El secretario general de la CGT Zona Norte, Ricardo Lovaglio, participó de la Marcha por la Soberanía del Lago Escondido, en Río Negro; con una delegación de la central regional de trabajadores. El millonario Joe Lewis, nacido en Inglaterra, se hizo de un terreno en las vecindades del Lago Escondido –que obviamente es público-, en Río Negro; pero la orden judicial de mantener libre y abierto un sendero público la postergan funcionarios judiciales y del gobierno provincial.

El paso ya es casi tan conocido como la provincia misma. Se llama Tacuifí y está en Río Negro. Una sentencia judicial determinó que debe ser un acceso público al Lago Escondido. Pero el millonario, Joe Lewis, que logró hacerse de la propiedad de un terreno aledaño, con su dinero logró también que funcionarios judiciales y del gobierno provincial no hagan cumplir la medida.

Desde hace varios años, organizaciones de la sociedad civil, para reafirmar la soberanía, organizan una marcha al Lago Escondido. Y sistemáticamente guardias parapoliciales del magnate, y no pocas veces empleados rasos,  amenazan, insultan, golpean; e impiden que los manifestantes usen el paso público hasta el Lago.

Hubo seis marchas, y siempre más o menos pasa lo mismo ¿Las autoridades de la Justicia y del gobierno rionegrino qué han hecho? Nada. Bien, gracias. Quienes organizan desde siempre la movida son activistas de la Fundación Interactiva para promover la Cultura del Agua (FIPCA), que lidera Julio César Urien.

Urien es un militar retirado de la Armada, con el grado de teniente de fragata –en la actualidad tiene más de 70 años-, que no conjugó ni se hizo cómplice de las dictaduras cívico militares. Como ejemplo, en su currículum vitae tiene el haberse revelado en 1972, contra el dictador, Alejandro Agustín Lanusse.     

Un acto en el pueblo de El Foyel

La CGT Zona Norte

En nuestra región, desde que se hizo cargo de la CGT Zona Norte en 2019, el ferroviario Ricardo Lovaglio concurre a la Marcha de la Soberanía del Lago Escondido con una delegación de trabajadores. Este año el grupo fue por el camino de Tacuifí (pues también hay otro ingreso de montaña, inhóspito para el común).  

Desde que Lewis se apropió –el historiador Alejandro Olmos Gaona (h) revela con lujo de detalles cómo lo hizo ilegalmente- de las tierras aledañas, impide el acceso al lago público. La orden de abrir el sendero público de Tacuifí tiene sentencia favorable desde hace varios años, pero en esa parte de Río Negro el dinero de Lewis tiene más peso.

Lovaglio acampó con el grupo en el pueblo de El Foyel. El dirigente sindical relató que también estuvo en Bariloche, donde  se presentó un recurso de amparo al juez Mariano Castro, pero este se declaró incompetente (es un término legal, no un calificativo); y luego presentaron un Habeas Corpus, pero Castro lo derivó a otro juez.

El bancario Graña (CGT Zona Norte); con Urien y el abogado Sergio Cuestas, de FIPCA

Amenazas

Luego reveló que en El Foyel una pobladora les permitió levantar carpas y pasar la noche en su propiedad, pero “en la noche del domingo para el lunes la apretaron a la dueña. Le dijeron que iba a tener problemas. La señora pobre nos despertó llorando. Y bueno, para no generarle ningún tipo de inconveniente nos fuimos del lugar”.

Lovaglio no escondió la sorpresa por lo que pudo ver que ocurre en esa provincia del sur. “Realmente fue algo…-señaló- la policía parecía que fueran soldados de Lewis. Fue muy triste. Nosotros participamos en la quinta, y esta fue la sexta marcha. Estuvimos con Luis Graña (Bancarios), nuestro secretario gremial. Y vamos a seguir participando, porque está en juego nuestra soberanía”.

El historiador Olmos Gaona investigó cómo desde 1996 Lewis pergeñó un plan para quedarse con esas tierras que, por estar en zona de frontera, jamás un extranjero podría tener en propiedad; pues está prohibido claramente por la Ley 12.913, al ser una zona de seguridad, con valor estratégico para la defensa de la integridad territorial de la Nación.

Gustavo Camps