La performance de, Marisa Busker, en el Teatro Tadron, de Palermo -Originaria, espacios santos de universos privados- en la sala se transforma en un ritual abrazador, que incluye, interpela y se asemeja a un viaje. La artista sabe guiarlo; y compartir con  el público. Tiene para ofrecer su voz cantante, su baile; y utiliza unos pocos elementos en el escenario, amén de proyecciones y fotos. Se presentó los domingos de abril; y continuará el segundo (8/5) y el anteúltimo (22/5) domingo de mayo; pues los intercala con, mi VOZ-SOLO vos, otra obra de su repertorio original y comprometido, que va el 15/5 y el 29/5.

El Tadron ("teatro" en Armenio); Av. Cnel. Niceto Vega 4802, esquina Armenia, Palermo

“Un árbol es un eje que se proyecta al cielo” dice en uno de sus recitados, Marisa Busker, durante  “Originaria, espacios santos de universos privados”, una performance teatral que la artista estrenó en abril y continuará presentado los domingo 8 y 22 de mayo en el Teatro Tadron (Av. Cnel. Niceto Vega 4802, esquina Armenia, Palermo).

El gran desafío de Busker es que presenta su obra en un espacio teatral, con el  público en la platea. Esto que parece obvio para una obra de teatro a secas, no lo es en una performance, donde se busca una atmósfera de cercanía, relación e intercambio entre el artista y el público. Busker lo consigue, hay que estar allí para sentirlo. 

Cuando los espectadores entran la artista está visible en la sala; los está esperando a un costado del escenario, sentada en una silla. Al frente está la pantalla donde se verán imágenes de sus ancestros, abuelos, padres; algunas fotografías también en las paredes. Además unos pocos instrumentos de percusión, en el piso del escenario; una tarima.

La danza escondida

Busker: "somos originarios -de cada uno- (...) habitantes del planeta"

Va a cantar. Danzar mucho. También va a actuar a la manera tradicional cuando, por ejemplo, remeda la voz de su abuela semita.  Pero por sobre todo Busker se entrega  en una suerte de exhortación al público para que se atreva y la reciba. Sienta con ella. Y emprenda el viaje que ella propone, pero con el recorrido de cada cual, y desde el propio interior.

“Mi néctar derramaré. De mi néctar me alimentaré/ Por el mundo lo esparciré/Te lo ofrezco ¿Quién soy?”, se pregunta en el primero de al menos ocho cuadros que va articulando en el escenario. Pero, en rigor, el recitado es una invitación a que cada cual emprenda su propio camino; como ella, que parte desde La Rioja de su infancia.

Marisa Busker es una performer; y uno de los cuadros lo dedica también a hablar del género. Y sobre las matrices que ella misma creó para Originaria. La primera, La Danza escondida (1998-2002), dirigida a la expresión del lenguaje. Y otra posterior (2013-2019) donde propone: “somos originarios –de cada uno- (…) habitantes del planeta”. 

La producción general de Originaria está a cargo de Laboratorio del Performer, un espacio que además dirige Busker, desde 2005. La música de la obra la componen improvisaciones vocales de Busker; y el tema Samayamide, canción en idioma telugu (hablado en la India, por ejemplo) del compositor Patnam Subramanyam Aiyyar.

Identidad

El texto general de Originaria pertenece a Busker. Además el texto sobre el tejer (adaptación de Tejido andino) es de Mariana Tschudi; y también hay una adaptación, en forma de canción, del poema IV de Margarite Yourcenar, de 7 poemas para una muerta (Jamás de tu alma conocerás el viaje/Comenzado en mi alma…y sigue).

Si estuvimos dos años -y aún estamos- restringiendo al mínimo nuestra sociabilidad, y comenzamos a abrirnos; prestarnos a la experiencia de Originaria, en el Teatro Tadron, nos hará reencontrar con otros comienzos. Originaria nos pone frente a una poética de la identidad que apela a  la memoria como un hecho profundamente gregario, comunitario (político, acaso).

Como bonus, el programa que se entrega al inicio, en la última página tiene un código QR donde se puede volver a ver la obra –la instalación puede decirse ¿Por qué no?-  en formato de video; con un álbum de fotos de familia de Marisa (a esta altura ya la vamos a llamar por su nombre de pila espontáneamente) y más sobre la obra.

Originaria, espacios santos de universos privados”, sigue en cartel durante mayo, en el Teatro Tadron (Niceto Vega 4802, esquina Armenia), los domingos 8/5 y 22/5, a las18. Mientras que “mi Voz  Solo vos”, la otra obra de la performer (más información: click aquí)  irá en la misma sala de Palermo (CABA), los domingos 15 y 29 de mayo.

Gustavo Camps

Ficha técnica

Producción general: Laboratorio del Performer.
Desde el domingo 3 de abril, a las 18.
Funciones: los domingos de abril y mayo; a las 18.
Dónde: Teatro Tadron.
Dirección: Av. Cnel. Niceto Vega 4802, (esquina Armenia), Palermo.
Entradas: $700 por función; y $1000 para las dos obras.
http://www.tadronteatro.com.ar/danza-escondida/.
ORIGINARIA se presenta los domingos 8 y 22 de mayo.
mi VOZ-SOLO vos se presenta los domingos 15 y 29 de mayo.