La columnista recuerda esta libertad tan cara al periodismo, y a las y los periodistas que buscan informar más allá de que le moleste o no al poder. Por supuesto, a esta altura, se sabe perfectamente que no hay que confundir la libertad de prensa y de expresión, que es o debe ser un derecho humano, con la libertad de empresa, una prerrogativa espuria que no mide consecuencias para obtener beneficios; y por caso, al menos en Latinoamérica, no ha cejado en apoyar hasta dictaduras, que abominan y abominaron la libertad de expresión.  

Por Karin Hiebaum*

En 1933, el 3 de mayo fue programado como el Día Mundial de la Libertad de Prensa por la Asamblea General de las Naciones Unidas; por recomendación de la Conferencia General de la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura). El Día Mundial de la Libertad de Prensa de conmemora con el fin de rendir homenaje a los periodistas que perdieron su vida en el desempeño de la profesión; y proclamar la independencia de los medios de comunicación.

Según establece el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la libertad de expresión es un derecho fundamental: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”.

Sabiendo este derecho, el Día Mundial de la Libertad de Prensa es una oportunidad para recordarles a las y los ciudadanos que es necesario respetar esta libertad de expresión para poder solucionar los problemas de libertad de prensa y de ética profesional. Además de este principio básico, este día ayuda para evaluar la situación de libertad de prensa en el mundo; rendir homenaje a los periodistas que perdieron su vida en el desempeño de la profesión; y defender los medios de comunicación de los atentados contra su independencia.

Este año para celebrar y hacer respetar este día se reunirán los responsables políticos, periodistas, representantes de los medios de comunicación, activistas, gestores de la ciberseguridad y expertos jurídicos para averiguar cuestiones y desarrollar posibles soluciones concretas para poder hacerle frente a las amenazas; considerando el aumento de la vigilancia para la libertad de prensa y privacidad.

Conferencia global del Día Mundial de la Libertad de Prensa

La UNESCO sacó un comunicado para todos aquellos que estén intestados en participar de la conferencia: “Del 2 al 5 de mayo de 2022, la UNESCO y la República de Uruguay acogerán la conferencia mundial anual del Día Mundial de la Libertad de Prensa en un formato híbrido en Punta del Este (Uruguay). Bajo el lema ‘Periodismo bajo asedio digital’, se debatirá el impacto de la era digital en la libertad de expresión, la seguridad de los periodistas, el acceso a la información y la privacidad”.

El derecho a la libertad de expresión está protegido por la Declaración Universal de los Derechos Humanos, cuyo artículo 19 señala que: todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

En el ámbito público el Estado, como ente regulador de procesos de mejora y bienestar para la sociedad, debe brindar y contar con los canales adecuados de comunicación para dar a conocer de manera oportuna los resultados de las políticas públicas impulsadas durante una gestión de gobierno.

Debate de ideas

El ejercicio de la libertad de expresión da materia para sustentar los procesos político-electorales, incentiva el debate de ideas entre aspirantes a ejercer cargos de elección popular, y permite que los medios de comunicación puedan informar sobre malas prácticas y abusos de quienes detentan el poder. A su vez, este derecho humano, facilita a la ciudadanía entender y opinar sobre asuntos del quehacer público y coadyuvar en la consolidación de los sistemas democráticos.

En conclusión, la libertad de expresión es una de las vías con las que cuenta la sociedad para fortalecer la confianza que se deposita en los gobernantes elegidos a través del voto popular y de los funcionarios públicos, cuya tarea es trabajar día a día en beneficio de la colectividad. Cabe destacar que al ejercer este derecho de manera adecuada se consolidan los estados.