Lo propuso la vicepresidenta de la Nación, ayer sábado 2, durante el acto en Ensenada, por los 48 años del fallecimiento de Juan Domingo Perón. Además reclamó instrumentar un ingreso universal básico y desmintió que esté a favor de eliminar los planes sociales. La escucharon varios dirigentes peronistas, entre ellos gobernadores provinciales,  y de otras fuerzas aliadas, entre otras y otros, gobernadores provinciales, legisladores, así como dirigentes sindicales, políticos y sociales.

Durante la rememoración, en el Polideportivo Municipal de Ensenada, a 48 años del fallecimiento del ex presidente Juan Domingo Perón, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner pidió un "gran acuerdo de todas las fuerzas políticas" para la recuperación salarial (…) y terminar con la inflación”, informó la agencia de noticias Télam.

La vicepresidenta propuso "convocar al resto de la sociedad" para hacer "algo diferente, porque hacer lo mismo, no va más". Recordó que en 2020, en la conmemoración del deceso de Néstor Kirchner, “yo hablaba del problema de la inflación y de la economía bimonetaria y de la necesidad de un gran acuerdo (…)”.

También recordó que era una propuesta amplia “entre todas las fuerzas políticas para abordar este problema que es grave en serio. Que destruye los salarios. Y destruye la actividad económica; la vida de las personas; las esperanzas y las ilusiones”. De allí que ya entonces comenzara a vislumbrar “la necesidad de un acuerdo”.

Movimiento popular y nacional

La vicepresidenta, asimismo, exhortó a las y los peronistas a no dejarse llevar por los discursos de odio. En esta línea manifestó: “Creo que necesitamos también superar en la Argentina ese odio irracional del que fue objeto y del que sigue siendo objeto el peronismo (…)” pues “somos un movimiento popular, nacional, con una inmensa alegría de vivir y celebrar la vida”.

“Entonces -explicó la vicepresidenta- yo creo que con los problemas que tiene la sociedad tenemos que superar un poco eso, que viene del fondo de la historia pero que a partir del peronismo ha tomado un volumen y una agresividad que no es buena para nadie. No es buena para los argentinos, no es buena para la Argentina”.

Luego desmintió que esté a favor de eliminar los planes sociales. Pero explicó que sí es necesario “comenzar a discutir” la instrumentación de “un ingreso universal básico”. Cristina también exhortó a no detenerse en los discursos y las formas sino en las acciones. Y propuso seguir de esa manera el derrotero del general Perón.  

En esta línea la vicepresidenta recordó que Perón "llegó en 1943" y contó que "construyó el poder" al pedir "ir al Departamento Nacional del Trabajo". Y graficó: "Consigue transformarlo en Secretaría de Trabajo y Previsión. Ahí cazó la lapicera y no la largó más. Perón entró a firmar, por ejemplo, el Estatuto del Peón Rural”.

Economía bimonetaria

Cristina reconoció que por eso Perón “se ganó el odio eterno de terratenientes en la Argentina. Fue tan atacado porque usaba la lapicera en función del pueblo. Por eso lo atacaron. Por eso lo metieron preso, y después vinieron los bombardeos en la Plaza. El primer acto terrorista que tuvo la Argentina", enfatizó la vicepresidenta

La vicepresidenta también se refirió la reciente reunión que mantuvo con Carlos Melconian de la Fundación Mediterránea. Dejo en claro que el ex presidente del banco Central, en la primera parte de la gestión Macri, "no piensa como yo. Ni yo como él. Pero me gusta escuchar a todos" señaló resuelta.

Cristina Kirchner reveló que "sí tuvimos una coincidencia, es en el problema de la economía bimonetaria. Pero diferimos en cuento al déficit fiscal”. Sobre el encuentro explicó que “tenemos que empezar a discutir en serio estos temas”. Pro puso de relieve que “no hay posibilidad si no hay un gran acuerdo".

En ese contexto, manifestó que "tenemos que encontrar un instrumento que vuelva a poner una moneda de reserva, de transición en la Argentina. Si no hacemos esto estamos sonados, venga quien venga". Y esta fue la única vez en la que se refirió, de manera totalmente incidental, al contexto eleccionario de 2023.  

Hacer lo mismo no va más

"Estas cosas son las que tenemos que discutir y charlar en la República Argentina", exhortó y observó con énfasis que "tenemos que hacerlo porque la situación de la Argentina es muy grave. La de la gente. El endeudamiento". La vicepresidenta convocó al peronismo a construir canales de diálogo con todas las fuerzas.

Cristina explicó que es hora para “nosotros los peronistas, en nombre de los creemos, de convocar al resto de la sociedad a hacer algo diferente. Porque hacer lo mismo, no va más". Y enfatizó: "Me voy a reunir con quien me tenga que reunir. Para explicar nuestros fundamentos y tratar de persuadir al otro también. No niego ni renuncio nunca a convencer".

Respecto de las políticas sociales, explicó que en Avellaneda, más allá de las interpretaciones que se difundieron, “hablé de que no debíamos tercerizar la política. Que debíamos acabar con eso de que las altas y las bajas las decidiera cualquier dirigente barrial. El Estado debe recuperar la potestad" de administrarlas.

Y recordó que “cuando llegamos al gobierno en 2003, el plan jefas y jefes, ascendía a 2.200.000 personas”. Y al terminar la gestión en 2015 “solo quedada el 10% de esos planes ¿Qué habíamos hecho? El trabajo de tantos años de cooperativas". Además recordó que fue el peronismo el que estableció la Asignación Universal por Hijo AUH.

Ingreso Universal básico

La vicepresidenta, sobre esos tópicos,  convocó a “empezar a discutir la necesidad de un ingreso universal básico". Por otra parte, en materia política se refirió luego a la llamada “tercera posición” del peronismo. Esto sin lugar a duda, para quienes proponen una división tajante entre peronismo y kirchnerismo.  

Para la vicepresidenta esa posición del peronismo es “equidistante del liberalismo y del marxismo. Es una construcción absolutamente superadora. Presupone la existencia del Estado, del ser humano y de la sociedad organizada en pos de un objetivo común. Eso es el peronismo", enfatizó para que a esta altura no queden dudas desde donde hablaba.

Entre la dirigencia que la escuchaba no faltaron el diputado nacional y presidente del PJ bonaerense, Máximo Kirchner; el gobernador bonaerense, Axel Kicillof; el ministro del Interior, Eduardo de Pedro; la Madre de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini; de nuestra región la senadora provincial sanisidrense, Teresa García.

También estaban la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza; el ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés Larroque; y los senadores nacionales Oscar Parrilli y Juliana Di Tullio, entre otros.