tristeza, enojos, angustia e incertidumbre respecto al futuro  (…)”.

Ojea también indicó que tampoco se saben a ciencia cierta las consecuencias de la hiperconectividad a la que nos lleva la pandemia, para evitar el contacto físico. Y no pasó por alto la desigualdad en el mundo con relación a la vacunación, “entonces las cosas no terminan si no se arreglan para todos y solo para algunos (…)”.

El obispo, en este contexto, exhortó a tener esperanza y fe “para no sucumbir en la pandemia”.  Luego en diálogo con la prensa explicó que “la pandemia llevó a las personas a un límite donde la fe se hizo presente junto a la creencia de un ser superior” y consideró que “es un buen momento para replantearse cosas que le den sentido a la vida”.

Tras la misa tuvo lugar la tradicional procesión náutica. Antes de embarcar, el intendente Zamora convocó a la unidad del pueblo “para seguir construyendo un distrito con más prosperidad”. Todas las instancias de la celebración se transmitieron por la página oficial de Facebook del municipio y su canal oficial de Youtube.

“Compartimos una fiesta de mucha alegría que no solo es religiosa sino que representa una manifestación popular muy masiva (…)”, señaló también el intendente Zamora; y consideró que “la palabra del Obispo Monseñor Ojea, como representante influyente de la Iglesia, fue un mensaje muy contundente (…)”.

Un pueblo unido

La embarcación principal con la Virgen a bordo

En esta línea explicó que la exhortación de Ojea lleva a las y los tigrenses a “continuar trabajando juntos por una ciudad mucho mejor, donde prevalezca la paz y la prosperidad. Como intendente de este distrito, considero que esta gran celebración es la síntesis de lo que queremos para Tigre, un pueblo unido”, enfatizó Zamora.

La concejala Zamora, en tanto destacó que “Fue una jornada emotiva porque, además, entregamos formalmente el decreto que declara a la Inmaculada Concepción como patrona del distrito; algo que nos pareció fundamental accionarlo desde el HCD no solo por los fieles; sino por todas estas personas que vienen a venerarla”.

Durante la procesión náutica gran cantidad de botes y lanchas se sumaron a la emotiva caravana detrás la embarcación principal, mientras desde la costa de Paseo Victorica, los fieles saludaron su paso, agitando pañuelos blancos y amarillos, expresando sus deseos y agradecimientos.

El acto central se llevó adelante en Paseo Victorica, en un marco de emotividad y manifestaciones de fe por parte de la comunidad. Posteriormente, se proyectó un show de luces sobre el edificio del club Regatas La Marina. Este año no hubo fuegos artificiales en la celebración de la Virgen.

Desde el municipio pusieron de relieve que en diciembre de 2019, a pedido de la comunidad, el intendente Zamora firmó un decreto que estableció la suspensión del uso de fuegos artificiales en actos oficiales y espectáculos públicos del municipio para concientizar a la ciudadanía.

Patrona de Tigre

En lugar de fuegos artificales hubo un mapping sobre las márgenes de la islas a la altura del Club Regatas La Marina

Por su parte, el padre "Cote" Quijano, señaló sobre la declaración formal de la Virgen como patrona: “el hecho de que las autoridades de Tigre declaren a la Virgen como patrona es muy trascendente. Ella es la madre que con su manto nos cuida y nos cobija;  y el Concejo Deliberante estuvo muy acertado en sacar esta ordenanza”.

En paralelo, en los jardines MAT, se desarrolló un brindis con representantes de cientos de instituciones del partido, quienes contemplaron el paso de la procesión náutica por el río Luján. Allí, el jefe comunal destacó la labor de las entidades locales durante la pandemia y su compromiso cotidiano con la comunidad.

Con el objetivo de garantizar las condiciones de seguridad durante el evento, se realizó un operativo preventivo integrado por el Sistema de Emergencias Tigre (SET), Tránsito y Defensa Civil, todo coordinado por el Centro de Operaciones Tigre (COT).

Asimismo, participaron: el prefecto mayor jefe de Prefectura Zona Delta, Diego Alberto Ruata; el prefecto principal, Martín Mugherli; el comisario mayor director de seguridad de Islas, Jesús Jaime; el procurador de la Ciudad de Buenos Aires, Gabriel Astarloa y el comisario mayor Jefe Departamental de Tigre, Lucas Borge.

GC