Desde una perspectiva crítica, el dirigente sindical peronista, señala que la fuerza creada por Juan Domingo Perón se ha despersonalizado. Victorio Pirillo, secretario general del sindicato de municipales de Vicente López STMVL propone que internamente en el peronismo debe superar la disputa kirchnerismo-macrismo. Pero también reconoce que ni la izquierda, la derecha o el centro, logran que la Argentina salga del lugar crítico donde se encuentra económicamente.

Por Victorio Pirillo

La imagen de Cristina ladeada por dos intendentes, uno fanático e irreflexivo a la derecha, el otro conciliador dialoguista, duhaldista, peronista, a la izquierda, desliza claramente el mensaje para la dirigencia política y sindical: apoyar a los intendentes para ir por los planes sociales y concentrar el poder.

En este juego actual está claro que los intendentes pesan más que el propio presidente y su gabinete de ministros. El kirchnerismo se ha caracterizado por la construcción de poder territorial. Y considera que la combinación de planes sociales e intendencias garantizan el engranaje principal para llegar al gobierno.

Ayuda la oposición, también sumida en sus propias internas. También fue revelador el discurso de un intendente que con lenguaje futbolero hablo de ganar como causa principal de la política y no de gobernar o transformar. Amén de levantar como enemigo único y relevante al infalible Macri ¿A quién sino?

Tal vez se piense que  si Brasil se define por Lula presidente, Cristina tenga apoyo externo asegurado. Pero mientras tanto se siguen buscando respuestas en economistas y políticos que asiduamente reportan a la embajada de los EEUU. Y Biden mira complaciente hacia Latinoamérica, que económicamente sigue el rumbo que el país del norte impone.

Es la política

Pero también está claro que en la dinámica de los tiempos que nos tocan vivir la disputa Cristina-Macri ya fue. El resultado lo tenemos ahora a la vista. Como dijera Perón: la única verdad es la realidad. No es el mercado. Ni son los trabajadores. No es la CGT (que dicho sea de paso brilla por su ausencia por donde se la mire).

Es la política, de los últimos años, signada por ese binomio de opuestos, la responsable de la Argentina con la mayor cantidad de pobres, y del aparato productivo quebrado y diezmado. Y la única solución que ve la política es cambiar la VP de Perón vuelve pintada antaño con carbón en las paredes, por la VK en las redes sociales.

Es la despersonalización del peronismo, que conlleva lentamente a su desplazamiento en la historia por el kirchnerismo. Y también es cierto que los discursos, de la izquierda, la derecha o el centro, no logran que la Argentina salga del lugar donde se encuentra. Es en esta salida en la que debería reflexionar el peronismo.

*secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales de Vicente López STMVL