,“Que los municipios puedan tener la gestión de los planes sociales es muy importante", señaló el intendente de Tigre en declaraciones radiales; aunque aclaró: "No sobra nadie en la construcción de la Argentina". El oficialismo, a nivel nacional, debate la descentralización de los programas sociales y los subsidios, tras críticas que la vicepresidenta de la Nación, Cristina Kirchner, deslizó en un acto con la Central de Trabajadores de la Argentina CTA,  en Avellaneda, el lunes último.

“(…) El Estado nacional debe recuperar el control; la auditoría; y la aplicación de las políticas sociales que no pueden seguir tercerizadas (…)”, dijo el lunes último la vicepresidenta Kirchner, en Avellaneda. Así se refirió a una serie de recursos del Estado; programas sociales en concreto, que en la actualidad manejan las organizaciones sociales.  

La afirmación disparó una serie de críticas del Movimiento Evita; y otras organizaciones además. Las cuales actualmente administran los planes sociales que reciben pobres estructurales, personas que más allá de la situación económica imperante no pueden mantenerse ellas ni a sus familias; y trabajadoras y trabajadores de la economía informal.

Los planes sociales surgieron tras las políticas neoliberales del menemismo en los ´90; que dejaron generaciones que no habían podido conocer el trabajo como método para ganarse la vida. De económico el fenómeno pasó a cultural, por la gran cantidad de faltas a las que el sistema imperante los había expuesto. Más de una generación que no trabajaba.

Cristina Kirchner, en Avellaneda, habló de los planes sociales y otros temas además

Descentralización

Eran personas sin sustento y sin acceso a condiciones básicas de vida -agua potable, alimentación suficiente, salud básica, vivienda digna- y qué hablar de estudios u oficios. Ni desempleados eran algunos. No conocían el trabajo. Desposeídas de incluso, un mínimo, para aunque sea poder ser explotadas por el sistema capitalista.

Los planes sociales permitieron ingresarlas al sistema. En 2016 el macrismo, otra línea neoliberal que sumió al país en la pobreza, desindustrialización, caída de los salarios y el desempleo, traspasó gran cantidad de planes sociales de la órbita municipal -donde estaban  sus opositores políticos- a las organizaciones sociales.

El lunes último en un plenario de delegados de la CTA, en Avellaneda, Cristina Kirchner puso el dedo en la llaga. Propuso que sea el Estado nacional el que aplique y audite las políticas sociales. Así quedaron expuestas las organizaciones sociales, como el Movimiento Evita o el Polo Obrero,  que manejan planes sociales.  

En línea con la sugerencia de la vice, el ministro de Desarrollo Social Juan Zabaleta anunció que descentralizará hacia los municipios el programa Potenciar Trabajo. Se trata de entre 180.000 y 200.000 planes que se restarán a los movimientos sociales; que ya salieron a criticar tanto los dichos de Kirchner como la decisión de Zabaleta.

El ministro Juan Zabaleta

Dialogar

En este contexto el intendente Zamora defendió la decisión de Zabaleta y evaluó que “tiene una mirada sobre el tema que interpreta lo que pensamos los intendentes. Seguramente este traspaso que le ponen a los municipios, del control de los planes sociales, va a redundar en una mejora en nuestros municipios”.

Zamora también explicó que administrar los planes permitirá a las intendencias “articular tareas con vecinos que tienen problemas de desempleo y necesitan un plan social; que además le puedan dar a la comunidad un progreso”. Y también hará “sentirse parte de nuestra comunidad” a esos vecinos y vecinas; y “mejorara nuestra ciudad”

Zamora, no obstante, enfatizó que “las organizaciones sociales cumplen una función central y de cierta representación y tenemos que trabajar en conjunto. No sobra nadie en la construcción de la Argentina. Algunas organizaciones asimismo han contribuido a contener, a estar al lado de las personas que sufren y tienen dificultades”, reconoció.

El intendente de Tigre consideró que es preciso “dialogar”. En esta línea, además, explicó: “El ministro ha entablado un diálogo fecundo. Pero un diálogo significa también que busquemos soluciones a los problemas. Que los municipios puedan tener la gestión de los planes sociales es muy importante” reafirmó.

Gustavo Camps