La escritora oriunda de Florida, Romina Palestini, vecina de Pilar, presentó su libro de poemas, Versítame (mareMium Pequeña Editorial), en el Salón de los Candados, de Martínez. Ofició de maestra de ceremonia la actriz, Maru Cesanelli. Colegas de la poetisa –Patricia Angulo; la experta en comunicación María Paula Orozco- y la editora, María Laura Coppié, leyeron poemas y comentaron la obra, junto a gran cantidad de púbico, y muchos amigos, que acompañaron la presentación el sábado último.

“Yo quiero escribir así. Mostrar lo que siento, el violeta; lo que digo. Todo lo que tiene que ver con los condicionamientos  de  la actualidad, con los que no estoy de acuerdo, los interpelo, los cambio y le pongo mi mirada”. Los dichos son de la poetisa, Romina Palestini; que el sábado último presentó, Versítame, su segundo libro de poemas. 

Que sea su segundo libro, en rigor es una forma de decir. El primero fue Mirada de Limón y otros poemas de búhos. Pero es en Versítame donde despliega su mirada femenina de las cosas que hoy por hoy inquietan, estimulan, condicionan, suman y restan amor; en definitiva, le dan sentido a la vida de una mujer actual.      

María Laura Coppié, de mareMium Pequeña Editorial, responsable de la edición de los 24 poemas de Versítame destacó las “imágenes tremendamente femeninas” que escribe Palestini; y a la vez reveló que “me fascinó lo lúdico que tienen los poemas”. También supo nombrar coloquialmente pero de manera certera el instrumento del que se vale Palestini para expresarse en la obra: “un lenguaje jugadísimo”.

Bienestar y pasión

Palestini: "Yo quiero escribir así. Mostrar lo que siento (...)"

Durante la charla, entre Coppié y Palestini, al principio,  relataron que planeaban publicar entre 22 y 25 poemas y quedaron 24 finalmente, en las 85 páginas del libro. También detallaron que la obra reúne los poemas en tres partes, Elefantes en la Boca; Corazones de Sandías; y Mariposas en los pies.

Coppié; junto con la escritora, Patricia Angulo, que prologa el libro; la Lic. en comunicación, María Paula Orozco, que suma líneas de análisis sobre la obra en la contratapa; y la actriz, Maru Cesanelli, que ofició de moderadora y presentadora, encabezaron una afectiva mesa de presentación, el sábado último, en el Salón de los Candados, de Martínez.

Allí, el público que se acercó; muchos amigos de la poetisa, compañeros de la primaria en Munro (a esta localidad de Vicente López también le dedica un poema en Versítame); escuchaban atentamente los comentarios de la mesa; y aplaudieron espontáneamente la lectura de al menos una decena de los poemas de Versítame.

Rojo Buenos Aires, que escribió desde Córdoba; El Alarido del inicio de la vida, en la voz de Cesanelli; Masculinidad, que recitó ella misma; desde ya, Versítame, que le da título a la obra; Las veredas de Munro, también; y Perdigonada; o Creeme, lee mis palabras; y Agradezco el juego, que leyó ella misma también, estuvieron en el repaso.

El yo poético

Orozco: "El yo poético de Romina es impresionante y con el paso del tiempo creció"

“Lo primero que me pasa –dijo la autora sobre el acto de escribir- es bienestar. Bienestar físico. Me apasiona. Y luego pienso que hay otro al que quiero llegar”.  Palestini nació en 1975. Lo contó ese sábado. Comenzó a escribir a los 14 años; pero ya adulta en Córdoba, en el taller de María Soledad Ranzuglia, sintió que “hubo un quiebre en mi escritura”  y abrazó el oficio de escribir.

“Me pareció una escritora frenética (…) que denota la lucha por la palabra (…) Para ser escritora hay que responsabilizarse de ese escrito (…) Escribir poemas es también atención y concentración. Romina hace todo este trabajo”, señaló en la charla la escritora Angulo; y también leyó una dedicatoria, desde Bahía Blanca, de Rosario Pioli, otra colega.

La tradicional dedicatoria de ejemplares

Orozco, con la cual se conocen desde los 18 años, reconoció de la autora de Versítame el yo poético, esa voz, ese mediador, que les permite a los poetas manifestar los sentires, experiencias, deseos, lo que tiene para decir. “El yo poético de Romina –señaló la comunicóloga- es impresionante y con el paso del tiempo creció".

Y luego agregó: “adquirió personalidad; se hizo original. Su escritura poética no es lejana. No es hermética. Toca temas difíciles y los resuelve con gracia. El libro convoca a crear y recrear”. Este último comentario se había tratado al comienzo, en la presentación, en relación con el neologismo del título.

Versítame es una exhortación, si se quiere, un pedido, una invitación a que los lectores celebren la poesía y la reconozcan como vehículo para expresarse. “Hay que leer para sentir” coincidieron las escritoras durante la presentación. Y alguna de ellas lo dijo pero todas asintieron: “Todos pueden decir cosas con la poesía”.

Gustavo Camps