El programa “Esquinas de la Memoria” del municipio de Tigre homenajeó a Mario Bonarino Marras y Martín Mastinu, víctimas del terrorismo de Estado durante la última dictadura cívico militar. Autoridades del Gobierno local participaron del acto en la intersección de las calles Gelly y Obes y Canadá, El Talar. Allí la comuna instaló una señalización para reivindicar la memoria de los trabajadores navales.

Bonarino Marras y Martín Mastinu eligieron no morirse de hambre, y defender el derecho de sus compañeros y compañeras de trabajo a llevar una vida digna. La última dictadura cívico militar los secuestró y asesinó por su elección. El programa municipal Esquinas de la Memoria los recordó en El Talar, donde eran vecinos.  

La mano invisible del mercado –una metáfora anacrónica actualmente, que Adam Smith inventó en 1759 (si, hace 4 siglos), pero curiosamente vigente- no los pudo salvar de la represión.  Autoridades locales y familiares de las víctimas participaron del acto en la intersección de las calles Gelly y Obes y Canadá.

Allí se colocó una señalética vial. Sobre el programa, el secretario de Desarrollo Económico y Relaciones con la Comunidad de Tigre, Emiliano Mansilla, informó: “pretende poner en valor quiénes fueron, qué hicieron estas personas por la comunidad y también para que puedan quedar en la memoria del barrio”

Y añadió: “Lo que buscamos desde el municipio es poner un manto de justicia; y erradicar la estigmatización de estos casos. Ellos eran trabajadores como cualquiera, que por tener una lucha por mejores condiciones laborales por sus compañeros fueron víctimas de la violencia y la muerte”.

El programa municipal

Una ordenanza del Concejo Deliberante local creo el programa. A través de carteles, se señalizan domicilios, lugares donde fueron secuestrados o asesinados, y sitios significativos. También se difunden datos biográficos y la fecha en que fueron victimizados las y los  vecinos tigrenses a quienes se rinde homenaje.

Para el caso de Bonarino Marras y Martín Mastinu la subsecretaria de Derechos Humanos y Juventud, Natalia Reynoso, hizo notar que el reconocimiento coincidió con el 49 aniversario de la toma del astillero Astarsa, el 30 de mayo de 1973; para reclamar medidas de seguridad en el trabajo, que los patrones eludían.

“Esquinas de la Memoria –señaló Reynoso-  busca materializar y humanizar la historia de hombres y mujeres que desaparecieron en cada barrio, contando quiénes fueron. Es una iniciativa del gobierno municipal para generar empatía entre vecinos y vecinas, tanto los que conocían a las víctimas como los que no".

Martín "El Tano" Mastinu llegó de Italia, con su familia, en los años 50’; para vivir en General Pacheco. Trabajó como soldador en Astarsa, donde comenzó su militancia en la Juventud Trabajadora Peronista (JTP). Fue elegido delegado sindical y se convirtió en un gran referente de los navales de toda la zona norte. Fue secuestrado-desaparecido el 7 de Junio de 1976 en Beccar.

Mario Marras nació en Italia también. Luego viajó a la Argentina y trabajó en astilleros de Tigre, donde militó en la JTP y en el gremio de los navales. Junto a otros compañeros propuso, a principios de los ’70 y a través de la lucha obrera, mejorar las terribles condiciones laborales que imponía la patronal. El 22 de mayo de 1976, a los 36 años, fue acribillado a balazos en el Delta de Tigre, en el Arroyo Paycarabi.

Mansilla reivindicó a los trabajadores de Tigre

La dictadura cívico militar

Durante el acto, las autoridades comunales, junto Viviana Marras, hija de Mario, y a Diego, hijo de Mastinu, descubrieron la señalización. A ambos familiares, asimismo, se les entregó un presente alusivo. Ambos agradecieron el homenaje. Viviana, por su parte, expresó: “No tengo palabras para tanta emoción. Ojalá podamos tener la justicia que nos merecemos”.

Diego, en tanto, con la misma emoción señaló: “El nombre de mi padre se lleva siempre en la piel y el corazón (…) Me pone muy contento que el barrio se entere quién ha vivido aquí. Quién fue y lo que hizo en su vida. Por lo que me contaron era una gran persona que laburaba y pensaba en sus compañeros".  

La dictadura cívico militar  en la Argentina abarcó desde 1976 a 1983.  Derrocó al gobierno democrático de entonces para imponer un programa económico y de gobierno similar al que proponen el PRO (dentro de Juntos por el Cambio), y las nuevas ultraderechas, de Avanza Libertad, La Libertad Avanza y otros similares.

Sin embargo, las mayorías de entonces, muy bien informadas y educadas, así como conocedoras de la explotación que esconde el liberalismo económico, no los votaban bajo ningún concepto; entonces los explotadores no tuvieron otro remedio que recurrir a la violencia y a la represión de sus propios conciudadanos para lograr sus objetivos de dominación.

El plan de exterminio incluyó operativos en la vía pública, casas particulares, empresas, fábricas, universidades, colegios y cualquier lugar donde se revelara lo qué buscaban. Así cayeron víctimas de tortura, asesinato y desaparición miles de personas; entre ellos bebes a los que se robó la identidad. En Tigre, según fuentes comunales, son 160 las y los vecinos desaparecidos durante ese periodo.

Gustavo Camps