La Red de Centros Barriales de Cáritas San Isidro organizó ayer la celebración por el "Día internacional de la lucha contra el uso indebido y el tráfico ilícito de drogas". La fecha se recuerda el 26 de junio, instaurada por la ONU. Participaron los nueve Centros que acompaña la entidad religiosa. Los centros contienen y acompañan a 1.200 jóvenes y adolescentes, que buscan recuperarse del consumo de drogas; y viven en contextos de vulnerabilidad social además, informó una comunicación diocesana. Participó el obispo diocesano, Mons. Oscar Ojea.

En el marco del "Día internacional de la lucha contra el uso indebido y el tráfico ilícito de drogas", la Red de Centros Barriales de Cáritas San Isidro estuvo a cargo de la celebración realizada ayer. El encuentro, del que participaron 150 personas, estuvo organizado en un esquema de tres rondas.

Los centros ofrecen contención y acompañamiento a aproximadamente 1.200 jóvenes y adolescentes, que buscan recuperarse del consumo de drogas. Son jóvenes que viven en contextos de vulnerabilidad social, informó una comunicación diocesana. La celebración se realizó bajo el lema "La lucha que nos damos es querernos más".

Los Centros funcionan en los cuatro municipios de la diócesis. Hay 4 en Tigre ("Levántate y camina"; "Casaabierta a la vida"; "Santa Clara" y "Luis Moyano"); 2 en San Fernando ("Casa del Joven La Cueva" y "Nuestra Señora del Carmen"); 2 en San Isidro ("San Francisco de Asís" y "La Casa Azul") y 1 en Vicente López ("Casa de los Jóvenes").

Luchas cotidianas

La procesión a la Catedral desde el bajo

La consigna fue elegida -de acuerdo con lo detallado desde la Red de Centros Barriales-, teniendo en cuenta que "son luchas cotidianas, que forman parte de un proceso de fortalecimiento personal que requiere cuidar de sí mismo, como así también a los otros. Y  dejarse, a la vez, cuidar por su comunidad que lo abraza".

La primera ronda transcurrió en la Capilla Stella Maris, del Bajo de San Isidro. Allí se realizó la presentación y una dinámica de reflexión grupal, tras la cual las y los participantes se encolumnaron en una procesión hacia la Catedral de San Isidro.

La segunda, dentro de la Catedral; se inició con la lectura del libro de Juan 10.1-10. Luego, jóvenes que transitan el camino de la recuperación, compartieron testimonios. Después el Obispo comenzó su homilía explicando: “Cada corazón tiene oscuridades, luchas, dificultades. Por eso nos hace tanto bien escuchar las experiencias de los demás".

El obispo Ojea señalo: "Dios nos quiere como somos. No nos pregunta nada. Nos quiere nada más, más allá de nuestros defectos, dificultades y problemas. Nos quiere siempre. Es un amor del que es imposible dudar. Él nos abraza de verdad" y agregó luego: "Por eso en los Centros aceptamos la vida como viene".

Tras retomar el lema del encuentro, el Obispo Ojea finalizó su mensaje con una exhortación a rezar para "querernos más. Y poder disfrutar de la vida que Dios nos regaló y que quiere para nosotros''. Y concluyó diciendo que "Él ha venido para darnos vida en abundancia".

La tercera ronda del encuentro estuvo centrada en la celebración de la misa presidida por el Obispo Oscar Ojea; y concelebrada junto al obispo auxiliar Raúl Pizarro y a sacerdotes que acompañan pastoralmente los nueve Centros Barriales de la Diócesis.