El presidente de la Nación, Alberto Fernández, concluyó en la Plaza de Mayo el festival “Democracia para siempre”; junto a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, el expresidente de Brasil Luiz Inácio “Lula” da Silva; y el exmandatario de Uruguay José “Pepe” Mujica.

Pepe Mujica, Fernández, Cristina Kirchner, Lula Da Silva

“Por esta democracia que hoy tenemos hubo decenas de miles de argentinos que entregaron su vida; fueron desaparecidos; fueron sometidos a tortura; condenados al exilio; que sufrieron prisiones injustas. Por la memoria de cada uno de ellos cuidemos nuestra democracia, defendámosla a capa y espada”, exhortó el Presidente.

La plaza de Mayo estaba abarrotada.  Alberto Fernández fue el orador central del acto para celebrar el Día de la Democracia y los Derechos Humanos. "No se negociará nada que signifique poner en riesgo el crecimiento y el desarrollo social", afirmó sobre las tratativas con el FMI por la deuda que contrajo la gestión anterior (Macri).  

Ante las miles de personas que se acercaron para celebrar los 38 años de democracia tras la última dictadura cívico-militar, el Presidente destacó que “las Madres y las Abuelas (de Plaza de Mayo) resistieron a la peor dictadura y dieron un ejemplo de lucha cuando gran parte de la Argentina no participaba de esa lucha solitaria”.

Fernández estuvo con la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner acompañados por los expresidentes de Brasil, Luiz Inacio Lula Da Silva; y de Uruguay, José "Pepe" Mujica. El Presidente también reivindicó el pago de la totalidad de la deuda externa con el FMI en 2005, realizada por el expresidente Néstor Kirchner.

Democracia para siempre

En ese sentido, valoró la derogación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final durante el gobierno de Néstor Kirchner, lo que permitió iniciar juicios por violaciones de los derechos humanos durante la última dictadura. El festival que tuvo lugar en la popular Plaza de Mayo desde media tarde se titulo Democracia para siempre.

“La democracia –explicó el Presidente al dirigirse  la multitud- es esencialmente libertad; es ser libres, respetarnos; respetar la diversidad. No tolerarnos, sino respetarnos”. Y convocó a “no quedarnos en silencio” ante “las posiciones más extremas que han vuelto a aparecer bajo el rotulo de libertarios y de liberales”.

“Recordémosles –exhortó el Presidente- que en la Argentina se vivió un terrorismo de Estado que se llevó la vida de miles y miles de argentinos; y que somos los que más hacemos por aceptar la diversidad (…). La democracia es tener memoria, es no olvidar”, dijo en línea con la postura de los organismos de derechos humanos. .

Y luego advirtió: “Los que invitan al olvido quieren sacarse de encima la responsabilidad que han tenido en el tiempo que han gobernado. No olvidemos a los genocidas ni a los que nos endeudaron como nos endeudaron hace apenas dos años, que ahora dan cátedra de cómo se sale del problema de la deuda”.

Constructores de la democracia

(Foto Presidencia)

Cristina Kirchner, a su turno, con justeza reconoció a las Madres de Plaza de Mayo. “Fueron las constructoras. En esta Plaza. Durante la más terrible dictadura cívico-militar. Con sus pañuelos blancos todos los jueves daban vuelta a la pirámide pidiendo por sus hijos. Fueron ellas y la sangre de nuestros soldados en Malvinas los que recuperaron la democracia”.

Lula no pasó por alto que en Brasil pasó años de cárcel. Pero agradeció las muestras de afecto, confianza y apoyo político.  Consideró que “la democracia es un momento extraordinario en el que nos manifestamos en la construcción de una sociedad efectivamente justa; igualitaria, humanista, fraterna; donde el amor vence”.

Y en esa línea reconoció la invitación de la Argentina. “Estoy aquí –señaló el líder latinoamericano- para agradecer desde el fondo de mi corazón a cada hombre y cada mujer que me dieron su solidaridad cuando fui preso en Brasil. Cuando fui perseguido”. Y manifestó: “un agradecimiento especial para el compañero Alberto Fernández”.

El otro líder invitado, Pepe Mujica –también preso político hace varios años- por su parte, exhortó: “Recuerden la fecha y cuiden lo que tienen. La democracia no es perfecta. No puede ser perfecta porque los humanos no somos perfectos. Pero hasta ahora no hemos encontrado un sistema mejor. Cuídenla y no la estropeen”.

Pañuelos en la ONU

La entrega de premios Azucena Villaflor

Actuaron en el festival, Democracia para siempre, entre otros, Peteco Carabajal, los Súper Ratones, Víctor Heredia, Teresa Parodi, Barbi Recanati, Massacre, Ráfaga, Francisco Lombres, la Orquesta Popular de San Bomba y Dolores Solá. Durante la jornada el transporte público de trenes y colectivos para llegar a la Plaza fue gratuito.

La celebración se llevó a cabo a pocos días de que la ONU eligiera a la Argentina, por primera vez en su historia, para presidir durante 2022 el Consejo de Derechos Humanos del organismo internacional. La cancillería anunció que un pañuelo de Abuelas de Plaza de Mayo se enmarcará y se exhibirá en la oficina de la presidencia.

Como parte de las festividades por los 38 años de democracia, por la tarde, además, en el Museo del Bicentenario de la Casa Rosada se entregaron los premios Azucena Villaflor (Madre de Plaza de Mayo asesinada por la dictadura) 2021, con los que se distinguió a seis personalidades por su compromiso con los Derechos Humanos.

Esta vez lo recibieron Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo; Taty Almeida, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora; Hipólito Solari Yrigoyen, abogado defensor de políticos y militantes perseguidos; Dolores Sigampa de Demonty, integrante de Madres en Lucha Contra la Violencia Institucional.

También Pablo Torello, director y guionista de la película, Historias de Aparecidos (2005, 88’, Argentina), del género documental, sobre los denominados “vuelos de la muerte” durante la última dictadura; y Lucila Larrandart, abogada, jueza y ex miembro de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP).

AA